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12 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA MIÉRCOLES, 17 DE ABRIL DE 2019 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO ¡QUE SAQUEN LOS AVIONES! Soluciones drásticas para todo, si son inviables, da igual R ECONOZCO que el lunes por la tarde, contemplando agobiado las imágenes en directo del inicio del fuego de Notre Dame y la aparente parsimonia de los bomberos parisinos (que no era tal) me vino a la cabeza la misma idea que a Donald Trump: ¿A qué carajo esperan estos franceses para enviar ahí medios aéreos y verter agua a mansalva sobre la techumbre de la catedral? Pero me guardé el pensamiento, porque nada sé de cómo se debe atajar un fuego así y podía quedar como un perfecto gañán. Sin embargo los dedos de Trump fueron más rápidos. Pronto subió el siguiente mensaje a su cuenta de Twitter de 59,7 millones de seguidores: Qué horrible ver el enorme incendio en la catedral de Notre Dame de París. Quizá podrían utilizar aviones cisterna para apagarlo. ¡Hay que actuar rápido! El tuit del presidente del primer país del mundo recibió de inmediato 192.000 clics de aprobación. Trump, y todos los que en un primer momento pensamos lo mismo que él, razonamos en este caso como unos tarugos, según nos hicieron ver enseguida los bomberos especialistas en sus declaraciones y análisis. El agua que lanza un helicóptero apagafuegos en una sola pasada puede pesar entre 500 y 800 kilos, advirtieron, lo que equivale al mazazo de la bola de una grúa de demolición También explicaron que demasiada agua podría haber acabado provocando la caída de los muros pétreos del templo, algo que al final se evitó. Incluso se nos recordó lo sucedido el 26 de mayo de 1966, cuando un rayo prendió sobre la cubierta de la catedral de León. Los testigos de entonces recuerdan que el templo se salvó porque un experto demandó que se dejase de empapar la piedra con agua, pues la estructura se volvería tan pesada que la catedral podría acabar desplomándose. Se optó por la espuma y se salvó uno de los edificios más extraordinarios de España, el primero declarado monumento por una Real Orden, allá en 1844. Trump, por supuesto, ha guardado silencio sobre el asunto una vez que su recomendación fue desautorizada por los que saben, no ha admitido su error. Lo que acabamos de relatar serviría de parábola sobre cómo opera el pensamiento populista: soluciones drásticas y simples para problemas complejos, y rechazo al criterio y consejo de los especialistas. Los nuevos populismos, de izquierda y derecha, rechazan a los estudiosos como parte de un establishment muy alejado de la gente Una crema intelectual ajena a los problemas reales de las personas, que vive de espaldas a ella y da sus recetas desde una atalaya lejana y cómoda. En la campaña del referéndum del Brexit, los líderes de la plataforma Leave, Boris Johnson y el hoy ministro Michael Gove, ganaron muchos puntos despreciando con mofas hirientes a los expertos Al final resultó que los agoreros tenían bastante razón (el Brexit ha resultado una castaña y hasta ahora no ha traído una sola cosa concreta positiva al Reino Unido) Los incombustibles Pet Shop Boys, esos Beatles de plástico nunca bien valorados, recuerdan todo aquello en una nueva canción de título sarcástico: Demos una oportunidad a la estupidez HORIZONTE RAMÓN PÉREZ- MAURA DE LA MANO DE VÍCTOR HUGO La bandera de la Unión Europea está formada por las doce estrellas del halo de la Virgen S EPTIEMBRE de 1987. Paso el mes en París estudiando francés en una academia. Mi maestro, M. Arnaud, me da clases por la mañana y me pone tarea por las tardes. Una de las que más disfruté era el marcarme pasajes en Notre- Dame de Paris de Víctor Hugo, e irme a buscar los lugares descritos en la catedral. Con mi pobre francés no era una tarea fácil y recuerdo haber disfrutado intensamente de ese aprendizaje, de la mano de Víctor Hugo y Quasimodo. Era un tiempo en que no teníamos un diccionario en el teléfono en verdad no teníamos ni un teléfono en el bolsillo y las descripciones que hacía Víctor Hugo de los rincones del templo eran todo un reto para el estudiante de ese idioma. Pero la estrategia educativa de M. Arnaud me sirvió para admirar rincones de la catedral hoy destruida que nunca hubiera conocido en una visita turística al uso o acudiendo a misa los domingos. Me hizo pensar mucho sobre las contradicciones de estos franceses que tenían en el corazón de la capital del Estado oficialmente más laicista uno de los templos más deslumbrantes del mundo y que en ese año celebraban con multitud de actos el milenario de los capetos: Hugo Capeto, Duque de los Franceses, había sido proclamado Rey de los Franceses en 987. La República, que reivindica todas las raíces de Francia por más opuestas a las políticas de la hora presente que puedan ser, conmemoraba los orígenes de Francia y por todas partes se veía el lema Les rois on fait la France El Conde de París, jefe de la Casa de Francia, era invitado a presidir multitud de actos organizados por las autoridades republicanas. Es por eso que tiene toda la lógica que la República Francesa asumiera la propiedad de Notre Dame en 1905. Porque era y es un símbolo eterno de Francia. Por más que en las redes pululen idiotas que crean que su pérdida no es una tragedia porque Notre Dame era para ellos un símbolo de opresión y de dominación de unos sobre otros. No nos cansaremos de repetirlo: hay más tontos que botellines. Mi gran maestro en casi todo en la vida, Otto de Habsburgo, gustaba repetir que la gran diferencia entre la plaza central de una población norteamericana y una europea es que en el centro de esas localidades del otro lado del Atlántico, el edificio más relevante es un banco, mientras que en Europa es casi siempre una iglesia. Por eso la iglesia se ha convertido hoy, cuando menos, en un signo de identidad cultural. Los europeos somos culturalmente cristianos. Y eso es compatible con ser ateo. No tiene nada que ver con la fe. Es una identidad que sí implica cuáles son los límites a los que puede extender sus fronteras la Europa unida, y hemos hablado mucho de ello cuando discutimos de la posible integración de Turquía en la UE. Y por eso la bandera de la Unión Europea está formada con las doce estrellas del halo de la Virgen. Otrosí: hay días en que uno puede permitirse el placer de hacer un elogio del trabajo bien hecho en ABC al haber estado ausente cuando se ejecutaba. El ejemplar de ABC en papel que los lectores pudieron tener ayer en sus manos por 1,70 euros era un producto sin rival. La noticia del incendio había saltado el lunes sobre las 19.00, pero se tardó un tiempo en comprender la magnitud de la tragedia. En apenas cuatro horas de trabajo la Redacción de ABC presentó al lector catorce páginas llenas de imágenes, crónicas, análisis y gráficos espectaculares. Nadie ofrece más por un coste menor. Y por comparar con la competencia, el diario parisino Le Figaro al que la noticia le caía un poco más a mano, le dedicó cinco páginas bastante menos sustanciales. No digo más.