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BLANCO Y NEGRO Con lo horrible ó cruel, lo Jaranero Y asi, casi á la vez Que á Jerez dio el verdugo tristffi días, Corrió alegre el riquísimo Jerez En banquetes, en bailes y en orgias: Cuando por todas partes la miseria Asomaba su cara horrible y seria, Con fingida alegría Varios tontos la suya se tapaban, Y saltando y corriendo, A todos las orejas atronaban Sin cesar repitiendo. Con destempladas voces. La estúpida pregunta: ¿Me conoce Mientras algunos miseros pobretes Hambrientos se morían Ocultos en un lóbrego rincón. Otros á dos carrillos engullían Eu fiestas y banquetes, Muñéndose tal vez de indigestión. Romero, con buen fin, quiso arreglar A las clases pasivas de Ultramar, Mas las clases pasivas, Que á veces se convierten en activas, Como las oraciones, Sin descansar un punto. Tuvieron conferencias y reuniones, Y tan bien arreglaron el asunto, Que aquel randioso y sin igual proyecto, Que nació tan hermoso y tan rollizo. Ha cambiado de aspecto, Y hoy, por consunto, enteco y enfermizo, Ni aun lo conoce el padre que lo hizo. Lo atacaron del uno y otro bando, Ya dando de franqueza testimonio. Ya á la chita callando Le dio el golpe de gracia don Antonio, Arrancando á Romero sus laureles, Y lo que del proyecto va quedando, Al cesto de papeles, Al fin lo irán Ochando digo, echando. El Ministro de la Gobernación- -Esto con su Merced me reconcilia- -Ha abolido la horrible distinción De los panes de hijo y de familia. Todos esa medida alabarán, Y, cual yo, aplaudirán Sin distingos ni guasas Pues la del pa n. Viene á indicar el triunfo de las masas, ¿Todos dije? No es cierto, que de fijo Habrá quien no demuestre regocijo, Pues si con la orden esa E l pan, sin distinciones, hoy se pesa, Esto á las panaderos contraría, Y así vendrá á aumentar De los consumidores la alegría Y de los panaderos el pesar. Ha habido recepción y gran i uffet En el Palacio Real, av, grand complet, Porque asistieron graves y estirados Cuatro mil invitados! Que se atracaron bien con un menú De ees menus ¡ui ci Dieu parlent de tu. Todo estaba en francés, Pues no faltaba más 1 Y había en eljpató jDe gibier etfoie gras, Pmilardes en eresson, Galantines, jambons, Mauviettes et chaufroix, Zangues i, Vesearlatte, savmom, moix Sandmich, roast- beef, filéis, PerdreoMX, rotis, poulets, Petits pains, petit pois, Et des chases, en fin, dignes des rois. Hubo algún invitado ¡pobrecillo 1 Que llevó el diccionario en el bolsillo, Por si era necesario El tener que comer con diccionario, Y que luego decía á su mujer: lAquello fué lámar digo, la mer! Y al leer el menú, dijo un cesante Con alegre semblante: Yo no Mííe asistir, y no me pesa, Pues gozar de él espero todavía. ¡Un banquete en francés! El mejor dia Nos lo dan traducido en la Princesa. Allí, al fin, estrenaron Tliermidor, Y aunque algunos thenian el themor De que hubiese therrible marejada, Therminófelizmenthe, y no hubo nada. El theatro con ello entró en calor, Y á no estar hoy lagenthe retirada, Hubiéramos thenido Thermidor En toda la presenthe them pürada. De los demás teatros diré sólo Que se han impuesto con firmeza brava Unos Aparecidos en Apolo Y unos Secuestradores en Eslava. ¡Ah I y olvidar jio quiero La Madre del cordero, Que es una zarzueüta Muy requetebonita. Es de un buen par de autores; Irayróz, Que es un chico simpático y precoz, Y el maestro Jiménez, Que es todo un musiquito de una vez. Pongo, esos dos acentos pistonudos Porque son dos muchachos muy agudos... y á Yráyroz y á Jiménez, ni ahora yo Ni jamás nadie consonantes vio. Nota iene: La obrita da dinero. Esa sí que es la madre del cordero! De las hermosas y lucidas fiestas Muy bien organizadas y dispuestas Por nuestra Sociedad De Escritores y Artistas Y la de Bellas Artes, Hasta los más contrarios y bromistas Con elogio han hablado en todas partes. I Hay para ello motivo? ¡Vaya si haylo! Lo que yo sentí fué que ya no bailo. F E L I P E P É E E Z GONZÁLEZ. 155