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38 INTERNACIONAL DOMINGO, 23 DE DICIEMBRE DE 2018 abc. es internacional ABC 30 AÑOS DEL ATENTADO DE LOCKERBIE Un diluvio de fuego sobre Escocia CÉSAR CERVERA MADRID E l temblor no vino del suelo, sino del cielo. En la madrugada del 21 de diciembre de hace 30 años, un radiocasete con material explosivo desencadenó una matanza en un Boeing 747, que en tierra tomó forma de lluvia de metralla sobre la localidad escocesa de Lockerbie. Un testigo del horror describió la secuencia al corresponsal de ABC, Alfonso Barra, como un diluvio de fuego que cayó del cielo en llamas Otro vecino habló de un terremoto que vino de las nubes. El Vuelo 103 de Pan Am, que realizaba un itinerario entre Fráncfort y Detroit, haciendo escala en Londres y Nueva York, despegó del aeropuerto de Heathrow con veinte minutos de retraso. Cincuenta y seis minutos después de su despegue, el avión comunicó a la torre de control que se encontraba rumbo a Nueva York, a diez mil metros de altitud. Sin más, el Jumbo desapareció bruscamente de los radares. De haber despegado a su hora, se hubiera encontrado sobre el océano cuando se produjo la explosión y la posterior lluvia de fuego. No fue así. Toneladas de muerte cayeron sobre la pequeña localidad escocesa de Lockerbie. La explosión Sobre estas líneas, uno de los restos del avión estrellado en Lockerbie. A la izquierda, el cráter generado Un cráter de escombros Las alas y los tanques de gasolina del avión provocaron un cráter de seis metros de profundidad y 30 de diámetro en la zona residencial de Sherwood Crescent. Si el avión había desaparecido de golpe del cielo, lo mismo ocurrió con toda una manzana de viviendas. Los vecinos supervivientes presenciaron un espectáculo dantesco, con el pueblo invadido por fuegos fatuos y cadáveres en los jardines. Había llamas en calles y tejados. Algunos coches quedaron estrellados contra las viviendas tras haber sido alcanzados por la metralla. Once personas murieron en tierra; 259 dentro del avión. La mayoría de los fallecidos eran de nacionalidad estadounidense, aunque también hubo víctimas procedentes de otra veintena de países, entre ellos España. Una prima de la columnista de ABC Isabel San Sebastián falleció a bordo del avión, donde trabajaba como azafata. Nieves Larracoechea, de 39 años, realizaba su último vuelo antes de comenzar sus vacaciones de Navidad cuando fue devorada por la tragedia. San Sebastián, que trabajaba esa noche en el periódico, se enteró como una más de que habían derribado un avión en el que viajaba una persona muy querida En un principio se barajó la hipótesis de una avería causada por la fatiga de los materiales El aparato llevaba 19 años en servicio, si bien lo fulminante de su desaparición sugirió la posibilidad de un atentado terrorista. De hecho, los servicios secretos de EE. UU. esperaban desde hace un mes un suceso así. Un confidente había avisado a la delegación consular de este país en Fráncfort de que alguien planeaba colocar una bomba en un vuelo de la Pan Am. Las líneas aéreas tomaron precauciones, pero la advertencia no se hizo pública a excepción de la embajada de Moscú, que informó en uno de sus tablones. Horas después de la tragedia, los Guardianes de la Revolución, un grupo terrorista afín al régimen iraní, se responsabilizó del atentado en un comunicado que definió la bomba como una heroica ejecución y la justificó como venganza por el derribo de un avión iraní meses antes por EE. UU. El terrorismo hace 30 años Hasta los atentados del 11 de septiembre de 2001, el de Lockerbie fue el ataque más mortífero contra civiles estadounidenses de su historia. Un símbolo del choque religioso que se estaba intensificando entre Oriente y Occidente desde que la Guerra Fría había dejado un peligroso hueco. El mismo año en el que se produjo el atentado, la novela Los versos satánicos causó un auténtico terremoto en el mun- Llamas en calles y tejados Los vecinos presenciaron un espectáculo trágico, con el pueblo invadido por fuegos fatuos y cadáveres Un atentado anunciado Un confidente avisó a la delegación consular en Frankfurt de que alguien planeaba colocar una bomba