Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
La majestad de los reyes depende menos del poder y de la fuerza, qne de la opinión y el respeto de los hombres. LA CEITICA ÚTIL Y LA MALIGNA Aunque las dos picamos (dijo un día La víbora á la simple sanguijuela; Le tu boca reparo que se fía E l hombre, y de la mía se recela. La chupona responde. iía, querida! Mas no picamos de la misma suerte; Yo, si pico á un enfeimo, le doy vida. Tii, picando al más sano, le das muerte. oMUii e, Tt. aj- íe. c Ojos cuyo mirar amor inspira, ¡Dichoso quien os miral Qué será quien obtenga, cuando os mire, Una mirada que el amor inspire Hay frente al moro una aldea A la mar tan inmediata, Que en las olas se retrata Cuando crece la marea. Encantada se recrea La vista en aquel lugar, Donde Dios quiso juntar A los encantos del suelo, Las maravillas del cielo Y las grandezas del mar. EL NIÑO DE VALLECAS. -Diego Velázqnez de Silva, (SIGLO XVII. Amar, es el Purgatorio; Ser correspondido, el Cielo; No haber nunca amado, el Limbo; Dejar de amar, el Infierno. Z La murmuración se parece al humo, en que se disipa pronto y en que ennegrece todo loque toca. ¿W -í En duelo terrible, ayer, Disputaban dos espadas, De una mujer las miradas... V era ciega la mujer. Yo soy de una tierra de eternos verjeles Do en grutas sombrosas de altivos laureles Se aspira el aliento que viene de Dios; Do corren las fuentes por cauces de flores, Do vagan rientes graciosos amores, Do brilla cual oro la lumbre del sol. SANTO CRISTO. -Escultura de M. Montaflés. (SIGLO XVII)