Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Pregunto: jtienen todas las mujeres igual carácter? Jíespondo: de letra, si. S f t á (é t, De sesenta minutos Consta la hora, Y unas veces es larga Y otras es corta. Quien no lo sepa, Tenga un día de goces Y otro de penas. o íí- ee Nuestro teatro, como el águila real, cansado de vnlar por las alturas ha plegado sus alas y descendido hacia el centro común de gravedad, para tomar nuevo aliento, desplegarlas después, remontarse y perderse entre las nubes. Una heredad en el bosque; Una casa en la heredad, Y en la casa pan y amor ¡Jesús, qué fehoidad! Confesábase una vez conmigo un muchachuelo (un rapaz llamamos aquí en esta tierra) y entre otras picardigüelas me confesó que había robado unas peras del huerto del sacristán, que era vecino suyo. ¿Y las tienes todavía, niño le pregunté yo. -Si, padre, me respondió. -Pues mira, en ese caso tienes que restituirlas, ¿entiendes? ¡Ah, señor! Y entonces ¿para qué las robé? El diablo del muchacho, si hubiera seguido la carrera de hombre público, podía haber sido cualquier cosa. ¡El corazón sin amor! ¡Triste páramo cubierto Con la lava del dolor. Obscuro, inmenso desierto Donde no nace una flor! SAN BRUNO. -Escultura de Alonso Cano, (SIGLO XVII. El sol en sus ojos arde: Cuando los abre amanece, Cuando los cierra parece Que va cayendo la tarde. I Ojalá no me quisieras! Que lo peor del infierno No es abrasarse en las llamas Si no saber que hay un cielo. No más abrasar el alma Con sol que apagarse puede, No más servir á señores, Qne en gusanos se convierten.