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BLANCO Y NEGRO No sucede entre las personas lo que. se observa entre los polos electromagnéticos: es decir, que dos polos positivos se repelen igual que dos negativos, y que los polos positivos atraen á los negativos, y viceversa. Entre personas que no se conocen hay afinidades y aun simpatías latentes. En comunicación unas con otras personas, fraternizan. Del mismo modo existe la antipatía ti priori entre varios sujetos. Así, decimos de persona á quien vemos por primera vez: ¡Qué simpática! O lo otro: ¡Qué repulsiva! Las afinidades son explicables en algunas ocasiones; en otras no. Se entiende, por ejemplo: Las afinidades entre dos individuos del mismo pueblo, cuando se encuentran en otro pueblo extraño para los dos. Las simpatías regionales, viviendo en otra región. Entre dos españoles, supongamos, que se encuentran en país extranjero. Entre personas del mismo continente, que se ven en otro. Entre correligionarios y entre políticos del mismo bando. Entre compañeros de profesión, por más que diga el refrán: ¿Quién es tu enemigo? El de tu oficio. Entre hombres de bien. Entre tunantes. Entre militares, y muy particularmente entre los del arma misma. Entre paisanos. Los feos simpatizan entre sí, y las feas mucho más: rio se inspiran celos mutuamente. Los buenos mozos y las buenas mozas son excepciones cuando fraternizan con otro buen mozo ó ellas con otra buena moza, se estorban, salvo cuando sé creen superiores y tratan á los demás con benevolencia. -No vale tanto como yo- -se dicen para disculpar su llaneza con los demás, pero puede pasar por persona. Entre sabios aún es más natural la simpatía, j por más que profesen diferentes principios ó militen en diferentes escuelas, se entiende que exista entre ellos cierta afinidad. En cambio, los tontos se aborrecen mutuamente, como temerosos unos de que otros les disputen sus puestos. Así como simpatías y afinidades prematuras é injustificables, existen latentes odios africanos entre personas que no se conocen, y, al parecer, de bien. Como decía en un parte al Gobernador de la provincia el alcalde de un pueblo manchego, comunicándole el hallazgo de un hombre asesinado.