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58 CULTURA JUEVES, 22 DE NOVIEMBRE DE 2018 abc. es cultura ABC nocimiento, puesto que la mala fe tiene un buen aliado con esa ignorancia y ese reverdecer de la Leyenda Negra En este sentido, Santamarta reivindica las grandes aportaciones españolas a Norteamérica, empezando por el conocimiento de aquel territorio, explorándolo siglos antes que otros europeos y creando caminos que serían usados por los que se llamarían pioneros en los siglos venideros, cuando España ya lo había sido Hay hitos fundamentales como fue el descubrimiento de la Florida en 1513. Aparte de los establecimientos de ciudades como San Francisco o El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles del Río de Porciúncula, más conocida como Los Ángeles, y donde se retiró la estatua de Colón, desconociendo que en su fundación estuvieron indígenas, mestizos, mulatos añade. El catedrático de la Universidad de Texas, uno de los grandes revisionistas actuales, analiza el olvido de Colón durante siglos Un invento de patriotas gringos POR JORGE CAÑIZARES- ESGUERRA U F. GARCÍA DE CORTÁZAR CATEDRÁTICO Es una moda hipócrita y frívola Como en la caso de Junípero, el historiador y director de la Fundación Vocento culpa de la campaña desatada ahora contra Colón a un indigenismo de salón ante el que han sucumbido no pocos políticos y centros universitarios, una moda frívola y bastante hipócrita que se agota en la denuncia mecánica de Occidente, y en el caso de América, en la conquista y colonización española Algo que no deja de ser especialmente injusto dado que la española fue la única nación que reveló interés por resolver el problema del trato a los indígenas, con unos escrúpulos de conciencia que todavía hoy, tras siglos de lucha por los derechos humanos, son infrecuentes No podemos olvidar que cuando las carabelas de Colón arribaron a las playas americanas atravesaron una especie de túnel del tiempo, poniendo en contacto dos continentes que habían evolucionado por separado. La conquista de América fue cruel y violenta, como todas las conquistas, desde luego. La gloria y la abyección fueron igualmente notorias en aquella hazaña. Pero solo quien ignore la complejidad de la naturaleza humana puede escandalizarse de estas ambigüedades y contradicciones na cosa es la historia y otra lo que las sociedades escogen del pasado para celebrarlo. Colón no merece celebraciones públicas. Que yo sepa nadie derramó lagrimas por él después de su muerte. Entre los Austrias nadie lo memorializó con estatuas. Nadie escribió ni poemas ni épicas. Las hubo a fines del siglo XVI para el demonio, Draco (el pirata Drake) pero no para Colón. En su Política Indiana (1647) el jurista Juan Solórzano y Pereyra no le concedió a Colonia más peregrina atención que la que él le dio al nombre América ambos en su opinión desperdicios. Será solo un aislado flamenco, Johanes Stradanus, quien le dedicó a Colón a fines del XVI un par de grabados, junto a Magallanes y Vespucio. Stradanus representará a Colón de la misma forma en que el genovés se imaginó a sí mismo, es decir, como providencial mensajero de la llegada del milenio al Nuevo Mundo, portador de Cristo y del espíritu santo prefigurados en su nombre Christum- ferens y Colomba. Semejante megalomaníaca lectura se la concedieron solo dos de sus contemporáneos, su hijo ilegítimo Hernando y el fraile Bartolomé de las Casas, que dedicará su vida a fulminar contra empresarios- encomenderos idénticos a Colón. La idealización emborrona el significado del encuentro de dos mundos ABC Equivocado geógrafo El resto no pensó de Colón más de lo que realmente él fue: un afortunado piloto- cartógrafo, equivocado geógrafo, y empresario que buscó asegurarse contratos y nuevos linajes a base de abrir nuevos mercados de especies, oro, perlas y esclavos. Colón fue uno de centenares con los que la Corona firmó contratos y uno de los pocos que logró construir nuevos linajes a base de desatar la violencia y promover la esclavitud. Más importante, Colón fue uno de docenas de empresarios de cruzada que los cronistas del rey buscaron olvidar desde mediados del siglo XVI para celebrar narrativas de pacificación, justicia y orden en las fronteras americanas. Después de la conquista, Colón no recibió en España sino desprecio y docenas de litigios. ¿De dónde entonces tantas lágrimas? ¿De dónde los monumentos? Cuando ciertos sectores de España lloran hoy el ataque a las estatuas de Colón lloran una narrativa que crearon los británicos una narrativa explícita y socarronamente antiespañola A Colón lo recuperaron del olvido los patriotas gringos para celebrar un héroe liberador, encadenado por el rey Ca- tólico Fernando, representante del os- con él en Londres, mientras Barlow curantismo español. Los poemas épi- transformaba su The Vision en la The cos de Joel Barlow sobre Colón, The Vi- Columbiad. Miranda saldrá de ese ension of Columbus (1787) y The Columbiad cuentro con un proyecto político espe (1807) son escritos sobre prefiguracio- cífico: de liberación. Miranda hizo de nes de la modernidad ilustrada desca- toda la Hispanoamérica Colombia. Borriladas por la intolerancia ibérica. lívar fue más modesto. Pero tanto BoEn los poemas, Colón aparece como lívar como Miranda miraron a Colón estadista, maestro de la ciencia y la tec- como lo hizo Barlow, es decir, como nología, buscador incansable de la con- avatar de modernidad liberal antihisversión pacífica a partir del libre comer- pana. cio. Paradójicamente, Barlow y los El Colón que floreció en el XIX y que miembros de la ilustramurió a regañadientes en ción norteeuropea hicie 1992 fue el hijo de un disEn EE. UU. ron de Colón una alternaHicieron de Colón curso que al genovés le setiva al ancien régime en ría extraño. La comedia general y a la brutalidad una alternativa al de la historia juega con los hispánica en particular. ancien régime y hombres. Un hombre que a la brutalidad Los ilustrados criollos norprosperó en medio de emteamericanos expresaron presas esclavistas en Áfrihispánica en su rechazo a Gran Bretaca, América y Canarias se particular ña dándole a King Colletrasformará en destrucge el nombre de Columbia tor de cadenas. El empreen Nueva York. El nombre Columbia sario místico portador de lenguas de proliferará desde entonces en calles, fuego en Pentecostés se transformará parques, ciudades, y territorios de la en avatar de la modernidad secular. El nueva nación; será talismán para evo- perdidamente equivocado geógrafo se car la audacia de la ilustración comer- hará emblema de audacia científica. El cial contra el legado medieval olvidado e ignorado litigante de los AusEste es el Colón que heredaron los trias se convertirá en símbolo del hispatriotas hispanoamericanos. Fran- panismo franquista. cisco de Miranda conoció el primer poeLos que lo lloran hoy lloran fantasma de Barlow en Connecticut y vivió mas.