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Se ha publicado un libro que se titula Y eso de quodlibetos, ¿qué es? Porque yo no veo otra cosa sino un alarde de pedantería. ¡Dicho sea con el respeto debido I ¡Anda! ¡Fiése usted de la diplomacia! Lo que debía hacer el Gobierno español es encargar á ese sujeto la negociación de los tratados comerciales. Por lo visto, se da maña para los asuntos diplomáticos. ¡Aquí hasta los moros nos engañan! o En un pueblo de la provincia de Cáceres una dama ha dado muerte á su marido ayudada por los criados de casa. L a víctima recibió veintiséis hachazos. Luego dicen que se pone malo el servicio doméstico. ¿Puede quejarse nadie? Cuando una señora quiere asesinar al señor, los criados echan una mano para aliviarla el trabajo. ¡Oh, benevolencia! o a Ya tenemos, á Dios gracias En Madrid un frontón n u e v o Donde juegan á montones Públicamente el dinero. ¡Vamos! ¡Con eso no rezan Las circulares del juego! Conque y a hay ruleta, monte. Loterías, peloteo ¡Viva la moralidad, Y adelante, caballeros! e En Francia han condenado á un sujeto español que ha estafado á diez y ocho cónsules extranjeros fingiéndose subdito de la nación de cada uno de ellos. Verdad es que el Sr. Martínez Eivas llama á los cruceros bajeles militares Es decir, que aquí tiramos el dinero, pero con gracia. Los estudiantes de Coimbra se han declarado en huelga. Es una huelga graciosa. ¡No querer estudiar! Viene á ser lo mismo que si los huéspedes de las fondas se negaran á comer. ¡Qué pedrada para los fondistas! Por cierto que La Correspondencia dice que la tal nao servirá para dar la vuelta al mundo. Pues están de enhorabuena los anarquist a s porque eso es á lo que ellos tiran. Aunque quieren haeerlo con dinamita. o o Ya saben ustedes que van á estancar las cerillas. Pues bienj sepan ahora que un sujeto francés pretende que el Gobierno le ceda el monopolio. ¡Hombre! ¡Tendría gracia! ¡Dejarnos á nosotros el caldo para que las tajadas se las comiera otro! Con los millones del Centenario, Y los millones del astillero, Y los millones del submarino, Y otros millones de Quodlibetos, ¡Ay, bien podría Estar nadando en oro La patria mía! La Correspondencia llamaba á la carabela la nao. Sin duda es para ver si así nos parece menos inútil el dinero que se gasta en eso. Y, vamos á ver, ¿en qué quedó lo de los cinco millones de la Transatlántica? ¡Anda! ¿Quién se acuerda de eso? Verdad es que para acordarse de todas esas cosas necesitábamos un memorión como el de Meuéndez Pelayo, ANDRÉS CORZUELO.