Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 ESPAÑA El desafío secesionista Análisis DOMINGO, 23 DE DICIEMBRE DE 2018 abc. es espana ABC Romance entre iluminados Sánchez no buscó una rectificación de Torra, sino la reafirmación de su política de diálogo cuya tramoya interior nadie sabe nada, diseñada con nocturnidad y alevosía para cubrir las apariencias. Demasiada demagogia gestual. Demasiada propaganda con celofán. Se ha simulado un preacuerdo opaco y deliberadamente confuso entre dos líderes que se necesitan mutuamente para sobrevivir en sendos entornos amenazantes para su propia existencia. Más aún, ambos se han prestado a utilizarse mutuamente como escudos para su propia autodefensa. Son cooperadores necesarios de un intento desesperado de rescate recíproco. Nadie con un mínimo de letras y leyes en su cabeza podría traducir el comunicado conjunto suscrito por la Moncloa y la Generalitat. Es un homenaje a los jeroglíficos que contamina al Gobierno de Pedro Sánchez porque su lenguaje encierra una cesión al separatismo. La percepción creciente es que Torra se ha impuesto y Sánchez se ha comportado de forma pusilánime como ha sostenido el socialista Javier Lambán. Por eso, el recuento de altas y bajas resultará arriesgado para Sánchez. hacia la Generalitat ha conseguido urnas en Andalucía corrija su emperomper al separatismo, desmorali- cinamiento. El objetivo es perpetuar zarlo en la calle y en la cárcel y de- la legislatura al frente de la Moncloa, mostrar que los mensajes internos de independientemente del perjuicio que los CDR solicitando más gente en pueda sufrir el PSOE como marca las protestas del 21- D son la expre- electoral en las elecciones de mayo. sión de un hastío creciente entre sec- Sánchez parece dispuesto a asumir tores del separatismo desorganiza- ese riesgo denunciando la inflamados que ya no creen en sí mismos. ción en el lenguaje de las derechas Sánchez cree en la desactivación del por hablar de traición procés por esta vía, y para ello confía en el posibilismo de ERC, en la Comunicado con golpistas sumisión de Podemos y en la contra- Sin embargo, hay crecientes voces del dictoria ductilidad del PSC frente a PSOE que en privado sostienen que la iluminación de un PDECat en Sánchez no incurre solo en un riesplena refundación. go, sino en temeridad. Sin embargo, el riesRadicalización Hay una parte relevango para Sánchez está en la sociedad espaEl líder socialista te de que demanda esa su debe y no parece ñola opta por una haberlo calibrado en inflamación emociotoda su dimensión. Ha estrategia divisora nal envuelta en una nuesuscrito un documento de la derecha que va concepción de patriopresentado a la opinión la empuje a una tismo balsámico, y a la pública como un recurque ha dejado de seduradicalización so de última hora para cir la moderación polísalvar sus 84 escaños, e Rescate recíproco tica. interpretado en ámbiPara Torra y Sánchez grueso yla izquierda, es tos de su propio partido, excesivo hablar del centro y de la dere- son cooperadores de humillación trainecesarios de un ción sometimiento cha como claudicante intento y humillante, poniendo o claudicación al sela autoridad del Estado paratismo, pero no lo es desesperado de en entredicho. Su retórescate recíproco hablar de nación de narica no maquilla una ceciones compartir cosión evidente y el desmunicados con golpisconcierto en el PSOE crece, aunque tas arrojar cal viva sobre un escano en la proporción necesaria para ño, exigir la derogación de la que emerja una fractura orgánica que Constitución, o pedir la abolición de le obligue a rectificar. la Monarquía. Sánchez empieza a no Sánchez sigue optando por una es- entender la dialéctica de un emertrategia divisora de la derecha que la gente neoconservadurismo ideológiempuje a una progresiva radicaliza- co en España en el que se extiende la ción en sus mensajes, sin que una lec- percepción de que el PSOE ha dejado tura objetiva de los resultados de las de ser un partido constitucionalista con vocación nacional para convertirse en gregario dependiente de un separatismo disgregador. Y este romance entre iluminados es lo que acongoja al PSOE. MANUEL MARÍN A la hora de hacer balance sobre la arriesgada maniobra de reencuentro con Joaquim Torra en Cataluña, Pedro Sánchez tendrá que sopesar ahora los pros y los contras de las consecuencias que ha generado su paso por Barcelona. En solo diez días, Sánchez ha pasado de presidir un Gobierno que tildó a Torra de iluminado a suscribir con él un comunicado ilegible en el que la Generalitat vetó la palabra Constitución, y en el que se calificaba el intento separatista de golpear al Estado con una desobediencia como un conflicto entre dos naciones de idéntico rango. Sánchez ha arriesgado en exceso, aun en el convencimiento de que la política ibuprofeno ya está desacreditada por inútil. No fue a Cataluña en busca de una rectificación real de Torra, por imposible, sino de una impostada reafirmación de su política de diálogo o apaciguamiento en beneficio propio. Mientras no se produzca una rectificación del separatismo, cualquier intento de domarlo siempre será un fracaso, y Moncloa es consciente de ello. Por eso, Sánchez ha estudiado otras formas de sacar rédito a la fractura del independentismo y no verse obligado a convocar elecciones generales. Ese, y no otro, es el interés real de la maniobra de Sánchez. La primera premisa de esta renovada operación Cataluña es que objetivamente nada ha avanzado con esta minicumbre teatral. Sin acuerdos objetivos de fondo que analizar, el triunfo pretendido de Torra y Sánchez se basaba en que durante 48 horas la ciudadanía se contentase con consumir gestos políticos, en un ejercicio de buenismo enternecedor propio de estas fechas. Pero ha sido una función navideña de colegio de Aprobar los Presupuestos En su haber Sánchez podrá presumir, al menos a corto plazo, de haber reactivado el club de la moción de censura de superar la primera fase de la aprobación del techo de gasto, y de abrir una mínima expectativa a la aprobación de los presupuestos generales del Estado de la mano de los partidos independentistas. Podemos había empezado a amenazar a Sánchez con el veto a los decretos que pueda ir aprobando para sobrevivir en las Cortes, y ERC y el PDECat han vuelto a poner precio a sus votos. Si sobrevivir implica ceder, Sánchez cede. La ecuación es simple, y todos esos votos son la única contrapartida que Moncloa ha obtenido de momento de su nueva operación Cataluña Sánchez ha superado su primer match point serio, y a su vez podrá argumentar que su política de gestos