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ABC VIERNES, 1 DE MARZO DE 2019 abc. es opinion LA TERCERA 3 F U N DA D O E N 1 9 0 3 P O R D O N T O R C UAT O LU C A D E T E NA DE DOGMAS Y DOGMÁTICOS POR SERAFÍN FANJUL La imagen de España por allá no es tan mala como asegura el señor Saralegui y mejoraría mucho si ofrecemos algo más y mejor que la retórica del 12 de octubre (que tampoco hay por qué borrar, si se modera y reconduce) y si se dejan de exhibir pruebas de ignorancia morrocotudas como llamar por los altoparlantes de Barajas a los pasajeros del vuelo a Mécsico sic ca: es escandaloso lo que han propiciado en Baleares, Valencia, Galicia. La unidad de la lengua española es el último dogma mítico que nos une... Pues un servidor, bien imbuido de dogma y mito, tras diez o más horas de avión, desembarco y ¡sigo entendiendo cuanto me dicen y entienden cuanto digo! Debo ser un peligroso caso clínico y los numerosos españoles que han pasado por el mismo trance de ser embaucados con el mito, constituyen ya una epidemia preocupante que habrá que extirpar con más diligencia, desde las ikastolas o la inmersión lingüística. Ojo: el fascismo se niega a morir. Y los de allá que vienen por acá, con idéntico mito encalcado hasta las cachas, también deberán ser convenientemente reeducados. Se admiten propuestas, aunque no del tenor de la de aquel catedrático de No- sé- qué, de Barcelona (no de Lingüística, claro) que proponía suprimir así, por decreto los verbos irregulares para que los extranjeros aprendieran español con mayor facilidad: sin comentarios. Tampoco entiendo por qué el profesor Saralegui contrapone riqueza (o variedad) a unidad. Soy un entusiasta de ambas y no veo contradicción alguna entre ellas, por eso detesto las traducciones de una variante a otra; y las actualizaciones de cualquier obra clásica, mero negocio editorial. Y en cuanto a que la comunicación se hace a veces difícil sería bueno que el profesor Saralegui especificase cuándo: en mis no poNIETO cos viajes por América y en muy diferentes niveles sociales y culturales, nunca he vivido tal problema, fuera de algunos localisgui deja bien sentadito que la antigua unidad mos como los tenemos en Cádiz, Asturias o religiosa provoca más vergüenza que orgu- Almería cuya dificultad bascula más por el llo Será a él, porque los muchos millones de lado de la fonética que del léxico. Y cuanto más católicos iberoamericanos no lo ven así; colo- cerca esté el registro del español estándar maca al mismo nivel de seriedad la idea de con- yor será la coincidencia. quista y su contrapuesta de genocidio y al mestizaje enfrenta la cretina interpretación de Gan mi anterior artículo afirmaba que, leano de violación, convirtiendo el victimismo entre las lenguas importantes, la nuesfolclórico antiespañol que los de allá dejan a tra es la que presenta, pese a su área la tercera frase porque los nexos ideológicos, de dispersión, una unidad más clara. de imaginario y de forma de entender la vida Y lo reafirmo: entre el árabe coloquial del Yeson mucho más fuertes, amén del idioma en men y el de Túnez hay un 83 por ciento de dicategoría indubitable y ya invencible, cuando ferencias léxicas. ¿Significa esto que los árasabemos que la información y el contacto (que bes no se entienden entre sí? Pues no, porque sí hay que potenciar, por supuesto, y sin inter- una vez acabada la escuela secundaria todos mediarios) allanan a medio y largo plazo esta manejan una lengua común (el llamado litebalumba de complejos. Por ejemplo, si en la es- ral o fusha, o etcétera) cuela española los alumnos aprendieran las La imagen de España por allá no es tan mala principales variantes de nuestra lengua, leye- como asegura el señor Saralegui y mejoraría ran la maravillosa literatura hispanoamerica- mucho si ofrecemos algo más y mejor que la na y se enterasen de la enorme dimensión y retórica del 12 de octubre (que tampoco hay trascendencia histórica de lo que fueron Las por qué borrar, si se modera y reconduce) y si Indias en vez de perder su tiempo y nuestro se dejan de exhibir pruebas de ignorancia modinero (estas juergas las pagamos todos) en- rrocotudas (volvemos a lo de la escuela) como tretenidos en lenguas- probeta, que en vez de llamar por los altoparlantes de Barajas a los utilizarse como medio de comunicación y de- pasajeros del vuelo a Mécsico sic pósito de una cultura precedente, se imponen con el único objetivo real de fragmentar EspaSERAFÍN FANJUL ES NUMERARIO DE LA REAL ña y gracias a la cobardía de la derecha polítiACADEMIA DE LA HISTORIA C UANDO hace unas semanas fui a ver la película Roma no podía imaginar que el asunto cobraría tal volumen. En mi anterior artículo (ABC, 16- 1- 19) tras dedicar unas pocas líneas al filme en sí que estimo bueno, aunque ditirambos y galardones me tengan sin cuidado me fijaba en un aspecto de su presentación: los subtítulos (a mi juicio, de sobra) que hay a quien parecen de perlas. Hasta ahí nada que añadir a lo ya dicho y no habría motivo para volver sobre la cuestión. Pero veo en ABC de 23 de enero que Miguel Saralegui (profesor de la Universidad del País Vasco) utiliza la cinta para cuestionar la unidad de nuestra lengua calificando dicha unidad de dogma cuando más bien es una necesidad y un don del Cielo que los españoles no hemos hecho mucho por merecer. Ejemplo, el mismo artículo que comentamos. Parece como si la unidad del español fuese ocurrencia de unos viejecitos aburridos, de acá y de allá, del siglo XIX para amolar a los progres vascos del XXI (a la sazón estaban buenos los ánimos en las antiguas Indias para hacerle regalos a España) y simplemente, pese al distanciamiento político, vieron la suma conveniencia de mantener y extender el castellano. Todo esto es bien conocido y no vale la pena insistir. En la mejor versión del abandonismo hispano respecto a América y guiándose por manifestaciones superficiales, Saralegui da por buenas e indiscutibles facetas negativas de las relaciones entre España y América para arribar al puerto del que partió: el legado histórico y cultural de España ya no existe y cualquier intento que se haga por sostenerlo o disfrutarlo se reduce a mero dogmatismo: eso sería en nuestro caso, para consumo interno, pero y allá ¿quién les obliga? ¿Por qué en dos siglos no han adoptado otra lengua? Alguna pretensión de este jaez hubo pronto desechada igual que los separatistas catalanes de ahora mismo pretenden suplantar el castellano por el inglés, con lo cual no sólo demuestran su mezquindad, sino un nulo sentido práctico, obnubilados por su tabarra: ¿en qué idioma hablan los terroristas vascos con los separatistas catalanes, o con los criminales de Terra Lliure? ¿En inglés? No me lo creo. Obviamente en español, aunque luego se laven la boca con jabón, como refería aquel mamarracho que, encima se apellidaba García y tenía madre madrileña. Pero con un dogmatismo ejemplar, Sarale- E