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Ya se han abierto, ¡á Bios gracias! Los tradicionales circos Con sus gimnastas de siempre Que diin los miamos saltitos Y las mismas reverencias Y los batacazos miamos; Hay las mismas amazonas De los colores postizos, Que danzan sobre los lomos l e ios diestros caballitos, Y agradecen los aplausos Con sonrisas d. í artificio. ¿Y los clowns? ¡No me hable usted: ¡Oada vez son más insípidos! ¡Nadal Que entra usued contento, Y sale, (le ullí aburrido, Y si va usté t con muc; hi. chos, Salen llorando los chi- íos. Kn fin, qae en este espectáculo Adelantamos p oquísimo. Conque poquito á poco, De esa oaanera. Se gastan que es un gusto Nuestras pesetas. I Dios nos ampare Y nos renueve pronto Los concejales! lY cuidado si es simpático! iQué gracejo, qné sanduqga! ¡Qué sencillez y qué garbol lY qué chistes y qué tipos! IY qué risas y qué aplausos! Es Las RecomeTidacion iS Lo mejorcito del año: Vayan ustedes á verlo, Y á aplaadiírlo y A elogiarío. En Jerez han preso é incomunicaflo, y no sé por qué no le habrán dfido garrote, á un sujeto que llevaba la misión de distribuir entre los pobres presos de la cárcel la cantidad de 1 517 pesetas. ¡Claro, hombre! Eso es favorecer el crimen. Jhia cuanto corra la voz de que en las cárceles dan dinero todo el mundo se meterá á anai quista por chupar la breva. Advierto á ustedes que lo de la carabela va viento en popa. No, no dejo el asunto de la mano. ¡El domingo que viene hablaremos dé eso! ¡Hombre! ¡Qué gran cosa se le ha ocurriiio al Ayuntamietito! Ha cambiado el nombre al cementerio del Este, que CQ adelante se llamará Cementerio iMunicipal d Nuestra ¡Señora de la Almudena Ahora ¡á morir los caballeros! ¿Y no se podría saber el nombre del autor de esa ocurrencia? Porque yo creo que debíamos ofrecerle un banquete. ¿Se acepta la idea? Be la cárcel de Biiliuega Se ha fugado I fcoseso ¿Poco Sfso y se ha fasfado? Pues aun hay quien tieno menos. Dice un petiódico que se observa que cada año disminuye el numero de matrimonios civiles. ¡Hombre, ea natural! Como que poco á poco nos vamos ca- sando todos, ¡A menos que quieran que repitamos! ¡Por mi no ha de queJar! Diga ustpd, señor Alcalde, Los tiestos de los balcoties, ¿Son para alegrar la vista O para matar los hombres? No lo digo á humo de pajas. Sino porque la otra noche Cayó junto á mi un geranio Y me aplasta sí me coge, Y francameate, con es No puedo hallarme conforme. Tal es el hambre que se experimenta en Kusia, que alguuos padres, para procurarse dinero, han vendido á sus hijos. Pero ¿al menudeo? Es decir, ¿por libras? ¡Qué- horror! De modo que en Rusia un matrimonio con diez ó doce hijos vendrá á ser ahora un matrimonio bien acomodado. -A Dios gracias, dirán los cónyuges, no tenemos mi -do de nioriruos de hambre. Aun nos quedan media docena de muchachos de que echar niauo. ¡Horror! Las autoridades han descubierto en 04 diz un depósito de polvos que se cree que sean cirbón. ¿Carbón? Pues ya se sabe lo que intentan los anarquistas. ¡Freimos! ¡O tiznarnos! Si me dan á escoger, prefteio lo segundo Ahora estAu colocando Retrates nuevos; Pero con los anti uos, ¿Qué es lo que haremos? Se edificaron Hace tiempo y aun se hallan Sin estrenailoS. Ya estamois en el ajo: ¡Se sabe todol Esas cosas las hacen Para negocio; Y una vez hecho, SQ abandona y se emprende Ke ocio nuevo. H in cnmenüaio con bríos Las fnnt -iones do teatros, Por todas partes estrenos, Por todas partes aplausos. En Novedades un éxito Que dará muy buenos cuartos üL ¡simpático G- iaués Y al simpático Gonzalvo. (Observen ustedes que ahora Todos somos muy simpáticos. En el teatro de Eslava Otro éxito han alcanzado El simpático Perrín Y el simpático Palacios; Yo los quiero porque son Trabajadores entrambos. Pero el éxito mayor. El verdadero exitazo. Es el que ha logrado en Lara, Justamente el otro sábado, El simpático Luceño No quiero retirarme por el. foro sin recomendar al respetable público tres libros Cuentos del vivac de Federico Ürrechft. De buen humor por Antonio Peña y Goñi. Curiosidades taurinas por rederico Mín. guez y Adán Berned. Comprar tsos libros es hacer un buen negocio. Porque los ratos de entretenimiento que ocasionan, no salen ni á perro chico. Con decir que hasta los mé iicos recetan su lectura á los hipocondriacos. ANDBás COBZÜELO.