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324 BLANCO Y NEGRO. Las ferias de Madrid llevan el mismo camino que el Carnaval y la costumbre de esperar la venida de los Eeyes Magos. Una proposición RUANDO esta crónica de Vida moderna llegue á manos de los lectores que tenga, se habrá ya resuelto favorablemente ó no la proposición que para formar un álbum artístico que habla de rifarse con la lotería nacional para allegar recursos á los perjudicados de Almería y Consuegra, hizo en días pasados, por conducto de El Liberal, el Sr. Balsa de la Vega á los artistas españoles. Sea cualquiera la suerte que haya merecido, yo cumplo haciéndome intérprete de mucha gente consagrada á ejercitar el arte ó á protegerle, que considera el proyecto como de relativos alicientes, al paso que tendría más y mayores un saloiicito que podría formarse en la redacción de algún periódico ó en el mismo Círculo de Bellas Artes, ó un periódico de la belleza y mérito del célebre París- Murcia. De un modo ú otro, aquí donde las manifestaciones todas de la actividad han coadyuvado á la obra do amparar y fortalecer á los que han pasado de la risa al llanto, de la felicidad á la desgracia, de la alegría al dolor con la rapidez del vuelo de las golondrinas, los artistas no pueden permanecer ociosos, cuando cada golpe de sus buriles ó cada mancha de sus pinceles representa una lágrima enjugada, un consuelo otorgado, una tristeza desvanecida. Otoño JADRID recobra día por día su aspecto normal, bullicioso, alegre y pintoresco. Con la llegada del otoño coincide la de los veraneantes, la de las modas de entretiempo, la del anuncio de las carreras de caballos y la de los preparativos para la campaña de invierno. Las anunciadoras se llenan de carteles de colores solicitando abonos y ofreciendo para en breve plazo diversiones y novedades; las tiendas se presentan charoladas de nuevo y tan relucientes, que las mujeres presumidas pueden contemplarse en sus puertas; los periódicos de modas imponen nuevos caprichos de la fantasía extranjera, y por los paseos vuelven á rodar los carruajes de los que forman la lista de los afortunados ó presumidos. El otoño en Madrid es la estación más deliciosa; las últimas flores de la temporada confunden sus aromas con las de las frutas más jugosas y sazonadas; la temperatura tiene los encantos de la primaveral sin sus rigores, y al extinguirse los nacarados crepúsculos vespertinos es cuando el alma siente la nostalgia del campo. El otoño, precursor del invierno, la estación de las fiestas mundanas, sólo tiene enemigos en los pobres tísicos, que ven desaparecer un año de vida en el polvo que cubre á las hojas amarillas que, secas, quejumbrosas y retorcidas, alfombran los paseos, formando remolinos de oro. Las ostras I por algo estaba yo deseando la llegada del mes de Septiembre, era por la llegada también de las ostras. En Septiembre, primer mes de erre vuelven á aparecer en las mesas despidiendo brisas salinas, frescuras de mar y aromas de playa, y en los escaparates de los colmados incitantes, sabrosas y dispuestas á abrir el apetito al más desganado de los mortales. La ostra, elemento indispensable en toda comida elegante y en toüa, juerga animada, ha merecido los honores de preocupar la atención del grave y sesudo Senado; Arcachón y demás criaderos nacionales pueden conseguir con sus productos más que cien protocolos diplomáticos, y los i) olíticos, queriendo hacer más llevadera la vida del destorrado, califican la pena de ostracismo. Aviso prudentemente á los aficionados adquieran desde luego las que hayan de tomar durante el invierno antes que el joven director do La España Editoricd, Manso de Zúniga, empiece un día á comer ostras. Porque concluyo con las de la temporada. CARLOS O S S O E I O Y GALLARDO. Teatros N esta época empiezan á mudarse las compañías teatrales á los coliseos de invierno. Termina el imperio de las tablas desunidas, y empieza el de los diferentes sistemas de calefacción. Lara y Joveilanos han inaugurado sus tareas bajo los mejores auspicios, y ya se han publicado las listas de compañía del teatro Real y del de Eslava. Dentro de poco dejaremos de ver las obras ligeras representadas en los teatros abiertos para verlas en los teatros cerrados, porque los locales variarán, pero los autores malos, no. La gente elegante tendrá en breve, los lunes y viernes de Lara, los del Español, los turnos primeros de la Comedia y del Real, y las demás noches favorecidas y días de moda del resto de los teatros. y el que no se divierta será porque no quiera.