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46 BLANCO Y NEGRO al asfalto para reponer unos 60.000 metros cuadrados de entarugado, y Washington, una de las ciudades más encantadoras del mundo, está asfaltada toda ella y no liay allí quien piense en los tarugos. E s posible que ahora con los concejales nuevos se modifique algo nuestro entusiasmo por el tarugo y cesen esos penosos ejercicios de patinación á que se entregan, antes de caer, los caballos de los carruajes que circulan por esas calles, convertidas en ghating- rings forzosos, sin un puñado de arena para un remedio. Hay quien cree que el café es un veneno lento pero continuo y es porque todavía hay quien cree que toma cafe cuando le sirven una taza de él, con ó sin gotas, pedida por ahí; eso sí, puede ser un tósigo mortal y lo es con frecuencia; yo creo que el café tostado, molido é infundido en el propio domicilio, poniendo las debidas proporciones, según el gusto de cada cual, de Molca, caracolillo y Puerto Rico, es una bebida a, gradable, saludable y hasta recomendable; pero, en fin, sea de ello lo que quiera, y sin entrar en detalles, siempre arriesgados, las estadísticas últimamente publicadas acerca del consumo de café en los diferentes países de Europa, colocan á los holandeses á la cabeza, y á los españoles con los rusos, á la cola del consumo por barba ó bigote, ó lo que cada uno use. En Holanda se consumen anualmente 16 libras y media por habitante; en Bélgica, ocho libras; en Noraega, seis y cuarto; en Suiza, seis y una onza- -como se ve, estos estadísticos hilan delgado; -ea Alemania, cuatro libras y cuarto; en Francia, dos y cuarto; en Austria, dos; en Italia, media libra; en España, menos de un cuarto de libra. Los ingleses consumen media libra anual, y los rusos se contentan con un quinto de libra. Ahora seria curioso averiguar el número de cafés (establecimientos) que existe en cada país de esos. Pocos bichos hay más molestos que las moscas; pero ninguno, en compensación, es más atento: llega á cualquier parte, y antes muere que irse sin dejar su tarjeta de visita. De ello pueden dar fe los marcos dorados de los cuadros y espejos, las lunas de éstos, y cuantos objetos están expuestos al acceso de tan cumplido animal, cuya aparición ya empieza con los calores. Pues bien; haciendo cocer tres ó cuatro cebolletas en medio litro de agua, y mojando luego con ésta, por medio de una brocha suave, los dorados que se quiera preservar, éstos quedan como si tal cosa, en cuanto se secan, y las moscas no se acercarán á ellos ni de cien leguas. E s decir, se acercan; pero huyen sin posarse, que es lo que se busca, y basta. TRü TH A N D L I E PENSAMIENTO C a n t a r q u i s e t u s ojos, L u i s a r a í a M a s fué g e n t i l q u i m e r a ¿Cómo su l u m b r e r e t r a t a r podría. Si d e e s o s ojos q u e c a n t a r q u i s i e r a N a d i e el c o l o r h a v i s t o t o d a v í a? CAMPOAMOE