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UN P O C O DE T O D O El general Dnmenii perdió una pierna en la famosa campaña contra Eusia. Defendiendo en 1814 el fuerte de Vincennes contra los mismos rusos, e stos le intimaron la rendición. -Os entregaré el fuerte- -dijo- -cuando mé devolváis mi pierna. MOSAICO, por M. MARZAL CHARADA, por M. MARZAL E E E A P R R iST A C íí N C A P 0 R 0 Tí 0 N Estaban almorzando un padre y su hijo, y éste desperdiciaba muchos pedazos de pan. -Cómete esos pedazos- -decía el padre; -puede que algún día los eches de menos, y entonces no los encuentres. Pues yo creo, papá, que menos los encontraré si me los como. En una guantería -Este color me parece muy claro. -No importa: luego se obscurece con el uso. -Es verdad. No había caído en ello. Los grandes hombres se forman FU propio pedestal: el porvenir se encarga de labrarla estatua. Conservando la misma forma, combinar las letras de modo que horizontalmente se lean cinco palabras, es decir, una en cada renglón, y las mismas palabras en sentido vertical. Todo, según la carta Que he recibido, En segunda primera Murió el domingo, Y... ¡cosa rara! Murió de dos y tercia. i Pobre muchacha! Cuando Dios quiere destruir una cosa, encarga de ello á la cosa misma. Un borracho tendido boca abajo en la calle, se ocupa afanosamente en restregar una moneda contra los adoquines. ¿Qué hace usted ahí? -le pregunta un guardia. -Ya lo ve usted: gastando mi última peseta. -Señorita, ¿quiere V. concederme esta polka? -Imposible: no bailo delante de la gente. JEROGLÍFICO En la imposibilidad de contestar directarnente á los señores que nos han honrado enviándonos trabajos para nuestra Revista, y deseando evitar atribuyan á descortesía lo que es sencillamente falta dé tiempo y norma de la Dos hermanos paseaban juntos. conducta que nos hemos trazado, Uno de ellos se quedó muy pensativo, como el hombro que lucha con la resolución de un graye problema. Al cabo se resolvió á decir: les hacemos saber desde las colum- ¿Sabes que si los dos llegáramos á casarnos, serian diez personas más á tutearse? nas de BLANCO Y N E G R O l í o comprendo eso. que no devolvemos los originales- -Pees es muy sencillo. Tú y tu mujer, dos; yo y mi mujer, cuatro; tu miíjer y yo, seis; mi mujer y tú, ocho, y nuestras dos mujeres, diez. y que, si alguno de ellos es acep- -Es verdad; por eso dicen que el matrimonio se ha instituido para multiplicarse. tado, lo pondremos oportunamente en conocimiento de su autor. Son numerosas las reclamaciones que seguimos recibiendo de provincias, por no llegar á manos de los interesados los núSOLXTCZONES meros que religiosamente les hemos sercorrespondientes al número anterior. vido. Sépalo el público en general y nuestros suscritores en particular. La Administra- SALTO D E CABALLO Á su mujer que está ética, ción de BLANCO Y N E G E O cumple Y á u n hijo que se h a l l a afónico, sus compromisos en toda regla. Si algunos Curarles quiere Don ¡Vlónico Solo con p o m a d a emética. empleados de correos faltan á su deber, tampoco es suya la culpa, sino de quien no CANTAR E N A C C I Ó N los vigila y los castiga como se merecen. Todas las mañanas voy A la orillita del mar, y le pregunto á las olas Si han visto á mi amor pasar. -He visto el drama de Bruno. -Y ¿qué opinas en extracto? JEROGLÍFICO. -A s rale la salsa- -Hombre... que le sobra un acto. que os caracoles. ¿Cuántos tiene? CüÁ- nADA. -Espesura. -Tiene uno. F R A S E HECHA. -Un pie tras otro. Á ESTE N T 5 M E E 0 SE PUBLICABAN E N E L PRÓXIMO. Eet. típo- litográfico Sucesores de Rivadeneyra LAS SOLUCIONES CORRESPONDIENTES Reservados todos los derechos de propiedad artística y literaria.