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BLANCO Y NEGRO 55 mir! que dijo Shakespeare, ¡Qué tarde tan hermosa! ...i. ¡Dios mío! Y considerar que yo no tengo derecho á ese sol tan espléndido Dentro de unos minutos no existiré Mañana saldrá la noticia de mi c muerte en los periódicos ün joven decentemente vestido Es decir, eso de decente ¡Y con tan poco como yo me contentaba! ¡La gloria! ¿C ¡El talento! Menosque un plato de judías ¡Ea! Se acabó IV. ¡Juan! ¿Tú por el Retiro? Yo te hacía viajando en tu ambulancia de Correos ¡Si me habrá visto el revólver! ¡Qué importuno! -Estoy de libre ¡Pero yo no sé qué noto en ti! Tienes la vista extraviada Vaya una cara de espanto- -Nada Me duele algo la cabeza- ¿Y te han dado ya posesión? ¿Cómo posesión? ¿De qué? -De tu plaza de oficial del Ministerio El otro día, tomando café con los del personal, me dijeron que te habían repuesto, pero que no ibas por allí hacía más de dos meses y no sabían tu domicilio- ¡Pero... vamos... que tienes muy buen humor! ¡Qué! ¿No sabes nada? -No. -Pues ahí es un grano de anís. El Gobierno ha aprobado el nuevo reglamento del Cuerpo de Correos y declarado su inamovilidad. Ahora se están formando las escalas, y como tú eres antiguo, te ha correspondido el ingreso sin molestar á nadie. ¡Vaya, hombre! Me alegro darte tan buena noticia. ¡Dios eterno, qué inmensa es tu bondad! Bueno, chico... Pero siéntate. Echaremos un cigarro. ¡Si se me disparará el revólver! Hoy, al cabo de un año, mi mujer se ha encontrado en una levita vieja la carta que te escribí en circunstancias bien tristes: al ir á matarme No la rompo. Te la envío para que veas que mi último pensamiento era para mi amigo inolvidable, para mi condiseipulo de facultad. Sólo añado una posdata. Decididamente me hallaba predestinado al suicidio. En este pueblo donde presto mis servicios como Administrador de Correos, me he casado con una viuda joven, con tres hijos y madre que vive con nosotros ¡Calcúlate! Mi esposa posee una tienda de comestibles. Conque aquí me tienes despachando bacalao, y créeme que para nada me acuerdo de las injusticias de la gloria.