Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
BLANCO Y NKGRO 325 Esa terquedad le ha perjudicado alguna vez en sus intereses; pero esos perjuicios son poco sensibles para él: no conoce el valor del dinero Tal desconocimiento, de utilidad relativa en momentos determinados, es sin duda el principal defecto de Julián Eomea. Sin referirme á Bornea precisamente (por falta de datos en este punto) y sólo como una ligera digresión filosóficomoral ¿eh? diré que el desconocimiento del valor del dinero lo castiga el dinero mismo de un modo cruel. Ese vil metal- -más vil cuanto más se aleja de nosotros- -tiene mucho amor propio, una soberbia satánica y un orgullo insultante. Como se cree rey del mundo, en cuanto sabe que se le desprecia, toma unas venganzas atroces Volviendo á Eómea quizá su exaltado temperamento de artista y la multiplicidad de sus pensamientos en el- ancho campo de sus varias aptitudes mantienen su espíritu en una esfera puramente ideal, y lejos, por consiguiente, de las realidades de la vida práctica. Quiero decir con esto, que Julián hace cosas j realiza actos que están en completa contradicción con su talento, por todos reconocido. No es que le falte conocimiento de los hombres, ni perspicacia, ni habilidad, ni golpe de vista, ni ninguna de las cualidades necesarias para conducirse racionalmente en el trato social, no. Y sin embargo Es muy posible que Eomea íí e 2 c intelectualmente hablando, lo que los médicos llaman en el orden patológico: Falta de atención. Y es posible también que esa falta de atención se deba á la variedad de aptitudes de que hablo más arriba. Si yo tuviera bastante confianza con él, le diría: Fijate, hombre, fíjate de una vez! De todas suertes, y dejando á, nn lado estus disgfuisieiones psicoUgica -echadas á volar con más ó menos discreción, pero con el propósito de provocar una rectificación provechosa, -Julián Bornea es un actor de mérito indiscutible, un músico muy agradable y un amigo cariñoso. Ha creado tipos de mucho relieve y de verdadera originalidad, en Perecito, El Reverso de la medalla. La Señora del principal, ¡Adiós, Madrid! j otras muchas obras. Una de las últimas que ha representado, JSl Baile de Luis Alonso, habría bastado para su reputación, si ya no la tuviera hecha. E l tipo de profesor de baile, que reproducimos en esta página, es una creación genial, y prueba hasta qué punto posee Eomea el don de transformarse por modo notabilísimo. Como músico se ha hecho popular componiendo Niña Pancha, MI Tainhor mayor. Ronda final. Los Dmningueros, ¡Ole, Semlla! y otras varias, que han quedado de repertorio. Ha compuesto algunas de estas zarzuelas en colaboración con el distinguido maestro Valverde. No da él importancia á sus trabajos literarios, y dice modestamente que es un mero aficionado. Yo sé de buena tinta, por persona que ha colaborado con él, que sabe poner la pluma y que sabe dónde le aprieta el zapato en eso de escribir comedias. Tanto las que ha escrito en colaboración, como las que ha tramado solo, han obtenido buen éxito, en su mayoría. Eecuerdo á este propósito un incidente gracioso ocurrido en el teatro Lara al estrenarse una pieza de Bornea. Fué un estreno de alternativas: unas escenas gustaban y otras no. Al final se dividió el público, y mientras unos querían saber el nombre delautor, otros se oponían á que se dijera. Se había corrido la cortina, y los actores permanecían en el foro sin saber qué hacer. En esta situación, y aprovechando un momento de silencio, Julián, con cara compungida y ademán contristado, se adelantó hacia la batería, y dijo: -Señores: el autor soy yo; pero... ¡no lo haré más! Esta ingeniosa salida le valió una salva de aplausos y algim s llamadas á escena Como se ve, es hombre maíioso (en el buen sentido) y, valiéndome de una expresión vulgar, hasta puedo decir que es un estuche. Aunque debe tener, como todo hombre de mérito, muchos envi- S diosos y el número de enemigos proporcionado á su valía, creo, sin embargo, que por su exterioridad simpática y su trato cariñoso, no tiene, en realidad, más que un solo enemigo temible. Por si á Eomea le importa conocer á ese enemigo, para prevenirse contra sus manejos y asechanzas, voy á estampar aquí su nombre, aun á riesgo de pasar por denunciador. El. enemigo serio de Bomea (Julián) se llama: Julián Eomea. CÓBCHOLIS. En el protagonista de El Baile, de Luü Alonso.