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260 BLANCO í NEGRO Y en verdad que el correo se lia llevado muchas culpas que no ha merecido. La mitad de las cartas que se pierden iSe deben de perderj) ha dicho Blasco, á cuya afirmación puede agregarse esta otra: La mitad de las cartas que se pierden no so han escrito. exclusivamente para presenciar sobre el terreno auténtico las corridas de toros, cansado siií duda de ver las traducciones que de ellas se han lieclio en la rué Pergolesse. Que es lo mismo que si nosotros fuéramos á Francia por solo conocer mejor las obras que estrenan los autores españoles. Interviews jos hallamos en el plenilunio de los ó las intervietvs, como ustedes quieran. Aunque estamos convencidos, ó debemos estarlo, de Vipalabras son palabras, etc. es lo cierto que no podemos resistir á la tentación de saber qué piensa, sobre cualquier cosa, el asunto es lo de menos, el general H ó el diputado Z. Quien quiera liacerse celebre no tiene sino inierviewear passez la mot) con un periodista. Al día siguiente podrá oir que dice la gente ¡Caramba! ¿Ha visto itsted lo que opina don Fulano sobre las sopas de ajo? Y 3 a tiene mucho adelantado para lograr una dirección ó una subsecretaría. La costumbre de celebrar interviews se ha generalizado tanto, que hasta hay periodistas destinados á eso exclusivamente. Hasta que se les diga: ¿Y á mí qué me cuenta usted? San José de Calasanz h llegar el día de San José de Calasanz llega la tiesta de las Escuelas Pías, y con ella la de los niños pobres. Los que hemos vestido el galoneado uniforme de escolapio y hemos pasado en los charolados claustros del coleffio calasancio los días más sonrosados de la niñez, sentimos, el día del Santo fundador de aquellos asilos de enseñanza, algo de ese entusiasmo mezclado con devoción que nos inspira la fiesta de familia. ¡Con qué satisfacción veo los jueves y domingos del invierno la fila de colegiales escolapios por los paseos de Madrid! ¡En ella formó yo un día! ¡Con qné íntima satisfacción recorro las celdas del colegio el día 27 de Agosto! ¡En clias aprendí á rezar y á leer! Los colegios de escolapios, respetados siempre y por todos aun en épocas de trastornos políticos y ferocidades populacheras, celebra con gran pompa anualmente la fiesta de su Santo fundador. Todos los años me complazco también en ir á la Escuela Pía de San Fernando á rendirla un recuerdo de cariño y gratitud y á almorzarlo mejor que puedo. i? i i i i ií i i ií i: ií í i Reformas postales fA á ser modificado el servicio de correos, segitn se dice; pero ¿ganaremos con la reforma? Todos los días, á todas horas, es infinito el número de reclamaciones que se tienen que hacer, las quejas que se tienen que formular, los trastornos que se tienen que sufrir. Si el Director de Correos fuera á tener en cuenta las observaciones que constantemente le hacen los periódicos, creería que ni por casualidad llega una carta á su destino. Y, sin embargo, no es así. lío es que yo quiera defender la actual constitución del servicio postal; pero lo que sí conviene hacer constar es que hay muchas personas demasiado industriales que, á la sombra de la mala fama que justa ó injustamente ha cobrado el servicio, hacen su negocio, venden favores, giran letras, remiten sellos y envían documentos que ni siquiera la intención han tenido de poner en el buzón de correos. Y es claro; el servicio de correos es detestable. Ya lo dijo, no me acuerdo qué poeta, en no recuerdo qué obra: lu creo: 8 jeiuprc lia de sor el correo DI editor responsable. Concierto magno I 011 los hilos telegráficos, entre les doiileces de los ¡leriódicos, bajo los sobres de las cartas, han llegado liasta nosotros, acompañados de refrescantes brisas, rumores wagnerianos, oleadas de aplausos, y ose ensordecedor murmullo que acompaña á cuanto logra la sanción del éxito ruidoso que ha obtenido el concierto célebre de San Sebastián. Mancinelli ha estado siendo durante muchos días el héroe de ellos, y según dicen, so lia impuesto avasalladoramente la música compatriota de la buena cerveza y la filosofía krausista, sobre la dulce y meliflua italiana que gustó en los tiempos románticos y la francesa, alegre como las burbitjas del Champagne 3 embriagadora como el perfume de ios nardos. Alguien so hubo de extrañar de que semejante concierto se haya celebrado en el circo taurino. ¡Inocente! ¿Pai a qué van á servirlas plazas de toros, desde que en los teatros se lidian becerros? CARLOS O S S O R I O Y GALLARDO.