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ABC JUEVES, 11 DE OCTUBRE DE 2018 abc. es espana ESPAÑA 33 El juez fija los hechos del juicio Delitos con penas de hasta 15 años Los delitos por los que son procesados son integración en organización terrorista, (penado entre 6 y 14 años) tenencia de explosivos (entre 8 y 15) estragos en grado de tentativa (de 10 a 15) y colaboración terrorista (de 5 a 10) La llegada del imán cambia todo La vida de Ripoll, el municipio donde crecieron los miembros de la célula yihadista que atentó en Cataluña en 2017, comenzó a truncarse al inicio de 2015. Entonces llegó el imán Es Satty, que radicalizó a los jóvenes de tres familias. 16 asesinados y 140 personas heridas El ataque terrorista provocó la muerte de 16 personas españoles, italianos, británicos, australianos e hirió a 140. Younes Abouyaaqoub arrolló a la multitud en La Rambla de Barcelona, el corazón de la ciudad, una arteria peatonal. La célula yihadista que atentó en Cataluña se formó en 2015 El juez ve indicios para juzgar a tres miembros del grupo que asesinó a 16 personas en 2017 LUIS P. ARECHEDERRA MADRID Claves El juez ha cerrado el sumario y ve indicios suficientes para juzgar a dos miembros de la célula que atentó en Cataluña en 2017 y a un colaborador. El magistrado fija los hechos que irán a juicio y las acusaciones calificarán los hechos del 17- A. En silencio, la vida de Ripoll un municipio de Gerona de unos 10.000 habitantes, entre montañas comenzó a virar de rumbo antes de los atentados yihadistas de Cataluña de 2017. El curso de la vida empezó a desviarse al inicio de 2015, cuando llegó a la ciudad el imán radical Abdelbaki Es Satty, que había cumplido cuatro años preso en Castellón por tráfico de drogas. El imán aterrizó entonces en la mezquita Al Fath, se ganó la confianza de un grupo de jóvenes de origen marroquí, y paso a paso formó la célula yihadista que el 17 de agosto de 2017 sembró de terror Cataluña. El grupo terrorista atacó Barcelona con un atropello mortal en La Rambla y trató de arrollar a la multitud en el paseo marítimo de Cambrils (Tarragona) Asesinaron a 16 personas, hirieron a 140 y seis terroristas fueron abatidos. Driss Oukabir, uno de los procesados, antes de declarar ante el juez EFE Auto de procesamiento Ayer, el juez que indaga cómo el terror llegó tan lejos cerró la investigación y apreció indicios para juzgar a dos miembros de la célula yihadista y a un colaborador. Los tres principales implicados conocidos que quedan vivos, encarcelados, fueron procesados ayer por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu. En el auto, el magistrado fija los hechos que llegarán a juicio y escribe el relato de cómo se radicalizó un grupo de jóvenes de tres familias llegadas de Marruecos, hermanos y amigos, entre los que había incluso un menor de diecisiete años. De las investigaciones se desprenden indicios de que dicho grupo comenzaría a formarse a partir de los inicios del año 2015 sostiene Andreu, que considera al imán de Ripoll el cabecilla y líder espiritual de la célula, estructurada en cuatro escalones. Formaron un grupo cerrado, se alejaron de sus círculos habituales, incluso de sus familias, y se conjuraron para atacar a sus enemigos el mundo occidental. Los actos precisos para materializar el plan terrorista comenzaron en octubre de 2016, explica el juez. Al cerrar el sumario, el juez procesa por integración en organización terrorista, delito de fabricación, tenencia y depósito de explosivos, y delito de estragos en grado de tentativa a Driss Oukabir y Mouhamed Houli Chemlal. Ambos participaron en la preparación del atentado ideado por la célula que planeaba un ataque espectacular, contra un lugar como la Sagrada Familia o el Camp Nou pero no formaron parte de la ejecución final, improvisada tras la explosión del chalé de Alcanar (Tarragona) la base de operaciones de los yihadistas, suceso en el que falleció el iman Es Satty. Según el auto de procesamiento, Driss Oukabir se echó atrás en el último momento, como le recriminó su hermano pequeño Moussa, a quien él radicalizó y que murió en Cambrils. Driss fue visto por varios testigos en Alcanar y alquiló la furgoneta con la que Younes Abayaaqoub cometió el atropello mortal de la Rambla de Barcelona. Houli Chemlal no pudo intervenir porque resultó herido en Alcanar, pero tenía el firme propósito de participar en los atentados y era miembro del grupo terrorista, que también buscó información sobre la Audiencia Nacional, la Alhambra o La Tomatina. El tercer procesado es Said Ben Iazza, que trabajaba como carnicero en la localidad de Vinaroz (Castellón) y a quien el juez atribuye un delito de colaboración con banda terrorista. Ben Iazza cedió su documentación y su furgoneta para que los miembros de la célula adquirieran y transportasen el material para fabricar los explosivos. El juez cree que no podía desconocer la actividad de los yihadistas, puesto que estuvo varias veces en Alcanar. Tras el procesamiento se acerca la fase en la que las acusaciones podrán presentar sus escritos de calificación, pidiendo la apertura de juicio oral. HUIDO EN MÉXICO DESDE 1980 Liberan a un etarra horas después de ser detenido en Barajas LAURA L. CARO MADRID El juzgado de Instrucción de la Audiencia Nacional dejó ayer en libertad con cargos y medidas cautelares a la espera de juicio al etarra huido en México desde 1980 Luis Miguel Ipiña Doña, que apenas unas horas antes había sido detenido por la Policía Nacional en el aeropuerto de Barajas, donde fue apresado en aplicación de una reclamación judicial en vigor, según confirmaron a ABC fuentes del operativo y del Ministerio del Interior. El pistolero, apodado Tontxu y Torero, era buscado por pertenencia a banda armada y asesinato y fue interceptado por los agentes a su llegada a las 8.00 horas a Madrid en un vuelo procedente de Bogotá. Efectivos de la Comisaría General de Infor- mación lo trasladaron a dependencias judiciales, donde por razones que se desconocen no se decretó su ingreso en prisión. La versión digital del diario proetarra Gara Naiz que avanzó la noticia de su puesta en libertad, indicó que se le han impuesto comparecencias quincenales en el juzgado y prohibición de salir del Estado, y que Tontxu conoció que no iría a la cárcel mientras estaba siendo atendido por un problema de tensión en un hospital madrileño. A Ipiña Doña se le considera responsable de importantes acciones terroristas, atentados con víctimas mortales y colocación de explosivos.