Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Muy mal debe de andar el bolsillo nacional cuando el mismo Gobierno (contra la costumbre que ordena que los gobiernos no se metan en esas cosas) ha dicho, todo medroso, que hay que ir estudiando los problemas económicos ¡Calla! ¿Ahi andamos todavía? En fin, si hasta ahora no ha habido tiempo de eso, bueno es que comiencen. Conque si les qneda un ratito y quieren ocuparle en eso, se les agradecerá. Y se les pagará. Y pensaremos en una estatua para el que nos saque del mar en que nos ahogamos. Por todas partes ha resonado la terrible palabra ¡Economías! Y se han echado á. la calle una nube de hacendistas de esos que tienen en casa una infinidad de cosas hechas á fuerza de paciencia: una carabela de corcho, el retrato de Espartero, hecho con huesos deguindas, y un proyecto. económico ¡queeslo que hay que ver! Claro está que ha sucedido lo de siempre: Unos: Suprimamos dos ó tres Ministerios. Varios aspirantes: ¡No! ¡Eso n o! Ot os: Suprimamos Audiencias Varios diputados: N o la de mi provincia no. Otros: Suprimamos gobiernos civiles. Varios pretendientes: Caramba! ¡Eso si que n o! T o t a l que el mismo día que los panaderos subieron el pan. Romero Robledo subió á más de cien guardillas otros tantos oficios de cesantía. Verán ustedes como no se pasa de ahí. Y quedarán en pie cosas como esta que cuenta un periódico ministerial nada menos Se da el caso de qué por un mismo empleo cobren sueldo cinco individuos. Anda, salero, Para un solo destino Cinco sujetos. Por supuesto, ¡y el saco en tierra! ¡Y hasta señalan el sitio en que le dio! Pues bien; el diputado, que se conoce qu no es hombre que se deja arrastrar por las pasiones, anda preguntando á todo el mundo: -Si á usted le pegara un ministro un puntapié, ¿qué haría usted? Y ¡claro está! cada uno le da una opinión. -Yo me echaría mano á la parte sensible. -Yo me rascaría. -Yo me pondría unos pañitos de árnica. -Yo me untarla con aceite frito. -Yo diría ¡ah! con extrañeza. Lo que debiera hacer el diputado es someter la duda á una Academia cualquiera. Dicen que está desconocida. Lo creo. Primero la han traducido al francés. Luego la han vertido al español. ¿Quién va entenderla ahora? El Municipio nos está dando ahora agua de Lozoya con barro. A un vecino le abrieron El vientre, el otro día, Y dentro le encontraron Una cacharrería. Por cierto que los encargados de hacerle la autopsia se quedaron asombrados. Hasta ahora se encontraban cadáveres dentro de las sepulturas egipcias; pero eso de encontrar barros etruscos dentro de los cadáveres, es cosa nueva. ¿Creen ustedes que hemos mejorado en materias teatrales? ¡Quiá! Salimos á estreno por día (ó por noche) y á grita por estreno. ¡No puede pedirse más! l i e leído que Vico irá á Viena á dirigir una compañía dramática española, para que allá vean cómo representamos por acá la joyas de nuestro teatro. ¿Vale decir la verdad? Pues ¡lo siento! Si llevamos á Viena los cascos de hoja de lata y las vestiduras de percalina desteñida y las barbas de paño pardo y las decoraciones de artístico guiñapo con que aquí suelen hacer las obras de nuestros clásicos, ¿qué dirán de nosotros? Ahora bien si lo que llevamos á Viena es una reproducción de lo que, es un teatro español en noche de estreno ¡ya es otra cosa! Eslava, Parish y Apolo merecen copiarse. Así sabrán allá á un tiempo lo que es un teatro y una plaza de toros todo clásico. Al fin parece que las compañías de actores S 3 han completado. Vico saldrá al escenario de la Princesa con el TTiermidor. María Guerrero, renunciando á CoqueJ i n ha. vuelto á entrar en! a Comedia por la niisma puerta por donde salió hace un alio. Gracias á nuestro Municipio. Cuando había agua clara en el depósito del Lozoya, lavaban las calles con ella. Se acabó el agua. clara, vino el agua turbia, y ahora no lavan las calles. Así me explico yo que no todos sirvan para concejales. Á un anarquista de Jerez le han preguntado: ¿Y por qué mataron ustedes al pobre joven? ¡Toma! ¡Porque llevaba guantes! ¡Calculen ustedes lo que harán ahora en Jerez con los guantes! El que los tiene los esconde bajo las losas. Conque el que quiera hacer negocio, ya sabe lo que ahora puede hacer. Abrir en Jerez ima guantería. En París andan ahora muy divertidos. En pleno- Parlamento, un ministro ha dado un puntapié á un diputado. ¡Dios se lo pague á la Estadística! ¿Saben ustedes cuáiitos generales hay en España, según el último recuento? Pues quinientos dos. Ya decía yo, ¿cómo subirán tanto los presupuestos? ¡Claro! ¡Con lo que abultan S 02 generales! s A. COEZÜELO.