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i EL PEMO BEL STfLTAIT, por A. POES. INSTANTÁNEAS DE SEPTIEMBRE LA VÍSPERA DEL EXAMEN Esto no puede seguir asL Me faltan las lecciones de Estadística, me examino mañana, ¡y pon las ocho de la noche! Tengo que ir 4 la plaza de Oriente, donde ya me estará esperando Alzamora, para prestarme su Estadística. No perdamos tiempo. Á ver Pañuelo tabaco cerillas cinco perros chicos Útil. Vamos allá. ¡Maldita sea la Economía ¡Miren ustedes que venirme á mí con economías, cuando soy un despilfarrador! Y el caso es que no he comprado la obra. ¡Cualquiera se gasta veinticinco pesetas en un libróte! ¿No es Economía? Pues nada más económico que no comprar el libro. Es verdad que su importe me lo gasté en una juerguecita. Esta noche tengo que Hwrrar de lo lindo. La verdad es, que si mi primo no me hubiera prestado su Economía Y luego, que yo á los libros de texto los detexto. a t j n aia vio con za avanzar hacia 61 un individuo cuyo rostro no reréiaba buenas intenciones... I. -Firme en su puesto, y atado con fuerte cadena, era el centinela más fiel de sa amo y señor. I II ¡Gracias á Dios! ¡Aquél es! ¡Demonio, j con qué muchacha tan bonita está charlando! Pues no sabía nada. Estará de conquista. -Buenas noches. ¿Traes eso? -Gracias, chico. Es usted un pimpollo, prenda. -Dispensa, hombre; no he querido ofenderte. ¡Tunante! Adiós, chico. Adiós, monísima, lucero, estrella, constelación, azúcar, canela. -Si es mi genio, Alzamora, si es mi genio 3. -Y e intimó á que se retirara. Pues me gusta la muchacha. Es más guapa que mi Matilde. En fin, respetemos el noveno mandamiento. Maldita Estadística, ¡y cómo me aprieta el corazón! Abulta poco... Unas cieii páginas ¡Bahl Creí que era mayor. Todo es el miedo. III Tomaré el tranvía. ¡Dios mío, qué rubia más hermosa! -Dos billetes. Esta joven y j O. -Ñolas merece. Las niñas tan encantadoras como usted, no deben pagar nunca; pero nunca! ¡Ay qué pie! ¡81 parece un pececito de color! Pues ésta vale más que la de Alzamora. Si me creyera Yo no soy tan tipo. ¡Qué vanidoso! lili 4. -Pero el intruso le hizo saber su resolución de penetrar en el interior del palacio.