Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 U BLANCO Y NEGRO á empozar á remitir caramelos á las señoras de las tribunas. La talla para diputado á Cortes ha disminuido bastante, y hoy puede serlo cualquiera con sólo reunir las dos condiciones que un personaje indicaba para ser ministro: Que le designen á uno. Y que uno acepjte. Mr. Onoffrof A adivinación del pensamiento; la suprema ambición de hadas y nigrománticos; lo imposible humanamente en los tiempos del Marqués de Villena, es hoy cosa tan corriente, que el que quiera puede verlo todas las noches á Mr. Onoffrof en el Príncipe Alfonso. Con estos adivinadores que el hipnotismo y la sugestión nos vienen facilitando, están de pésame los individuos que tienen malos pensamientos ó pensamientos atrevidos. Beberle á uno los pensamientos, Mr. Onoffrof lo hace como el pensamiento, de ligero, consiguiendo derramar el pensamiento del público con tal fortuna, que á nadie se le pasa por el jjensamiento otra cosa que batir palmas. Piensa mal y acertarás, aconseja el vulgo, sin tener presente que lo mismo se acierta lo bueno que lo malo, según vemos en Onoffrof. La revolución pues está hecha. Miss Leona jsNEMOs en Madrid á la hermosa artista que hizo célebre un pasacalle y sus dientes. La talla gimnástica de miss Leona Daré puede compararse con la de los célebres Leotard, y durante mucho tiempo ha sido el símbolo humano de la belleza unida á la fuerza. Un dia corrió la noticia de que realizando sus arriesgados ejercicios se había roto los dientes, y el sentimiento que aquello produjo fué general. Hoy se nos presenta con dientes nucYos y tan magníficos como los antiguos. ¡La fortuna se los conserve 1 Trabajar con los dientes es la cosa más natural del mundo. Pero ¿de quién puede decirse que lo hace con más razón que miss Leona? Nuestras caricaturas ÍN los tiempos de vida superficial que corromos, la caricatura, esa filosofía del dibujo, se impone. El público la solicita y la prensa la divulga: ¿por qué no ha de seguir BLASCO Y NEGUO las El servicio obligatorio no me refiero á la obligación que tenemos de servirnos como do amarnos y protegernos mutuamente en este mundo todos los hombres, sino al servicio militar obligatorio proyectado por el Ministro de la Guerra. La pregonada igualdad ante la ley quedará achicada por la igualdad ante un sargento, y si las picaras influencias, que todo lo corrompen, no destruyen los planes niveladores del proyecto, tantas veces ideado como preterido á cualquier debate político, veremos las mismas manos que, enguantadas de blanco repartieron un día favores de cotillón, dedicadas á la tarea de mondar patatas en el cuartel. Ricos, pobres, aristócratas, plebeyos, todos formarán un ejército en el que desde luego no se echará de ver la irritante desvantaja del pobre que no pudo librarse de la suerte de soldado sobre el que, más rico, nunca temió suerte tan grande. Y se dará el caso de que el general H pida para su asistente la mano de la Marquesita Z ó que la alcarreña coloradota enamorada en secreto de su señorito, no pierda la esperanza de ser correspondida cuando se lo encuentre en la Fuente de la Teja. corrientes del gusto moderno? Sólo lü grande merece ser caricaturizado, y en España hay mucho, en todas las esferas de la actividad, que reúne aquella circunstancia. Las letras, la música, la pintura, la ciencia, la crítica, la tauromaquia, en sus representaciones individuales, obtendrán pues, tal honor en nuestras columnas, como hoy empezamos á hacer. Que lo consiga con acierto y agrado de todos es lo que la Empresa de BLANCO Y Nsano desea ardientemente. Pedro Antonio Alarcón 0 E el fallecimiento del novelista eminente, las letras castellanas han sufrido una baja irreparable. ¿Quién nos dará un Escándalo, un Niño de la bola, un Sombrero de tres picos como los de Alarcón? Dentro de la literatura moderna, Alarcón era una de sus principales figuras. Sus mejores elogios son sus libros; su mejor timbre de gloria, su noaibre. CÁELOS O S S O R I O Y GALLARDO.