Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
142 BLANCO Y NEGRO -Vedde signar que io sonno un povei o vergine, qui ama i meriti propi dove ¡i enaientri. ¡Ah, quel onore, pasare di camareri ó grandi oratori! Cuando se enteró de la equivocación el compatriota del Dante quiso arrojarse por el viaducto da capo d, la signale. Esa multiplicidad de un modelo puede originar disgustos graves. Parece que en los principios de la humanidad hubo escasez de ellos, y de aquí la repetición. O tal vez por gusto reprodujo algunos la Providencia, asi como algunos maestros de música repiten una frase hasta la indigestión. Se explica esa semejanza entre hermanos, por la identidad de los elementos constitucionales. Así hay hermanos que parecen uno mismo, y semejantes entre sí como dos gotas de agua ó como tres gotas de agua, según cuantos sean. Hasta hermanos unidos por un asa, como los siameses famosos. Pero entre personas de diferentes familias es curioso el parecido. De seguro si pasan ustedes lista en su memoria á las personas á quienes tratan encontrarán caras duplicadas. Al pronto creerán ustedes que es accidental el parecido, ó mejor dicho, que no merece llamar la atención el asunto. Y no es asi. Empezando por ios peligros á que puede verse expuesto un Estado por la semejanza entre el jefe 3 cualquier buscavidas. No queda más remedio al primero que el que aplicó el señor Nerón para librarse de las contingencias á que pudiera prestarse la semejanza fotográfica que con el Emperador tenía un esclavo. Declararle libre primeramente, para no faltarle, y después hacer que le cortasen la cabeza, para conservarla, disecada por Severini, en el despacho de don Claudio. una mujer casada con dos hermanos gemelos, esto es, casada con uno de dos hermanos gemelos del todo, necesita virtud para no equivocarse. Generalmente el duplicado en nada se parece moralmente al otro. Ni aun inteiectualmente. El aguador que vive en mi casa es el duplicado de un hombre importante en política. Y sin em. bargo, por lo demás, no son más xe paisanos. ¡Qué diferencia! Tiene mucho más talento mi aguador. La cocinera de un amigo mío usa la misma cara que un general muy refeconocido. Yo la saludo siempre que la encuentro, con arreglo á ordenanza. Es una irrisión de la naturaleza esa repetición de fisonomías, particularmente cuando las duplicadas pertenecen respectivamente á diferente género y sexo. Noches pasadas tropecé en la Carrera de San Jerónimo con una iS; señora, que llamaba la atención de los transeúntes por su esbelta figura y elegancia. i. -Aquella cara era la duplicada de la de un hombre político á quien todos conocemos. Un caballero dijo enternecido: ¡Pobre Fulano! Por fin vuelve á la vida pública. mjm