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IlíTEEMEDIO CÓMICO POE K, HUEETA PAZ RIPIOS ULTRAMARINOS II Bueno. Ya estamos aquí otra vez, Sr. Puga. El prózíimo verano Aquí nos hallará, declan prosaicamente las golondrinas de usted, y con ese motivo le decía yo á V. que también nosotros Tolveríamos á encontrarnos en uno de los próximos números, para seguir señalando ripios en los versos de V, como Yerbigracía: y vuelan, y trinando Felices y coníentas No se olvide que hablamos de las golondrinas, que el otro dia se estaban despidiendo Vamos adelante: Romped, romped el lazo Que ai mundo me encadena Bueno; pero esto, ¡á quién se lo dice usted, Sr. Puga? ¿A las golondrinas, ó á los lectores? Romped, romped el lazo Que al mundo me encadena, Y de la blanca luna A la argentada luz. Cruzando con las aves La atmósfera serena. Llevadme suspendido Sobre la mar azul. Pero, ¡quién le ha de llevar á V. ¡Ah ¡Y le advierto á V. que la mar no es aziil é. la argentada luz de la blanca luna. La mar puede ser azul de dia, ó puede pareoerlo; pero de noche, no. De noche, á la argentada luz de la blanca luna, la mar no puede ser más que blanca ó negra; blanca donde refleja la luna, y negra en la sombra. Eso aparte de que, cruzando la atmósfera serena. ó sin serenar, que esto es lo mismo; pero, vamos, cruzando la atmósfera eo Zaí aves, esto es, volando, igual se puede ir sobre la mar aznl que sobre la tierra verde ó amarilla. De modo que el verso de la mar azul es un ripio completo. Otra estrofa: IOÍL, raudos torbellinoel Llevadme en vuestra bruma 2 y vnelan, y trinando Felices y contentas, Se aUjmi por el viento, lápidas se van Es claro. Pero mire V. Sr. Puga, la partida doble, que aplicada á la contabilidad es una gran cosa y produce excelentes resultados, aplicada á la poesía no sirve más que para aburrir á los lectores. Usted, sin embargo, emplea la partida doble en la poesía, y quizá no la emplee en sus cuentas, para andar al revés del todo. Vamos á ver: después de habernos dicho que las golondrinas iban trinando felices, ¡qué necesidad tenia V. de añadir que iban contentas? ¡Ko hablan de estar contentas siendo felices? Y después de haber dicho que se alejan por el viento, ¿qué necesidad hay de que Y. añada y rápidas se- can? i Pues no han de irse, si se alejan? ¡Ha visto V. que alguno se aleje de nosotros mniendo ó estándose parado? Nada felices y contentas, se alejan y se van. Todo por partida doble. Asi de ébano negro... Pero, ¡hay ébano blanco? Puede ser aunque yo, francamente, no lo conozco. Mas si no lo hay, sobraba el epíteto negro, que adem. -is está mal junto al éhanú, porque son asonantes, y porque hay cacofonía en el no- ne con que termina una palabra y empieza otra.