Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
BLANCO Y NEGRO -Porque leí en un periódico que habían destinado á Ultramar al comandante de artillería D. Julio González Te aseguro que tuve que hacer un esfuerzo para que no se me saltaran las, lágrimas delante de mamá- ¡Eres un ángel! Pues no se refiere á mí la noticia, por fortuna. Esos son otros López- ¡Ay, cuánto me alegro! ¿Que te sucedería si yo me marchara? ¡Que me moriría! -Pues no te morirás, porque no me voy Me quedo aquí, adorándote, bebiendo la dicha en tus ojos bañándome en tus miradas- -Todo eso de día porque ahora- ¿Te burlas? -Ha sido una broma ¡De sobra sabes que yo te quiero con toda mi alma! -En esa moneda te pago. ¡La una! ¡Qué tarde es! Mira, éntrate Yo no me movería de aquí en toda la noche, pero el relente es malo Cierra el balcón- ¡Adiós, Julio mío! ¡Adiós mi vida! IV- ¿Conque te casas? -El mea que viene Ya tengo concluido el irousseau, y todo preparado Hoy vamos á buscar el piso- -Por supuesto, no será con César, el teniente de la tertulia de Lola- ¡Uí! ¡Quién se acuerda de aquello! L na nube de. verano que pasó- -Sí No sé quién me dijo que habíais tronado Por cierto que también me dijeron que te acompañaba al poco tiempo un capitán de húsares Supongo que no será ese- ¡Qué disparate! Después entré en relaciones con un comandante de artillería Otras dos nubes de verano Yo siempre he sido una tormenta andando, chica. ¡Qué carácter tan envidiable te ha dado Dios! Yo soy muy desgraciada, Luisa Me enamoré de un militar, le quise con todo mi corazón. ¡Que le quise! Aun le quiero, y el infame me abandonó después de cuatro años de hablar conmigo ¡Bien me decía mi madre, que en paz descanse! Haz un esfuerzo arranca ese cariño de tu corazón No sueñes con las estrellas, que la más pequeña nube las borra Las estrellas brillan, pero no dan calor, y nunca llega á brotar la felicidad Que estén en el cielo, que estén en una bocamanga, jamás podrás llegar á ellas -Porque eres una tonta... Mira mi futuro marido es un coronel de Administración, viudo sin hijos, y retirado por Cuba Pues si yo me enternezco con el teniente, con el capitán ó con el comandante, probablemente me hubieran dejado á la luna de Valencia Las estrellas mienten, son amores de una noche; pues nosotras volamos bonitamente como las mariposas, de flor en flor, hasta que convenga quedarse en una de ellas y punto concluido. ¡Si no tenemos que echarnos nada en cara! ALFONSO P É R E Z N I E V A