Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES, 22 DE NOVIEMBRE DE 2018 abc. es conocer SOCIEDAD 51 teria de Educación en valores cívicos y éticos En Bachillerato se ofrecía Religión entre un grupo de asignaturas y en la Ley Celaá no se menciona. Las asociaciones señalan que el fomento a una formación ética para todos los alumnos es buena pero siempre que no implique un perjuicio para la Religión. En el documento de propuestas para la modificación de la Lomce, publicada el pasado 8 de noviembre, el Gobierno va más allá y señala su intención de que la Religión deje de ser una materia en Bachillerato, que no compute para la nota media en los accesos a la Universidad o becas y se elimine su alternativa. Lo grave es que se quede sin alternativa y estamos de acuerdo en que la otra opción no puede ser Ética porque deben tenerla todos pero la opción a la Religión tampoco puede ser el recreo lamenta Nicolás Fernández Guisado, presidente de la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE) Al dejarla sin alternativa se busca eliminarla. El alumnado que la escoja tendrá más horas de clase que los otros. Si a Sectarismo un alumno le dan El PSOE paga a elegir, ¿Religión el peaje de o a casa? ¿Qué Podemos. Jamás elegirán muchos? un partido Irse a casa opina Centeno. Esta socialista fue intención no está tan sectario reflejada en el anteproyecto pero las asociaciones temen que esto se haga realidad en una regulación posterior. Quieren regularlo con un real decreto y es una forma de diferenciarla, regularla de forma separada al resto, como paso previo a su posible eliminación del horario lectivo añade Centeno. Luis Argüello: La Iglesia tiene que aprender a vivir en un mundo plural El obispo auxiliar de Valladolid es el nuevo secretario general de la Conferencia Episcopal LAURA DANIELE MADRID Abierto a consultas Otro ataque que ven las asociaciones es la eliminación en la Ley Celaá del Apartado 3 de la disposición adicional segunda que dejaba la determinación sobre el currículo y los libros de textos a las autoridades religiosas. En cualquier caso sí se mantiene los acuerdos con la Santa Sede. Los acuerdos obligan a ofertarla, pero si la se queda como actividad extra iremos a los juzgados advierte Caballero. Educación, por su parte recuerda que el articulado no es el definitivo y está abierto a consultas Con el corazón partido recibió ayer el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello García, su nueva responsabilidad como secretario de la Conferencia Episcopal Española. No he dormido ante la perplejidad de saber que si era elegido me tendría que repartir entre mis tareas en Valladolid y la secretaría general fueron algunas de sus primeras palabras durante su comparecencia ante la prensa horas después de haber sido elegido portavoz de la Iglesia. Con la mayoría absoluta de los votos 45 de los 80 finalmente emitidos consiguió hacerse en primera votación con la confianza de los obispos. Sencillo y afable, el nuevo secretario general aseguró que afronta su nuevo cargo con ánimo de escuchar a la sociedad y a los obispos y de transmitir con fidelidad lo que la comunión de los obispos respire en cada momento. Este prelado, que antes de ser obispo fue abogado y profesor de Derecho Administrativo en la Universidad de Valladolid, quiere que su nueva responsabilidad como secretario general sea sobre todo un instrumento al servicio de la sinodalidad LUIS ARGÜELLO SECRETARIO GENERAL CEE Un obispo cercano y dialogante Perfil MONTSE SERRADOR Mano derecha de Blázquez Consciente de los retos que debe afrontar la Iglesia, monseñor Argüello, aseguró que en el lugar de lamentarnos por la disminución de los católicos debido a la secularización debemos caer en la cuenta de que la Iglesia tiene que aprender a vivir y a colaborar en un mundo plural El nuevo secretario general compatibilizará su nueva tarea con su labor al frente de la diócesis de Valladolid como obispo auxiliar. No pienso renunciar a mi cercanía con el pueblo de Dios que peregrina en Valladolid aseguró para tranquilidad de sus fieles vallisoletanos. Argüello García ha ejercido gran parte de su ministerio sacerdotal y episcopal en la diócesis de Valladolid. Allí lo ha sido casi todo: vicario general, formador y rector en el seminario durante más de una década y delegado de pastoral vocacional, entre otros muchos cargos. En abril de 2016, fue nombrado obispo auxiliar de esa diócesis y se convirtió en la mano derecha del cardenal Blázquez, que ya compaginaba su ministerio episcopal con el de presidente de la Conferencia Episcopal. Entre bromas, confesó ayer que su jefe le había dicho que ya habría greso. La ministra de Educación, Isabel Celaá, defendió su propuesta afirmando que está perfectamente alineada con la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo en Europa) y con todas las directrices e instrucciones de Educación que existen en nuestro mundo civilizado Celaá respondía así a la pregunta de la diputada popular Belén Hoyo sobre ¿cómo valora la autoestima del Gobierno? acusándola de poner comisarios políticos en los colegios concertados Si algo se puede decir del nuevo secretario de la Conferencia Episcopal es que se le entiende y sabe descender a lo terrenal sin dejar de lado lo espiritual. De trato sencillo, afable, dialogante y un perfil un tanto político llegó al ministerio sacerdotal después de completar los estudios de Derecho y ser profesor en la Universidad de Valladolid, donde participó activamente de los movimientos más progresistas en la España de los 70. Una militancia social que nunca ha negado y que ha enmarcado en las inquietudes propias de un joven estudiante, pero que tampoco ha abandonado, siempre pendiente y comprometido, ya como sacerdote, con los grupos más vulnerables. Pese a sus múltiples ocupaciones, no hay acto en la capital o en la provincia al que no acuda para celebrar o, simplemente, conversar con sus anfitriones. Cercano al cardenal Blázquez, su elección debe interpretarse, sin embargo, como fruto del prestigio adquirido ante la Iglesia española durante sus años de ejercicio pastoral y, de manera relevante, en estos dos de Episcopado en los que ha ejercido un talante avanzado sin por ello alejarse de la comunión eclesial y el mensaje del Evangelio. Su nombramiento como obispo auxiliar de Valladolid en 2016 fue recibido con entusiasmo en una diócesis que ayer asumió con preocupación un nombramiento que la hace sentirse un poco huérfana. tiempo para hablar sobre cómo iban a organizarse. El obispo palentino sustituye en el cargo al sacerdote extremeño José María Gil Tamayo, que fue nombrado la semana pasada obispo de Ávila. Gil Tamayo ha trabajado como secretario general y portavoz de la CEE desde noviembre de 2013. El secretario general es una pieza clave dentro de la Conferencia Episcopal Española. Además de llevar el día a día de la Casa de la Iglesia, sir- ve de nexo con el presidente y participa en todas las reuniones de los organismos donde se toman las decisiones de más peso, como el Comité Ejecutivo, la Comisión Permanente y la Asamblea Plenaria. De él dependen también las relaciones con el Gobierno, ya que forma parte de la comisión mixta. Su bautismo de fuego será el próximo 3 de diciembre con la ministra de Educación, Isabel Celaá, para abordar la reforma de la Lomce. GUILLERMO NAVARRO