Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
BLANCO Y NEGRO 215 lista no era una obra de arte, y que á lo sumo las obras de este género eran materiales para que un verdadero artista pudiese aprovecharlos en sus creaciones literarias. Para el Sr. Oarraoido la novela novelesca significa la negación de la llamada novela naturalista. Juan Valora resuelve la cuestión con un cambio de adjetivo; la novela novelesca, á juzgar por la primera que de su género se ha publicado. La confesión de un amante, se debe llamar la novela enfermiza. Leopoldo Alas comienza por recordar que ha bastantes años que dijo que la escuela naturalista era, en cierto modo, una especie de oportunismo literario, y después de censurar los extravíos del naturalismo, considera que la novela novelesca parece que quiere ser como una restauración del elemento poético, y aun del sentido religioso en las creaciones de los novelistas. Como eu los momentos presentes hay en la sociedad europea hambre y sed de ideales que aparten el pensamiento de las tristezas de la vida humana, es lógico que la novela trate de satisfacer ese anhelo de las almas, esa aspiración que hoy agita los espíritus de pensadores y poetas esclarecidos. Jacinto Octavio Picón corta por lo sano, como se dice vulgarmente, y escribe: Las historias ficticias que antes dominaban y que todavía gustan á mucha gente, tienen un nombre consagrado por el uso: se llaman novelas; mas las que ahora se escriben mediante el estudio de las costumbres, constituyen un género, malo ó bueno, pero distinto del anterior, y que no puede ser considerado con el mismo criterio que se aplica á la novela de antaño. Resulta que la novela novelesca, según su inventor, es sentimental, porque no otra cosa puede significar aquello de una mayor expresión del sentimiento, etc. etc. según Alejandro Dumas, hijo, es docente; según Emilio Zola, la natural resurrección de la novela á la antigua usanza; según Edmundo de Goncourt, la novela ya mandada recoger como antigua, ó á lo sumo el cuento que se aparta de toda realidad, el cuento í: antástieo; según Alfonso Daudet, una obra que podrá ser mala ó buena, como sucede con las llamadas naturalistas; según Emi-