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EPISODIOS HISTÓRICOS FRAY BENITO 1 CARANCHON Por varias Eeales cédulas, provisiones y órdenes circulares idas por S. M. Carlos 111 en 1772, se pievenia que no pndien los regulares separarse de sus conventos tajo ningún pretexto, sin llevar su licencia in señptis, pues de lo contrario serian tratados como desertores de su instituto. Sin embargo, se notó la poca eficacia de estas disposiciones, y se libró provisión por el Consejo, para que las justicias no- permitíesen que religioso alguno pernoctase fuera de su clausura. Que los regulares de tránsito llevasen sus licencias en las que se expresasen las causas y tiempos de su concesión, y que se hospedasen en los conventos de la orden que hubiese en los lugares donde se dirigiesen, y en caso de no haberle, presentasen sus letras al Vicario eclesiástico, y en su defecto al párroco del lugar, y que, fenecido el tiempo, de sus licencias, les ordenasen los Vicarios ó párrocos, y les advirtiesen los alcaldes, que se retirasen á sus conventos, y en caso de resistencia auxiUasenlos alcaldes las providencias del eclesiástico, dando cuenta respectivamente á las audiencias ó chancillerías, y á los prelados diocesanos- inmediatos. Sucedía en aquellos tiempos que los religiosos observantes y descalzos de San Francisco y capuchinos vivían, como es sabido, de la limosna voluntaria de los fieles, y podian pedirla en los pueblos, eras y campos. Era deber de los superiores de las órdenes mendicantes elegir para estas cuestaciones religiosos de buena conducta y darles licencia in soñptis con señalamiento del tiempo que debían detenerse en los pueblos; pero si se detenían voluntariamente y sin justa causa en los pueblos después de cumplido el término, jiodían ser amonestados por esas justicias para que se retirasen. liStos religiosos no podían pernoctar en casas particulares, sino en los lugares más ai liba expresados. ¡K. Aconteció por los años de 1792, que el superior de la Orden de Capuchinos de Valencia eligió para una de estas excursiones limosneras al P. Fr. Benito Caranchón, hombre de unos treinta y cinco años, robusto, bien parecido de caía, de