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ABC LUNES, 24 DE DICIEMBRE DE 2018 abc. es conocer SOCIEDAD 41 El médico que permite comer jamón ibérico y aceite de oliva para adelgazar Si quiere perder peso sin contar calorías, este es su método, aunque también se deben hacer sacrificios N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID LOS ERRORES MÁS COMUNES AL HACER DIETA No tomar cinco comidas al día Tomar una fruta a media mañana y un poco de jamón de york de buena calidad (para que no tenga fécula) o de ibérico en la merienda, evita llegar con ansiedad a las comidas principales. Es importante tomar cinco comidas al día. Quien no necesite adelgazar puede recurrir a los frutos secos como tentempié, proporcionan grasa saludable y son mejor que un bollo Lleva más de tres décadas ayudando a sus pacientes a soltar lastre. Su mejor tarjeta de visita es él mismo: un hombre enjuto sin un gramo de grasa de más. Viendo a Juan Pedro Fernández Corbelle, director del Centro médico Preven Salud, cuesta creer que él también tiene tendencia a engordar. Hijo de padres obesos, decidió hacer medicina y dedicarse al mundo del adelgazamiento después de que su padre falleciera por un problema cardiaco y su madre desarrollara una diabetes por exceso de peso. Desde entonces se ha dedicado a reeducar la alimentación de sus pacientes. No tiene una dieta tipo para todos, pero sí un método en el que, a diferencia de otros regímenes, acaba con la tediosa recomendación de pesar los alimentos y contar calorías. A mí lo que me importa son las calorías que asimilamos y no las que ingerimos lo dice delante de un plato de jamón ibérico, el alimento estrella de su método. A mis pacientes cuando les preguntas qué es lo que más les gusta de mi método es que les permito comer jamón ibérico, vino tinto con moderación y aliñar sus comidas con aceite de oliva virgen extra cuenta. Fernández Corbelle defiende que se puede hacer dieta sin ser un apestado social aunque también se debe estar dispuesto a hacer sacrificios Para demostrarlo nos cita a la hora del aperitivo en un restaurante de Madrid con uno de sus pacientes. A él le anima a leer la carta y a cantar en alto lo que puede comer: jamón ibérico, cecina, boquerones en vinagre, gambas, ostras, berberechos... Al final se decanta por el plato de jamón y una ensalada de tomate con ventresca de atún. El camarero trae una apetecible ensaladilla rusa, por confusión, que el médico rechaza como si fuera un pecado. Y cuenta por qué: La clave para adelgazar está en el índice glucémico de los alimentos. Es lo que determinará si la comida ingerida se convertirá en grasa por culpa de la insulina. Podemos tomar jamón ibérico porque posee una grasa buena, pero nunca con pan. Y espárragos con mayonesa, sin mezclarlos con patatas como hace la ensaladilla rusa. En resumen, alimentos como el azúcar o la patata hacen que todas las calorías que hayamos comido sean asimiladas por el cuerpo. Así que esa única cucharadita de postre o una patata frita pueden dar al traste con todos los sacrificios hechos en la comida explica. Saltarse el desayuno No tomar la primera comida del día es como bombear una bomba de vacío. El organismo empieza a consumir calorías sin rellenar el cuerpo. Cuando decides comer y llegan las primeras calorías, el organismo se las queda todas indica Fernández Corbelle. Un buen desayuno tipo tendría: un lácteo, una fruta y unas tostadas de pan integral con aceite de oliva y tomate natural o queso fresco. Cenar un plato de pasta o arroz La última comida del día debería ser la más ligera. Y cuando se quiere perder peso la cena nunca debería tener hidratos de carbono como los que proporcionan las legumbres, la pasta, el arroz o el pan. El método de este especialista para adelgazar es básicamente proteico. Aconseja tomar hidratos de carbono solo en el desayuno. Durante la primera comida del día es más fácil que el organismo tenga tiempo de quemarlos rápidamente. Adelgazar rápido sin importar la salud Hay dos formas de perder peso: una mala con la que se consigue perder peso de forma rápida sin importar el resultado final y otra más aburrida que busca resultados duraderos sin efecto rebote. Si una vez que hemos adelgazado dejamos de cuidarnos y volvemos a los hábitos de siempre volveremos a recuperar el peso perdido. Intento que mis pacientes aprendan a comer porque el sobrepeso es un problema crónico que no se cura sino que se controla asegura. Picotear algo dulce después de comer Un poco de azúcar después de una comida echa por tierra la mejor de las dietas. Aunque solo sea una cucharada de ese postre que se ha resistido a pedir y acaba picoteando de otro plato. Eso dispara la insulina y hace que el organismo asimile las calorías de la comida. Este especialista tampoco aconseja fruta de postre. Es mejor que un pastel, pero es mejor tomarla entre horas Las patatas como guarnición A la hora de acompañar una carne o un pescado, mejor el verde de la lechuga que el amarillo de las patatas fritas. No importa lo equilibrada que haya sido la comida si caemos en el pecado de tomar unas patatas con el solomillo o el besugo. Al horno o hervidas, la patata hará que todas las calorías que hayamos comidas sean asimiladas por nuestro organismo. Las mejores guarniciones son las verduras y las ensaladas de hoja verde con tomate. Quitarnos la sed con vino y no agua El agua es la mejor compañía de las comidas pero en algunos casos se permiten hasta cinco copas de vino a la semana. Para no pasarnos de ese volumen, lo mejor es ponernos un vaso de agua con el que saciarnos la sed, en lugar de hacerlo con el vino. Así se puede disfrutar de su sabor y no tomar más de una copa. A la hora de elegir, mejor evitar el blanco (con más azúcares) y optar por el vino tinto de más de dos años porque también tendrá menos azúcar. Juan Pedro Fernández Corbelle