Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EL CENCERRARIO DE COLÓN La palabra es nueva, pero ¡vive Dios! que el hecho no es menos extraño y nunca visto en la historia. Quisimos elevar á lo mAs alto la fama de Colón, y la fiesta va á resultar casi infamante; pretendimos echar á vuelo la 3 campanas, y nos sorprende un repique de cencerros; íbamos á celebrar un centenario glorioso, y helo aquí convertido en ceneerrario infernal y atronador. La rama de laurel que preparábamos para orlar la estatua del famoso navegante, ha venido á troncharla el bisturí de la sana critica al entusiasmo de los oo iiolófilos, ha sucedido la acometividad de los colonófoior, el descubridor inmortal se ha convertido en un commis voyagenr como otro cualquiera; Cristóbal Colón será, de hoy en adelante, el. sefior Cristóbal. ¡Fuera caretas! -parecen gritar los críticos en moda, verdaderos anarquistas que penetran blandiendo la hoz por. los campos de la historia, y colocan sendos petardos en la base Ue nuestros monumentos nacionales. -Pero hombre, ¿qué mal le ha hecho á usted Colón? -preguntaba á uno de sus ruás enconados detractores. Y antes que el interrogado me contestase, dijome un amigo, dándome con el codo: -Déjalo, que tiene motivos de sobra para estar enojado. ¿No ves que fué uno de los descubiertos? No hace machos años- -ya lo recordarán los lectores- -corrió por los periódicos la noticia de. que iba á ser canonizado Cristóbal Colón. Sin duda no se le encontraron méritos suficientes, porque la idea fué olvidada por los príncipes de la Iglesia, Pero es indudable que cuando se enteren allá, en Boma, de la campaña, emprendida aguí por algunos historiógrafos y eruditos, se apreswar n ádesempolvar el expediente, A canonización, poniendo á Colón en el calendario con los siguientes títulos: San Cristóbal, descubridor y mártir. Masque Centenario, lo que va á celebrarse parece un juicio de los muertos como aquel que tenían los egipcios, en el cual los supervivientes declan pestes del difunto y le sacaban todos los trapos á. la colada. -Colón- no sabía pizca de geografía- -oímos por ahí. -Y que lo diga usted. ISstoy seguro de que no sabía ni siquiera dónde estaba el Canal de Suez. -Después de todo- -grita otro, -j quién fué Colón? TJno que dio la vuelta al mundo ¿verdá usté? MHI