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ABC VIERNES, 1 DE MARZO DE 2019 abc. es ABCdelOCIO 67 El paisaje dentro de la figura VAN GOGH, A L AS PUERTAS DE L A ETERNIDAD Tras la estela del señor Spock LARGA VIDA Y PROSPERIDAD Dirección: Ben Lewin. Con: Dakota Fanning, Toni Collette OTI R. MARCHANTE Dirección: Julian Schnabel. Intérpretes: Willem Dafoe, Oscar Isaac, Mads Mikkelsen, Mathieu Amalric, Rupert Friend OTI RODRÍGUEZ MARCHANTE Julian Schnabel se le puede considerar como a un artista respetado, y tiene obra que lo certifica como pintor y como cineasta, y tanto en su primera película, Basquiat como en esta última, dedicada a Van Gogh, funde su dualidad expresiva para acercarse y rodear al personaje. El cine y la literatura han intentado atrapar en varias ocasiones al pintor holandés, su indescifrable interior y su singularísima mirada (Minelli en El loco del pelo rojo Kurosawa en Sueños o el filme de animación Loving Los planos se Schnabel Vincent y ahora la proconvierten en atrapa lo cuadros cromático de puesta de Schnabel aporta escasas novedades a lo sus interiores conocido de su biografía, y de su pero sí contribuye con cierobra las mejores películas con los ta originalidad a la fusión de mejores directores. El cine es su paisaje interior con el de su un arte dirigido por el negocio. Tienes proceso creativo. un caché, una marca, pero has de resisLo mejor de la película es esta tirte porque es algo que te corrompe. (con) fusión, la idea de soledad y- ¿Qué quiere decir? dependencia del hombre (un po- -Que hay cierto tipo de actores que se bre hombre, en realidad) junto a convierten en cosas Que siempre hala de aislamiento e independencen lo mismo. ¡Y pueden hacer cosas cia del artista, además de la inmaravillosas! Pero eso no es lo que me terpretación que hace Willem interesa. Me interesa ser flexible, desaDafoe de la lucidez y al tiempo parecer, convertirme en otra gente para simplicidad de alguien desterrapoder entenderme mejor a mí mismo. do en su tiempo y nostálgico ya- -Hablando de la visión de los demás... del éxito abrumador en los siglos ¿Lee las críticas? venideros. -Las críticas me preocupan porque Visualmente, Schnabel atracumplen su función, pero no las leo. Las pa lo cromático de sus interiocríticas te sacan de ti mismo, te ponen res y de su obra en muchos moadjetivos... y eso no es divertido. mentos, la angustia y la explo- ¿Y películas? ¿Ve muchas películas? sión en el lienzo. Aunque deja en- -No veo muchas películas esbozo la relación que mantuvo mientras trabajo, ¡y trabacon su hermano Theo y Paul jo mucho! así que no poGauguin, tan bien recogidas dría definirme como un por la literatura en Cartas a cinéfilo. Theo o por la película de Minnelli (Anthony Quinn ganó un Oscar como GauWillem Dafoe, guin) Cuando más lejos llede 63 años, ga el rastreo de Schnabel, al interpreta Van abismo de Van Gogh y del arte Gogh, que en general, es en esa conversamurió con 37 ción íntima del pintor con el cura que interpreta Mads Mikkelsen. Ideas, sentimientos, presagios, certezas. A a idea del viaje como aventura insólita, como hazaña que sobrepasa los límites de la sensatez y la supervivencia del viajero es probablemente la esencial y mejor explotada de este pequeño drama íntimo del protagonista, una joven autista repleta de sentimientos atorados que decide trasladarse desde la clínica en la que vive hasta la ciudad de Los Ángeles. En su interior, la empresa es comparable a la de Colón o a la de los primeros astronautas. En su exterior, la película es una road movie amable, con cierta intensidad sentimental y con ese punto de superación peliculero que se instala fácil en el celuloide. El personaje central lo interpreta Dakota Fanning L con tanta seriedad que le abre una espita a un cálido sentido del humor; y su vida laboral, cómo se desenvuelve en la calle o cómo enfoca su indudable talento recóndito hacia la escritura y su pasión por la serie Star Trek están descritas por el director con buenas dosis de pegamento... En realidad, el paralelismo entre la aventura personal y la de los principales protagonistas de la serie (Spock y Kirk) está tratado con un interesante compuesto de lírica naïf, que debería ser apreciada como un elogio a ese mundo trekkie siempre alerta con las orejas puntiagudas. Es evidente que no hay una pretensión de desgarro ni de síncopes en el manejo del drama, ni calado crítico en la mirada al autismo, a la dependencia o al mal en el mundo, sino una agradable y en clave indie condescendencia con sus personajes y con el propio espectador, que, según y cómo y quién, será bienvenida. Jugando a los soldaditos BIENVENIDOS A MARWEN Dirección: Robert Zemeckis. Con: Steve Carell, Leslie Mann, Janelle Monáe, Diane Kruger ANTONIO WEINRICHTER i memoria cinéfila atesora al Robert Zemeckis de los años 80: la trilogía de Regreso al futuro Roger Rabbit Tras el corazón verde El Zemeckis del siglo XXI, en cambio, lleva ya con este cuatro títulos realizados con la fastidiosa técnica de la motion- capture o similar, que permite convertir a genuinas estrellas del cine en muñecos animados que se les parecen, en lo que me parece la definición misma de victoria pírrica para el séptimo arte: el trabajo de los actores y, por poner un solo ejemplo, el raccord de mirada entre personajes (humanos) es una de las patas sobre las que se asienta la M grandeza misma del cine narrativo. Aunque se trate de un actor que despierte tan poca empatía en el papel de sufridor como Steve Carell que borda en cambio ser sieso o villano o dar vergüenza ajena aquí es un tipo que recibe una paliza monstruosa y negocia su síndrome postraumático creando un mundo de soldaditos de plomo, guerrilleras sexy y villanos nazis. Se comprende que alivie su rabia con esas fantasías, por otro lado tan viriles, tan violentas; no tanto que Zemeckis dedique más esfuerzo a recrearlas que a describir su vida real: quizá el que necesita terapia no es sólo su protagonista. En realidad Zemeckis siempre ha sido mejor ingeniero que dramaturgo o psicólogo: su brío de antaño resurge únicamente en esas escenas de muñecos sangrientos que solo son un síntoma, nunca el núcleo de la función.