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Hasta los recios heraldos que aprisionan las simbólicas columnas, presidiendo sobre los capiteles la entrada del soberbio Alcázar toledano, parecen sonreír del espectáculo abigarrado y revuelto que ofrecen aspirantes, cadetes, profesores y papas en la gran explanada del Norte. Vedlos ahí expuestos por modo bien gráfico: sale el derrotado con el rostro enjuto, el paso macilento, baja y mustia la mirada, caída la apostura; ¡adiós ilusiones! ¡ya lio podrá arrastrar el sable ante los ojos de su chavalal ¡y él, que se holgaba con un verano de esplendor, de conquistas y gallardías! Aquel otro barbilindo que acude p r e s u r o so contoneándose gentilmente, contempla el júbilo del que lanza al aire su chambergo y respira felicidad y entusiasmo por todo su cuerpo: ¡dichoso él, que ya escapó de las barbas de aquellos severos profesores y que logró capear las pescas que le soltaron en la pizarra! -Usted me perdone, Sr. Profesor- -dice un buen papá atracando al tenienteíGodínez; -este joven es mi hijo; es buen chico, ¿me entiende usted? algo tímido, eso sí, pero ha estudiado el Cirodde con un capitán retirado de carabineros- ¡Bien! ¿y qué? -interrumpe con brusquedad el detenido. -Que humildemente me permito recomendarlo á su benevolencia; tengo una carta del Arzobispo, dos de los generales- ¡Hum! -gruñe Godínez dejando con la palabra en la boca y el sombrero en la mano al Sr. D. Acisclo Buenaño, y asombrado á su hijo, el nene que le acompaña. -Pues señor, si me tocan las raíces ó el máximo común divisor ¡nada, que escabecho! ¡y será la tercera vez que me trompean! Por supuesto, el quid está en que me conocen hasta las ratas de la casa, y el capitán Peláez dice que soy un pigre, y el teniente Mohatra ha dado en propalar que me juego hasta la corbata; por eso no colare ¡y yo que le he telegrafiado ya á mi padre para que me envíe el dinero del uniforme! ¡Bah! -añade con resolución rascándose la cabeza- -adentro y vamos por la bola: si me sale la 11 ó la 19, que me ha dicho el Carrero, le doy para que consuma algunas azumbres de amílico.