Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MÉMM CUENTO Hubo un rey (se ignora dónde) De tal fortuna y valor, Que del mundo se hizo dueño Y le aclamaron por Dios. Orgulloso, en su bandera Hizo bordaí un león, Espejo de su bravura, Poderío y esplendor. Una tarde de verano En que al sueño se rindió Bajo la bóveda espesa De unos rosales en flor, ¿Quién- -soñando se decía- -Alcanza mi elevación? ¿Quién tan fuerte, tan amado, Tan dichoso como yo? -Del ramo (jue sombreaba La frente del soñador. Por una hebrilla de seda Un gusano descendió, Y columpiándose encima Del magnifico señor, Al oído estas palabras Muy quedo le murmuró: -Iluso, ¿qué de tu fuerza. Soberanía y valor. Si un insecto en ti clavase Su envenenado aguijón? Vives pegado á la tierra, Mirar no puedes al sol, Ni satisfacer las ansias Qae agitan tu corazón. Los cuidados te desvelan, La envidia te da amargor. La lisonja te ensordece, Y te ciega la ambición. Al juzgarte amado, tomas Por simpatía el temor, El interés por cariño, Por verdad la adulación. La peregrina belleza, Qae de tu vida es el sol, No se rinde en ti al amante, Se vende al emperador. Te enriquece lo que robas A quien por ti trabajó, Y lágrimas, sangre y muertej Tus glorias dejan en pos. Te tienes por sabio, y fías Del consejo del traidor; Te orees libre y eres sólo Juguete de tu pasión; Y mientras sueñas en triunfos Eternos cual los de Dios, Te está cavando la fosa De la muerte el azadón. Poder que en la tumba acaba, Dichas que mata el dolor, Glorias que borra el olvido. Miseria y mentira son.