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BLANCO y NEGRO 698 (Pausa prolongadísima. Por fin llega el vehículo, que es asaltado por dos ó tres docenas de viajeros. Uno me empuja, otro me pisa, otro me coge por los faldones del chaquet, haciéndome perder el equilibrio y obligándome á chocar con una señora que va abrazada á un perro y á un abanico y á un envoltorio de fruta. La señora grita, el perro ladra, yo me disculpo como puedo y el cobrador pregunta: -Pero ¿á dónde van ustedes? -A Carabanchel. -Este coche se queda aquí. El de Carabanchel es el otro. ¿Cuál? -El que han dejado ustedes. ¡Cielos! ¿Y para esto nos hemos bajado? Todos nos dirigimos al c; che que habíamos abandonado media hora antes, y vuelven los apretones y los gritos y los codazos. La señora del perro pierde la fruta y el abanico y un mitcSn. En su aturdimiento penetra en el carruaje y se sienta sobre un maragato que llevaba en las rodillas un cesto de salmonetes. ¡Arre allá! -grita el hombre enfurecido, y quiere darle á la señora con el cesto. Los ánimos se tranquilizan al fin y al cabo, y el carruaje se pone en movimiento; pero cinco minutos después se para, después descarrila, después se cae otra muía, y llegamos, por último, á Carabanchel, asados, sudorosos y con el estómago removido á causa de los vaivenes del coche, que más parece un barco combatido por el oleaje. Saco entonces el reloj ¡Las siete! ¡Dios mío -exclamo. ¿Por que no habré hecho á pie el viaje? -Caballero- -me dice confidencialmente un cobrador cariñoso- -no confíe usted nunca en los tranvías. Se lo dice á usted un hombre leal, que no ha llegado nunca á su hora á ninguna parte. LUIS TABOADA. NOTAS LA CÓMICAS- VIDA ES UN POR SOPLO CILLA Al leer lo8 papeles -y verlos carteles Contando las fiestas guebabria en Madrid, Con mucha alegría- -salieron an dia. Contentos y ufanos, de Valladolid. Aqni, yá en la corte, -luciendo su porte, Gastaron dinero, pacienda y salud: Bnseoiidixaas fiestas- -que estaban dispuestas Ftaúou üiu dias de ao javentud. Porque se retardan, -apacientes aguardan. El ver los íestejoa es su único ftfán, Y. asi van pasando- -lo días volando, T espera que espera los pobres están. Ya hasta se olvidaron- -de cnando llegaron Y al fin, aburridos de estar en Madrid, Dejarlo resutóven- -y ved cómo vuelven, Sin ver kw leatci o ¿YaUadoUd.