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ABC LUNES, 24 DE DICIEMBRE DE 2018 abc. es cultura CULTURA 45 Obra ilustrada. Tres de las ilustraciones de Agustín Comotto para La conquista de los polos La conquista de los polos oda a la literatura del frío Un libro ilustrado recupera la titánica odisea de las exploraciones polares GUILLERMO GARABITO Del frío penetrante del invierno, en ocasiones, sólo salvan los libros. Obras que, lejos de parecer tesinas inabarcables, despierten la curiosidad de los lectores. Esa preocupación debe haberla tenido Diego Moreno, editor de Nórdica, que el año pasado encargó al escritor Jesús Marchamalo y al ilustrador Agustín Comotto una empresa ardua: que recorrieran los polos y su conquista en un libro que ahora publica la editorial. Un volumen con mucho mimo en todas sus aristas. Encuadernado en cartoné y a todo color, porque un libro bien editado aporta un plus de placer al lector asegura Diego Moreno. Después de la odisea de Colón, los grandes descubrimientos parecían no poder alcanzar cumbre más alta, pero entonces llegaron las exploraciones polares, entre los siglos XVIII y XX, en medio de la soledad más inhóspita y el frío. Unas sensaciones parecidas a las de escribir. En el caso de Marchamalo, cualquiera diría lo contrario. Habla del trabajo como una constante vorágine de curiosidad. De quien se toma su trabajo como un rastreador de huellas, en este caso heladas por el tiempo. Diego nos propuso a principios de año la realización de un atlas de exploraciones polares. Y, sobre todo, recuperar el Fram protagonista indispensable su trabajo y cuando me lo dijo Diego me pareció garantía más que suficiente... Ha hecho un trabajo excepcional, porque las ilustraciones son prodigiosas. Yo no creo que nadie sea capaz de empezar a leer el libro sin antes haberlo ojeado y ver las paginas ilustradas, cada de esta historia que es el barco que lle- co es sorprendente pequeño. Es un bar- una es una sorpresa. El libro me recuervó al Polo Norte y al Polo Sur a Nansen co cariñoso y bien construido, pero pe- da a un libro de los que leíamos de niy a Amundsen. Diego lo había visitado queño. Visitar el barco, ver el equipo con ños. Tiene algo de aquellos atlas, de esos en Oslo y vio claro que allí había un li- el que acometieron estas gestas, nos dio ejemplares que hablaban con fotograbro ahonda Marchamalo sobre la obra. la magnitud del proyecto con el que es- fías afirma el autor. Un libro que recoge principalmente las tábamos asevera. Aunque también inLos textos, a fin de cuentas, son unos tenaces aventuras de los exploradores cide en que no tenía sentitextos con cierta poética concitados, pero también la figura de otros do que nosotros fuéramos al tra la inmensidad helada de muchos como Shackleton, Scott, etc. Polo Norte, porque no estálas regiones árticas y antárbamos contando nuestro viaticas. Una prosa, la de MarInvestigación je, sino el suyo. En la narrachamalo, con destellos de Sobre su propia expedición, a las pro- tiva no nos influyó esa vipoesía intimista ante la fundidades del frío y de la historia re- sita cavila el escritor. grandilocuencia de la gesciente, Marchamalo explica que a parEn reconocimiento al ta. Una poesía que va pertir de ese encargo nosotros empeza- trabajo de su compañero meando en cada parte del mos a investigar. A mí me gusta trabajar en este volumen, el iluslibros con títulos como con los ilustradores, que aporten su pro- trador argentino Agustín Los nombres del hielo pia historia a través de las imágenes. Comotto, cuenta que peno Bautizar las islas La conquista Durante unos meses, Agustín se empa- saba que los polos y el frío Un escenario recóndide los polos pó del tema polar y yo hice lo mismo en del hielo supondrían un to y desangelado que inJesús Marchamalo. la Biblioteca Nacional Así, relata cómo reto por su blanca estamcluso hoy nos cuesta enIlustraciones de Agustín Comotto. descubrió que en su propia biblioteca pa. ¿Cómo se le iban a potender. Scott muere y la Nórdica Libros. habitaban olvidados unos cuantos vo- ner colores a aquellos painoticia tarda doce meses 168 páginas. 29,50 lúmenes sobre las exploraciones pola- sajes helados? Pero conen llegar hasta su casa. res, que leyó en algún momento. forme fue trabajando, es Eso es síntoma de lo re En julio nos fuimos los tres a visi- curioso como fueron apamoto que era aquello. tar el Fram y aquella visita nos per- reciendo una gama de azules, rosas y Cuando Nansen regresa, hay una fomitió cobrar conciencia de la magnitud verdes en medio de aquellos parajes tografía con su hija en brazos, que ende lo que estábamos contando. El bar- inhóspitos. Yo conocía a Comotto por tonces tenía ya tres años, a la que no conocía porque a su partida todavía no había nacido arguye MarchamaMisterio lo. Un mundo que ahora resulta difícil explicar y entender. Un mundo que, Gran parte del encanto del libro reside en ponerle con volúmenes como este, sus artíficolores al frío. Colores y matices a los aventureros que un descubrieron parajes que hoy siguen siendo un misterio ces invitan a redescubrir. A mirarque episodio estelar de la humanidad, diría Zweig, esta vez en color. Porque Jesús Marchamalo gran parte del encanto de este libro reside en ponerle colores al frío. Colores Robert Falcon Scott muere y la noticia tarda doce y matices a los aventureros que desmeses en llegar hasta su casa. Eso es síntoma de lo cubrieron parajes que aún hoy siguen remoto que era aquello siendo un misterio para muchos.