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El Duque de Baena o liace mucho tiempo el nombre del Duque de Baena corría de boca en boca por un motivo risueño, la boda de su liijo el Marqués de ViUamanrique con la que fué Srta. de Baüer, cuyo enlace, por las circunstancias que le adornaron, revistió todo el carácter de un verdadero acontecimiento en la vida del gran mundo. La muerte no lia permitido que nuestro antiguo representante cerca, de la Santa Sede presenciara por más tiempo la felicidad de los nuevos esposos, y le lia arrebatado la vida en no muy avanzada edad. D. José Ruiz de Arana y Saavedra, Duque de Baena, Conde de Sevilla la Nueva, Vizconde de Mambfes, Marqués de Castromonte, Grande de España de primera clase, Caballero santiaguista, Maestrante de Zaragoza, Senador, Gentil- bombre y ex- diputado, era una persona afabilísima, modelo de nobles, y su muerte ha sido muy sentida en todas las esferas de la sociedad. ocupó la Exposición de ganados en la calle de Alfonso X I I y organizadas por la Sociedad de Velocipedistas de Madrid, con diferentes y siempre loables objetos benéficos. La sección de velocipedistas del Batallón de Ingenieros de Ferrocarriles ha tomado parte con sus bicicletas en estas luchas que en un principio se consideraron como exclusivas dennos cuantos desocupados, y los aplausos que al llegar á la meta obtuvo el cabo Agustín Pons, de las aristocráticas manos de las mujeres más hermosas de Madrid, habrán resonado en los oídos de los ingenieros como una voz que los aliente á proseguir y cultivar tan flamante como útil y distinguida modificación dentro del actual modo de ser de nuestro ejército. La carrera militar ha dejado recuerdos gratos, y la reunión de primavera beneficios sin cuento para los pobres sujetos- al dulce patronato de la Junta de Damas. ¡Adiós, Madrid! Carreras de velocípedos A vida moderna, infatigable, vertiginosa, delirante, febril, caracterizada por el telégrafo, el vapor y el teléfotio, necesitaba exigentemente el velocípedo para su complemento, como necesitará dentro de poco alas con que hacer la competencia á los pájaros. Todo lo que acorte las distancias, ahorre el tiempo y disminuya el gasto de fuerzas, se impone con empuje avasallador y se aclimata como necesario. El velocípedo, representación del rayo en la tierra, máquina que por infernal habría destrozado la Inquisición, es hoy de uso tan frecuente, que hasta muchas tiendas le utilizan para transportar sus mercancías, y el ejército le ha adoptado para sus maniobras. Y he aquí la nota más saliente de las carreras verificadas en el Velódromo construido en el sitio que 4 ü los teatros, en los circos, en los Jardines y en los paseos se nota ya la ausencia de multitud de caras conocidas. Dentro de poco, como el calor siga apretando como hasta aquí, en Madrid sólo quedaremos los que no tengamos otro remedio. Las rizadas playas del Norte parece que murmuran amores y nos llaman con susurros de madre cariñosa en cuyo seno hemos de encontrar la vida gastada en saraos, comidas, teatros y cotillones. Todas las tardes la Cuesta de San Vicente y los alrededores de la Estación del Norte ofrecen animadísimo aspecto entre la gente que se marcha y la que la despide. En cambio, las Cámaras, el Retiro y la Castellana empiezan á tomar la nota de tristeza característica de la estación estival y de la discusión de los presupuestos. Hoy el Sr. Fernández del Rincón, secretarlo del