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ABC DOMINGO, 23 DE DICIEMBRE DE 2018 abc. es espana ESPAÑA 19 Engañado por Artur Mas Tras socorrerse mutuamente, Artur Mas viró al independentismo y engañó a Rajoy con la consulta de 2014. Luego, la llamada operación diálogo no pudo frenar el referéndum ilegal del 1- O. Apaciguamiento a toda costa Preso del apoyo independentista a su investidura, Pedro Sánchez trata a toda costa de mantener viva una interlocución que el independentismo instalado en el Palau de la Generalitat desprecia y desdeña. tificó la deslealtad del incipiente independentismo popular catalán. La frase de Zapatero Apoyaré la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento catalán implicaba, como parecía lógico, que dicha reforma se ajustara a la legalidad. Craso error. El secesionismo aprovechó la ocasión y desbordó el marco constitucional en aspectos referidos a la Justicia y la Agencia Tributaria, así como otros concretos en relación a derechos básicos, como, por ejemplo, al libre uso de las lenguas oficiales en Cataluña. Mariano Rajoy La fallida operación diálogo La relación entre Mariano Rajoy (PP) uno de los negociadores del pacto del Majestic, y la Generalitat gobernada por Mas estuvo marcada por la crisis económica y el desafío independentista. En su primer encuentro en La Moncloa (1 de febrero de 2012) Rajoy le confesó a Mas que vivía en el lío En esa épo- ca, dos gobernantes acosados por la crisis se daban socorro mutuo: Mas apoyando la política económica de austeridad del Gobierno y su reforma laboral, contrapartida del apoyo del PP a CiU en el Parlamento catalán. El viraje de Mas al independentismo se ha explicado de manera amplia, también el intento fallido del Gobierno, ya con la locomotora del procés a toda máquina, de intentar un último acercamiento. Es lo que se conoció como operación diálogo: liderada por la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, y confiando en Oriol Junqueras (ERC) como interlocutor, en la Delegación del Gobierno se puso a un político de perfil no duro como Enric Millo, y hasta el presidente Rajoy organizó un gran acto con empresarios (28 marzo 2017) para explicar un macroplan de infraestructuras: 4.200 millones hasta 2020. La Generalitat, ya con Carles Puigdemont (CiU y PDECat) al frente, desdeñó la oferta del mismo modo que consideraba los más de 60.000 millones largos de créditos recibidos del FLA desde 2012 como un mero retorno. Incluso en el momento de máxima tensión entre el Gobierno y la Generalitat, desde el Ejecutivo se lanzaba el mensaje de que estaban dispuestos a hablar de todo menos de lo relacionado con la secesión. La Moncloa evidenciaba su predisposición señalando que el documento con 46 propuestas que Puigdemont entregó a Rajoy como reivindicaciones políticas (que solo dos años antes eran 23 propuestas, entregadas a Rajoy por Mas) eran todas negociables menos una: la de celebrar un referéndum de autodeterminación. Pedro Sánchez Repetir los errores de sus predecesores Y en 2018 llegó Pedro Sánchez (PSOE) El cambio de nombre del aeropuerto de Barcelona- El Prat, para reconocer la figura de Josep Tarradellas (ERC) una declaración que rehabilita a Lluís Companys (ERC) poniendo en valor su trayectoria vital y política y una in- versión de más de 112 millones para las carreteras de Cataluña son solo la avanzadilla de lo que Sánchez ofrecerá a Cataluña El presidente del Gobierno cree que si Cataluña tiene un nuevo Estatuto de Autonomía que ahora solo una minoría reclama el independentismo calmará sus deseos de secesión. Las líneas maestras de lo que saldrá de La Moncloa están fijadas en la Declaración de Barcelona (julio de 2017) firmadas por el PSC y el PSOE. A grandes rasgos: recuperar en el Estatuto lo que el Tribunal Constitucional declaró ilegal (en 2010) del texto reformado de 2006, mejorar el sistema de financiación de la Generalitat, recuperar el debate sobre las 46 reivindicaciones de Puigdemont, mayor inversión en infraestructuras, blindar los aspectos lingüísticos en catalán, hacer de Barcelona cocapital de España y una reforma federal de la Constitución. Todo indica, sin embargo, básandose en la historia reciente, que solo hay una demanda que sería aceptada por el independentismo: la ruptura de España.