Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
BLANCO va y ¿qué hace? se marcha á la guerra de F l a n d e s que es á donde van todos los tenores de zarzuela que en él mundo han sido. Como es de r i g o r el tenor cómico y la caracteristica (ama de llaves) se pasan la vida haciéndole rabiar al bajo, el que ignora que le t o m a n el pelo. Vuelve el tenor de allá hecho capitán, y entonces las cosas se arreglan fácilmente. E l coro, que es un eterno gorrón, se convida á la boda, y el tenor cómico les ofrece un pellejo de vino, despue s de lo que se cogen todos los personajes de la m a n o y miran al telar, como diciendo: ¡E s t o ya está listo! ¡P o r nosotros puede bajar el t e l ó n! Y NEGRO 201 LA REVISTA Telón corto de sala pobre. U n a percalina encarn a d a que cubre la puerta del foro con el objeto de que no se vea la decoración puesta para el segundo cuadro. Sale un personaje muy simpático, con patillas y vestido de levita, que nos dice en unas quintillas muy corteses que ha inventado u n anteojo con el que se ven las cinco partes del mundo, anteojo que consta de infinidad de lentes. (Mutis. N ú m e r o primero. Coro de lentes por chicas del coro vestidas con trajes muy caprichosos; cantan con bastante desafinación, m u e ven las caderas en todas direcciones, y las pasiones del anfiteatro se excitan de tal manera, que se repite el número. Cuadro segundo. ¡E l desierto de S a h a r a! Decoración nueva. (Aplausos al pintor. E s t e hace dos ó tres salidas modestas y se retira observando la perspectiva. Sale el desierto, simbolizado por u n actor genérico (que lo mismo hace desiertos que característicos) quejándose de su soledad. Aprovechando este momento crítico sale la tiple y canta malagueñas, con lo cual el desierto se anima, i E l delirio! Coro de chicas simbolizando los g r a n o s de arena. Escena política entre Cánovas y Elduayen, que representan el simoun. Otra vez el coro de los chicas; esta vez del todo desnudas. Representan los vientos monzones. Se adelanta la primera tiple y canta los couplets de la avellana v a n a que son frenéticamente aplaudidos y se repiten treinta veces. Termina la obra con la apoteosis de la virtud, formada por cuatro bailarinas enfocadas por la luz Brumont; se descubren los principales personajes de la obra, se da u n viva al centenario de Colón, y al día siguiente tiritas de color en los carteles, g a s en la P u e r t a del Sol y anuncios de ¡i ¡É x i t o verdad! ¡i ¡Palabra de h o n o r! LUIS GABALDÓN. lEíODfl Tomarás: Caldero grande. Heno por mitad de agna y de gmjarrOii. 1 Escobas de mauo 1 Capa con embozos colorados 1 Linterna sorda. 1 Saco de noche desocnpado. 1 TOTAL d cosas distintas. Saldrás al campo á media noche, y buscarás un terreno caracolifero. Agitarás el caldero para que removiéndose los guijarros imiten el rumor de truenos lejanos, hasta que los caracoles canten á coro: IM tempesta e vicina. En seguida darás rápidas vueltas á la linterna, para remedar el fulgor de los relámpagos, y á los pocos minutos mojarás la escoba y con ella rociarás el teatro de la acción. La ilusión será entonces completa para los inocentes testáceos. Continuarás tronando, relampagueando y lloviendo un rato, amainando luego por grados la fuerza de las tres operaciones. Por último, te desembozas, abres bien la linterna, y diriges todo su brillo sobre el terreno humedecido. Los animalitos se imaginan entonces que ya ha vuelto á aparecer el sol, y salen á secarse, á recrearse y apacentarse. PobrecitOsl Tuno haces más que abrir el saco de noche, lo llenas de caracoles hasta el gollete, y antes de amanecer puedes estar ya de vuelta en tu casa.