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BLANCO Y NEGRO 421 -Gaya, hombre, lo está arreglando pa yevalo á Mairena. ¿Qulés por él quince céntimos? -Me lo ha vendió á mí ya; lo hemos ajustao en un terrón de jigos. Estallando ante este alavióii el gitano, aparta los ojos del burro, y dice apretando los puños en la jerga peculiar de la bohemia: -Malos mengues te tajelen, hijo de la bruja, y te chupen los alacranes, y pongan tu cuerpo como el de este probete de rucio. -Gaya, Perico- -dice un muchacho, y esconde la cabeza. -Pela el jumento, arrastrao- -dice otro. -Átale tamién las orejas. -Como que se va á esbocar. ¡Perico, Perico! El esquilador, fuera de si, desátase de nuevo en improperios sin poder contenerse; -Andar, hijos de la tarasca; asine os frian á toos juntos en una sartén, y os soplen por el V gaznate del diablo. Quiá Dios que os nazca- lepra en las encías pa ¡ue se os caigan los dientes y no poáis come. Que malos avisperos os nazcan en los sobacos. Que caigáis de cabeza en las calderas e Pedro Botero y allí os pinche con la lanza io mesmo que á los guñuelos. Mal jumento os rebuzne en las orejas y mal buey os aplaste. La serie de maldiciones arranca sonoras car: cajadas, no sólo á los chiquillos, que empiezan g á arrojarle salivas y catites de polvo, sino á las revendedoras y baratilleras. -Pos miá las mares do J ú a s- dice con más furor el gitano, -las mares de Júas, encargas e vendé toos los guiñapos del mundo; mala pantera os arañe la cara y mal felómeno se os introuzca en el cuerpo; quiera Dios que toos los clavos viejos se os vuelvan alacranes y os piquen en la barriga. Nueva explosión de risas, mayor parada de transeúntes y un bombardeo de saliva de los chiquillos. El jolgorio y la broma se haoen generales en todo el río, y cada cual acoge con grandes risas la desesperación del gitano, Éste acaba á toda prisa la tarea, y uno de los chiquillos dice arrancando una tempestad de alegría al auditorio: ¡Perico ya templaste el guitarro; ahora empieza la tocata! Efectivamente, al rozar el viento las escuálidas costillas del rucio, parece arrancarles sonoras melodía? bien como á arpa eolia colgada de verde y olorosa rama. c a t -Ct- tíC- t