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DOS PERROS Eras un perro chico escandaloso, Ladrador sempiterno, Que vivía en unión de una señora E n un piso primero. Y cómo le cuidaba I ¡Qué cariño! ¡Y qué mimos al perro! Le daba chocolate con bizcochos, Jamón y vino añejo; Refrescos en verano, y buen abrigo En llegando el invierno. E n fin, que hasta el portero, que era guardia De esos de Ayuntamiento, Aun cuando reunía dos carreras, Envidiaba al faldero. Porque él, decía, vive y no trabaja. Y va en coche é paseo; Y aunque excite el enojo de las turbas. Hasta que llegue aquello Puede vivir á gusto, mientras tanto Que yo soy ambidextro Quiero decir, que sirvo al Municipio Y le sirvo al casero. Otro tanto decía una señora. Viuda de un estafermo, Que ya en los verdes años de su vida Tuvo casa de empeños. También contra el perrito protestaban Las chicas del tercero, Que eran dos huerfanitas y gemelas, Cada cual de su pueblo. Que todos los vecinos se quejaban. Porque era sucio y feo y escandaloso y atrevido y malo, y mordía el muy perro. Así es que estaban todos que ladraban. En el cuarto del centro Habitaba otro perro con su amo; Aquél era podenco, Y su amo un señor soltero y solo, yrofesor de recreos: Es decir, que en la noche funcionaba En un circulo serio. Los dos perros se hallaron varias veces, Bien al ir al colegio, Bien al volver de casa de la novia, Y en cuanto que se olieron Por la primera vez, no se gustaron. Hubo algunos tropiezos; E l podenco al faldero impertinente Dio cuatro ó seis meneos, Y sahó á defenderle la señora Y salió el caballero. Y ella dijo: Saldrá usted de la casa, Yo daré parte al dueño. Así estaban las cosas, cuando un día Triste para el pequeño, Tropezó en la escalera con el Otro; Le insultó, según creo, Digo, según dijeron los vecinos, Y el perro grande le mordió en el cuello Y allí sé terminó la triste historia. Claro está que fué preso, Pero se vio la vista por jurados, Y tuvo un defensor que habló sin freno, Y todos los vecinos de la casa, Testigos de descargo del podenco, Dijeron que éste obró sólo en defensa Y viéndose atacado por el muerto. Y dieron los jurados veredicto De inculpabilidad, y le absolvieron. BDtlAEDO DE PALACIO. METAMORFOSIS, POU ROJAS J