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ABC LUNES, 31 DE DICIEMBRE DE 2018 abc. es internacional INTERNACIONAL 33 EN FOCO Trump, investigado por falsificar documentos de empleados ilegales El presidente habría dado trabajo a sin papeles en su club de Golf de New Jersey D. ALANDETE WASHINGTON CARMEN DE CARLOS Los administradores del club de golf de Donald Trump en Nueva Jersey no sólo emplearon a trabajadores sin papeles, sino que además les dieron permisos de residencia permanente y carnés de la seguridad social falsificados, según dijo ayer Aníbal Romero, un letrado que representa a cinco de ellos. Este abogado especializado en inmigración ha denunciado el supuesto fraude ante las autoridades de Nueva Jersey y ha entregado los documentos falsos al FBI, que está ya investigando el caso. El fraude, si se confirma, pone en evidencia las contradicciones del actual presidente de Estados Unidos, que ha prometido acabar con la inmigración ilegal pero cuya empresa ha dado trabajo a sin papeles a sabiendas de que estaba cometiendo una ilegalidad. Hoy se cumplen 10 días del cierre de la Administración norteamericana, forzado por Trump para obligar a los demócratas en el Capitolio a aprobar unos presupuestos que incluyan 5.700 millones de dólares (5.000 millones de euros) para construir un muro con México. La Organización Trump ha respondido a estas acusaciones, que revelaron The Washington Post y The New York Times con un comunicado en el que una portavoz, Amanda Miller, asegura: Tenemos decenas de miles de empleados en nuestras propiedades y aplicamos prácticas de contratación muy estrictas. Si algún empleado presentó documentación falsa en un intento de eludir la ley, será despedido de inmediato Sin embargo, uno de los empleados a los que representa Romero, la guatemalteca Victorina Morales, de 44 años, ha entregado al FBI la greencard (permiso de residencia y trabajo) y la tarjeta de la seguridad social que dice que le dieron en 2013 sus superiores directos en el campo de golf de Trump para ocultar que en realidad estaba en EE. UU. en situación irregular. Entonces trabajaba limpiando habitaciones y cobraba unos 10 dólares por hora. A veces el propio Trump le daba propinas de hasta 100 dólares. Otra empleada, Sandra Díaz, costarricense de 46 años, le ha entregado al FBI nóminas que cobró de Trump cuando estaba en el país de forma irregular. Según reveló esta empleada, que recientemente ha obtenido la residencia legal, en el campo de golf de Trump en el que trabajaba conoció a muchos otros sin papeles, que ahora podrían sumarse también a esta demanda. En un primer momento, el abogado Romero, denunció el caso de sus clientes ante Robert Mueller, el fiscal especial que está investigando las conexiones de Trump con Rusia durante la campaña de 2016. Éste alertó al FBI, que él mismo dirigió entre 2001 y 2013, y un agente se puso en contacto con el abogado y le pidió todos los documentos que pudiera proporcionarle. Esta no es la primera denuncia contra Trump por emplear a inmigrantes sin papeles para puestos de escasa cualificación y bajo salario. Ya en 1998 llegó a un acuerdo extrajudicial por haber empleado durante los años 80 a indocumentados polacos por cuatro dólares a la hora para demoler el edificio sobre el que después construyó su famosa torre en Nueva York. Entonces pagó 1,4 millones de euros para que los demandantes retiraran la denuncia de los juzgados, ante el temor a perderla y ser condenado. En total residen en EE. UU. 12 millones de inmigrantes sin papeles, según estiman varias organizaciones de ayuda a los indocumentados. La gran mayoría subsisten con trabajos mal pagados en la hostelería o el campo, ocupando puestos que de otro modo quedarían vacantes. En contra de lo que mantiene Trump, la gran mayoría de ellos llegó a EE. UU. de forma legal y se quedó en el país después de que expiraran sus visados. Bajo la presidencia de Trump el país registra pleno empleo con una tasa de paro estructural del 3,7 LA AMBICIÓN DE EVO Los últimos sondeos advierten de que la mitad de la población rechaza su candidatura E Una familia de solicitantes de asilo en Texas AFP NIÑOS INMIGRANTES El presidente culpa a los demócratas de las muertes D. ALANDETE WASHINGTON La decisión de Donald Trump de culpar a los demócratas por la muerte de dos niños guatemaltecos bajo custodia de las autoridades migratorias norteamericanas ha enfurecido a la oposición, que ha prometido una investigación exhaustiva sobre la política migratoria del presidente cuando tome el control de la Cámara de Representantes el 3 de enero. Según dijo Trump en Twitter: Cualquier muerte de niños u otras personas en la frontera es estrictamente culpa de los demócratas y de sus patéticas políticas de inmigración que permiten a las personas hacer el largo viaje pensando que pueden ingresar ile- galmente en nuestro país Jakelin Caal, de siete años, y Felipe Alonzo, de ocho, han muerto este mes tras cruzar ilegalmente la frontera con sus padres. Trump mantiene que ambos estaban muy enfermos antes de ser detenidos. Sólo al segundo se le practicó la autopsia, que ha revelado que padecía una gripe tipo B, que podría haber sido tratada y en la mayoría de casos no resulta mortal. Este año han muerto 12 sin papeles bajo custodia de las autoridades migratorias norteamericanas. El Gobierno ha iniciado una revisión del estado de salud de los menores que se encuentran detenidos en sus instalaciones fronterizas. l poder, como el hambre, no entiende de género, ideología o religión. El presidente de Bolivia, Evo Morales, es buena muestra de ello. La ambición ilimitada del hombre que puso de moda el indigenismo en América y lo hizo popular en buena parte del mundo podría encontrar en octubre un límite en las urnas. El desprecio de Morales al resultado del referéndum de febrero del 2016, convocado por él mismo, que rechazó una cuarta elección del actual jefe del Estado Plurinacional, no parece, de momento, que le vaya a salir gratis. Los últimos sondeos advierten que la mitad de la población rechaza su candidatura, impuesta mediante un cambio constitucional avalado por una justicia remodelada a su antojo. El regreso del expresidente, historiador, escritor y periodista, Carlos Mesa, al barro electoral promete no hacer fácil que el antiguo sindicalista logre su objetivo de perpetuarse en el poder. Los sucesivos Gobiernos de la fórmula Evo Morales Alvaro García Linera han arrojado resultados económicos favorables, con reducción de la pobreza y un crecimiento en torno al 4,9 por ciento de media pero, en simultáneo, se ha registrado una severa degradación de las instituciones y de la democracia. Suave pero sin pausa el Evo como aún le llaman sus compañeras cocaleras del trópico de Cochabamba, fue haciendo suyo lo que era de otros. Aquella frase en la que advertía que él tomaba las decisiones y si eran ilegales, luego le decía a los abogados, legalicen ustedes. ¿Para qué han estudiado? fue una declaración de principios que cumplió al pie de la letra. El despotismo del hombre que aspira a concentrar el poder absoluto (sin matices) con su insistencia en la reelección, provoca manifestaciones y estas navidades, hasta una huelga de hambre (de las de verdad) La memoria de aquel pastorcillo de origen aimara que vagaba con su rebaño de llamas por el altiplano andino debería recordarle que, hasta para comer, hay un límite y el poder, también lo tiene.