Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NOTAS DE PRIMAVERA Paris, S 5 de Marzo de 1892. MI QUERIDO DIBECTOE: No te dije adiis al venirme, y te debo el primer honjour después de mi llegada, que verifiqué hace tres días, y antes de referiite en qué los he invertido, te diré el móvil de mi carta. Hallábame el martes pasado en cierta opulenta casa donde se reunía aquella tarde ese todo Madrid que acude á los salones para completar el buen gusto y la riqueza que atesoran, y ciertamente, los que admirábamos eran digno marco para las elegantes y aristocráticas bellezas que se iallaban en ellos reunidas. Quiso mi buena estrella que el de raso azul capitonado fuese el elegido por gran número de amigas mías que lo son entre si, por reunirse en otros días tíjim. Al preguntarles qué querían para Paris (frase vulgarísima que emplea todo el que se despide, y que dice precisamente lo contrario de lo que expresa) varias de ellas exclamaron á un tiempo mismo: oQue nos diga V. la última novedad. Ni Colón fué al Nuevo Mundo animado de mayores deseos de descubrir novedades, que yo he venido á París, ni Geró- nimo Paturot, buscando una posición social, acarició más ilusiones que yo, soñando en complacer á mis bellas compatriotas, que me arecen desde aquí más bellas. Pero como fueron muchas, y todas susoritoras de BLAKCO Y NEGRO, las que me honraron con el encargo, desde las columnas de BLANCO Y NEGEO las envío el homenaje do mi consideración y la reopuesta, que te ruego hagas llegar hasta ellas lo más pronto posible. Para vestidos y sombreros son dos las casas que simbolizan la moda, y á ellas he dedicado largo espacio de tiempo. Madame Lipman está haciendo verdaderas creaciones de primavera. La mayor innovación es la de que los trajes sean algo, mucho más cortos que los que se han llevado este invierno. Mi enhorabuena á las españolas, cuyo gracioso andar y pequeño pié obscurecen los pliegues de una larga y molesta falda. Entre los pocos vestidos que ya tiene preparados madame Lipman para el próximo Concurso hípico, he conservado en la memoria uno de paño verde, ricamente incrustado de terciopelo, con bordados de seda y cuernas, en el cuerpo y el bajo del traje. Siendo todos muy lisos y cada vez más ceñidos, la forma irreprochable y el buen gusto ó la riqueza de los encajes y bordados es lo que hace infinita la variedad de la toilette. El triunfo de los tejidos de seda será completo desde ahora, y sólo para trajes matinales seguirán llevándose telas de lana. Para visitas, comidas y teatros, en esta media estación, se llevará el moiré, peklu y gro, y después vendrá la variedad de foulares cruzados, de la India, surah y glasés. Se llevarán mucho granadinas escocesas, y predominarán los dibujos layados y lunares. Se hacen muchos vestidos de jóvenes con camiseta rizada y corselet. He visto algunos de tul ó encaje, con cintas cometa pasadas, y lo recomiendo como distinguido. He dejado de intento para lo último la transformación de los sombreros, para que m s lectoras se queden bajo esta agradable impresión. ¡Ya no tendrán que retorcer y moriiñcar sus hermosos cabellos para disminuirlos por no caber bajo el aplastado sombrero, no; ya van á tener copa, y la más baja será de ¡quince centímetros! Madame Virot ofr ce verdaderas maravillas de eliic, y entre ellas escojo dos que no se parecen en nada á los que se han llevado hasta ayer. Es el primero de finísima paja gris azulada, cubierto de encajes que se rizan sobre un lado y quedan sujetos por un penacho de plumas ó de flores muy ligeras, si es para soltera. El segundo es todo de encajes Chantilly sobre delgados alaiubres para que se ondule fácilmente y resulte muy vaporoso. Más que sombreros serán, los de gste género, nimbos de que se destaquen las preciosas caritas de mis amigas reunidas en el hotel de la calle de Alcalá. Algo podría decirles también sobre perfumes nuevos de orkideas y rosa orkiüa; pero como cada elegante prefiere rodearse de uno, único de que se envuelve, me limito á celebrar el buen gusto de las que tal hacen. Te anticipo las gracias, pero juzgo que será para ti la mayor y más grata recompensa de esta publicación ver á nuestras elegantes compatriotas en los conciertos y en las carreras, en el Eetiro y la Castellana, luciendo las novedades que les aconseja su admirador y tu amigo, EL BARÓN DE V