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CONTESTACIÓN PAGADA ÍES DE BUEN TONO? AL ILUSTRE DR. THEBUSSEM EN MEDINA SIDO NÍA. Respetable y distinguido señor: Conocido por mi el buen gusto de V. en materias culinarias, ó que con ellas se relacionen, me permito la libertad, que espero sabrá perdonarme, de dirigirle á V. esta carta para saUr de una duda, insignificante quizá, pero que viene ocupando mi atención desde hace algún tiempo. Ya conozco, por bellísimos artículos de V. publicados en la notable revista madrileña BLANCO T NEGRO, de la cual soy lector asiduo, su opinión acerca de CÓMO DEBEN TOMAESE (si con el tenedor ó con los dedos) LAS ACEITUNAS ALIÑADAS conozco también que no es de su agrado la costumbre que se sigue en los hoteles y casas del gran mwndo, de colocar junto á los comensales, cuando se trata de banquetes, sendos houquets, j adornar con flores, caprichosamente colocadas el resto de la mesa; conozco la broma de que fué V. objeto en Marmolejo, cuando leinvitó á comer el respetable señor don Eduardo León y Llerena; conozco, en fin, otras muchas cosas que V. ha escrito, tan sabrosa y correctamente como sabe hacerlo, relacionadas con el arte dificilísimo que tan donosamente cultiva el incomparable Ángel Muro, cuyo soy admirador entusiasta, pese á sus vapuleadores. Pero á pesar de conocer todas estas cosas, todavía no estoy satisfecho, estimadísimo Doctor. Deseo saber más. Deseo que usted me diga si es ó no de buen tono comer entre personas de etiqueta con la servilleta prendida (valga la palabra) al frac, levita ó americana, para evitar que alguna imprudente mancha ensucie la corbata ó pechera de la camisa. Y no pregunto esto á humo de pajas, sino porque he observado á muchos gourmetí verdaderamente elegantes y distinguidos, colgarse la servilleta del cuello tan pronto como se han sentado á la mesa. B D una de las fondas más importante de San Sebastián observé que esto hacia, el pasado verano, un distinguido literato, tan pulcro en sus escritos como en su manera de ser. E l que he relatado y otros muchísimos casos que no cito, me han sugerido la idea de preguntar á V. como autoridal en la materia, si está perfectamente admitido y cabe en los círculos de la éreme el cubrirse la pechera para comer. Yo, aunque nada sé del asunto, entiendo que no es de buen tono, pues el que se cuida de semejante cosa demuestra ser poco limpio y esmerado. Basta llevarse cuidadosamente los manjares á la boca para que una mancha de aceite ó manteca no ofenda en lo mis mínimo la pureza de una camisa reluciente ó del elegante y correcto frac. jUsa V. servilleta, ó algiln otro paño, para preservarse de las manchas de la comida, Doctor? La usarán con el mismo objeto, Muro, Aldlíara, Cavia ú. Osear Roehelt? Si la usan W creeré que está bien hecho, porque vuestro crédito como personas de buen gasto, es reconocido por todos los españoles que saben leer. Si se digna V. Sr. Dr. Thebussem, indicarme su opinión en lo que le pregunto, le quedaré eternamente agradecido. Suyo admirador ferviente, que 1, b. 1. m. ALFREDO M Ü K G A Bn Sevilla, i 12 de Junio de 1892.