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60 CULTURA JUEVES, 22 DE NOVIEMBRE DE 2018 abc. es cultura ABC El Museo Picasso explora la relación entre el artista y su amigo y secretario DAVID MORÁN BARCELONA Ahora que se avecina empacho picassiano y las exposiciones dedicadas al artista malagueño se cuentan por decenas, el Museo Picasso de Barcelona ha encontrado la manera de seguir sa- De Barcelona a París cándole punta al genio cubista sin caer No en vano, Picasso y Sabartés, nacien la redundancia. Esto es: hurgando dos ambos en 1881, estrecharon lazos en sus propios archivos y acercándo- tras conocerse en Barcelona en 1899 y se al artista a partir de su relación con apuntalaron esa amistad forjada los editores Gustavo Gili y, sobre todo, en la Llotja y los Quatre Gats a con Jaume Sabartés. Un juego a tres través de un vínculo epistolar que bandas que, pese a preni siquiera el teléfosentarse como dos expono fue capaz de desGustavo Gili siciones independientes, tronar. Tanto es así Una segunda plantea un único relato que algunas de las muestra ahonda cartas que intercamcon el que Picasso cobra en la relación de biaron en los años 30, vida a partir de la mirada externa. Pueden pa- trabajo y amistad cuando ambos vivían recer exposiciones de lade Picasso con la en París, ni siquiera boratorio, pero lo que familia de editores necesitaron sello: a Pibuscan es dar vida a una casso le bastaba con amistad y a una colabodeslizarlas por debaración subraya el director del museo jo de la puerta de su amigo. barcelonés, Emmanuel Guigon. Así, con ese intercambio de palaEspecialmente significativa es, en bras como eje central, la muestra este sentido, la muestra Sabartés por toma impulso en los primeros retraPicasso por Sabartés retrospectiva tos que Picasso hizo de Sabartés en que expone por primera vez el archi- 1901 para ahondar en los cimientos de vo de quien fuera secretario, confiden- una amistad ligada a escritos de Mon te y amigo de Picasso. En el menú, fo- cher Jaumet, como le llamaba Picasso; tografías, litografías, retratos y, sobre cuadros tan célebres como Jaume Satodo, cartas. Muchas cartas. Un amplí- bartés con gorguera y sombrero insimo surtido de correspondencia que contables cartas y postales fechadas ha permanecido bajo llave hasta este entre 1905 y 1967; y humorísticas remismo año, coincidiendo con el 50 ani- presentaciones de Sabartés comparversario de la muerte de Sabartés, y tiendo página con las pin- up girls de la que reconstruye entre renglones mul- revista Ciné- Révélation ticolor, telegramas y recortes de prenEl objetivo, asegura Cortadella, es sa una relación de largo recorrido y formato cambiante. Sabartés fue amigo, secretario personal y admirador y difusor de la obra de Picasso destaca Margarida Cortadella, comisaria de una muestra que reconstruye la historia de una amistad al tiempo que intenta derribar algunos tópicos. ¿El más extendido? Que Sabartés era una especie de esclavo maltratado señala Cortadella. Lo que nos muestran las cartas es una relación entre iguales, entre gente que se respetaba añade. Relación epistolar Sobre estas líneas, Picasso y Sabartés fotografiados en en Cannes en 1954; a la izquierda, el sobre de una carta de Picasso de 1960 Francia y él se convirtió en su nexo con París y también con Barcelona, ciudad en la que pilotó a principios de los sesenta la inauguración del que sería el primer museo Picasso. reivindicar a Sabartés por sí mismo y trascender los límite de un archivo inédito en el que abundan los textos sobre asuntos económicos, menciones a cheques adjuntos, anuncios de visitas ilustres el escritor catalán Josep Pla, que debes conocer, al menos de oídos, irá a Cannes una día de la semana próxima con ánimos de verte le informa en 1958 y guiños a la importancia capital que adquirió Sabartés cuando Picasso se instaló en el sur de Pasión bibliófila La segunda exposición, dedicada a la relación de Picasso con dos generaciones de editores del sello Gustavo Gili, cuyo fondo recibió el museo en 2014, permite ahondar en la pulsión bibliófila del artista a través de los aguafuertes de la primera Tauromaquia de 1929; los grabados de finales de los sesenta para El entierro del Conde Orgaz y las aguatintas al azúcar de La Tauromaquia o Arte de Torear de 1957. Concluye la conmemoración del XXV aniversario Obras de nueve museos madrileños dialogan con la Colección Thyssen J. C. DELGADO MADRID El Museo Thyssen concluye la conmemoración de su XXV aniversario con un proyecto, dirigido por Mar Borobia, jefa del área de Pintura Antigua de la pinacoteca, en el que han participado nueve museos madrileños (Prado, Reina Sofía, Arqueológico Nacional, Artes Decorativas, Naval, Lázaro Galdiano, Museo de América, de Antropología y del Romanticismo) con el préstamo de 28 obras seleccionadas de sus colec- ciones para exhibirlas en las salas de la colección permanente, estableciendo así un diálogo entre ellas. Se confrontan épocas, técnicas y estilos que muestran distintas interpretaciones de un mismo tema, o se presentan objetos relacionados con las obras a las que acompañan de forma que se puedan contemplar las piezas desde una nueva perspectiva. La selección incluye pinturas, esculturas, relieves, objetos y mobiliario. Junto a grandes retratos del Renacimiento de Ghirlandaio, Holbein o Antonello da Messina, cuelga el Retrato de Dora Maar (1939) de Picasso, cedido por el Reina Sofía; hay diálogos entre El Greco y Chagall, John Singer Sargent y Eduardo Rosales, el Equipo Crónica y Goya, El Bosco y George Grosz... Mujer en el baño de Roy Lichtenstein se confronta con una pequeña escultura de Afrodita (200 a. C. -150 a. C. Composición de colores Composición n I con rojo y azul de Mondrian, con la silla roja y azul de Gerrit Rietveld, y una escultura Fang de Guinea Ecuatorial, con Teatro de máscaras de Ensor y Fränzi ante una silla tallada de Kirchner, entre otros diálogos. SUCESIÓN PABLO PICASSO, VEGAP, MADRID 2018 PHOTO EDWARD QUINN Sabartés por Picasso, un archivo inédito para redescubrir al genio