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52 CULTURA MIÉRCOLES, 14 DE NOVIEMBRE DE 2018 abc. es cultura ABC Pensamientos Blaise Pascal. Edición crítica de Gabriel Albiac. Tecnos. 25 na para determinadas actividades y otras no. Llevo años diciendo en mis clases la misma boutade: No fantaseen con que tienen una identidad. Lo único que tienen es un código alfanumérico que hace que jamás puedan escapar de hacienda subraya Albiac. La fragilidad de la razón En sus paradojas, continúa, se condensan las condiciones trágicas del hombre barroco, que todavía resuenan en la subjetividad moderna. Sobre todo, la fragilidad de la razón frente a otros ámbitos, como el de la fe, y esa primacía de la pregunta sobre la respuesta, tan rabiosamente actual. Por eso, más allá de la identidad, los escritos de Pascal plantean un quiebro al racionalismo. Él fue un ilustre matemático y un filosófo inmortal, pero no encontraba ningún fin en esos campos: tan solo los dominaba para reventarlos desde dentro, al modo que Picasso hiciera siglos después con la perspectiva. ¿Y qué buscaba, al cabo, con toda esa destrucción? Él no pretendía ser matemático ni filósofo. Quería ser un cristiano, aspiraba a la santidad. Y para aspirar a la santidad lo primero que tenía que hacer era destruir el mundo, apostar por otra cosa: la conversión. Destruye las matemáticas y la filosofía para sentir el espanto que se produce al quedar en el vacío, que se asoma al absoluto. Ahí donde lo único que le puede salvar es la gracia remata. Bieito Rubido, Jon Juaristi y Luis Alberto de Cuenca acompañaron al autor en la presentación ISABEL PERMUY El Pascal definitivo, por Albiac Jon Juaristi, Luis Alberto De Cuenca y Bieito Rubido presentan los Pensamientos del filósofo en edición crítica B. PARDO MADRID El filósofo francés Blaise Pascal (16231662) dejó a su familia, y a la posteridad, un curioso legado: un cajón lleno de pliegos y recortes que contenían sus ocurrencias, pero también citas e ideas de todo lo que fue leyendo y quería rescatar del temido olvido. Aquello era un barullo desorganizado, para ser exactos, pero en un principio se pensó que era un libro inacabado, y así salió a la luz. A la criatura se la bautizó como Pensamientos y es la obra que mejor sobrevivió al filósofo y matemático, una de las grandes mentes del siglo XVII. Ahora, vuelve a la palestra gracias a la edición crítica que ha realizado el filósofo y columnista de ABC Gabriel Albiac, y que publica Tecnos. Pero esta nueva publicación no se mos años, le impidieron empuñar la queda ahí y se completa con una base pluma. Es un personaje fascinante, de datos digital que es el reflejo bina- que se sobrepuso a una biografía trário de aquel cajón que se encontra- gica. Estuvo moribundo toda su vida, ron sus familiares. El lipero tuvo esa fuerza trebro fue presentado ayer Biografía trágica menda para tratar de en el Museo ABC de Ma Enfermo toda su pensar, para tratar de endrid por Jon Juaristi, Luis tender recuerda. ¿Envida, nos enseña tender el qué? Algo Alberto de Cuenca y Bieito Rubido, director de algo fundamental muy fundamental y que si no queremos ABC. tenemos que tener preEl filósofo opina que sentes si no queremos morir como quizás era inevitable que imbéciles: que el morir como imbéciles: la obra magna de Pascal que el yo es odioso yo es odioso fuera fragmentaria y cir Con Pascal y el siglo cunstancial, pues su vida siempre es- XVII se produce el estallido de la contuvo atravesada por la enfermedad, cepción clásica del yo El yo es un por los achaques que, ya en sus últi- sistema de convenciones que funcio- Un periodista clandestino Durante la presentación, Jon Juaristi destacó ayer que Pascal es un autor para él cercano, siempre presente, al que pongo en relación con Shopenhauer y el Eclesiastés Del libro de Albiac, añadió, hay aspectos que me interesan mucho más que su célebre apuesta favorable a la existencia de Dios. Me interesa la devastación y el desencanto del mundo que deja un camino para construir un arte de vivir Más reservas tiene Juaristi con la idea de conversión tratada como aniquilamiento o la nada como sustrato del mundo Luis Alberto de Cuenca advirtió que no es filósofo, sino filólogo, para añadir: El libro de Albiac, al que tanto admiro, es sobre todo un monumento a la filología. Es difícil ver una prospección textual tan bien tratada, con los últimos adelantos metodológicos de la crítica textual, como la que aporta Gabriel De Cuenca sentenció: Gracias a su trabajo esa colección de papelitos que dejó Pascal nos maravilla. Esta edición crítica es tan memorable que me hace pensar en la oda horaciana: Es un monumento más eterno que el bronce Finalmente, Bieito Rubido recordó el éxito de Pascal como periodista clandestino por sus Base de datos digital Nos hemos inventado un libro que no existe. Si fuésemos rigurosos tendríamos que hablar de sus papeles póstumos explica Albiac, antes de detallar el laborioso proceso de recuperación (casi de recreación) de este trabajo. Para regalar a los lectores una visión más exacta de lo que Pascal concibió, ha tenido que rastrear cada uno de los papeles para ver su procedencia, además de ordenarlos. cartas, de las que circularon miles de copias y por las que Voltaire dirá que fue el inventor de la prosa francesa moderna Reflexionó sobre la fortuna de que sus notas sobrevivieran para ser leídas hoy y elogió la labor crítica de Albiac. Al director de ABC le interesa una lectura actual del filósofo, por el permanente cuestionamiento de un científico que atisba la imposibilidad de dar una fundamentación sólida a la razón humana y que nos pone permanentemente ante la prioridad de la interrogación También, la sorpresa de su opinión sobre la política, ya en el XVII: La tesis de que la política y el mal son exactamente lo mismo