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12 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA JUEVES, 11 DE OCTUBRE DE 2018 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO ¡Y ESPAÑA EXISTE! Contrasta la solidaridad con Mallorca con la campaña antiespañola de Armengol NA catástrofe imposible de prever. Un fenómeno que según los meteorólogos ocurre una vez cada mil años Una población mallorquina de ocho mil vecinos se ve golpeada por una súbita bomba de agua y lodo, que deja un reguero de muerte y destrucción. En seis horas cayeron allí 232 litros por metro cuadrado. El cauce del torrente que surca Sant Llorenç estaba bien mantenido, pero se quedó minúsculo ante una riada de plaga bíblica. Los coches danzaban como barquitos de papel, zarandeados por la ola urbana. Algunas casas se vieron anegadas y hubo vecinos que murieron ahogados en sus propios garajes. Una situación espantosa. Pero los vecinos de baleares nunca estuvieron solos. Al instante sintieron el respaldo emocional, técnico, político y material de un gran país, que me parece que se llama España y mucho me temo que lleva existiendo unos cuantos siglos. Ojeo las webs de los grandes diarios europeos. Algunos, como The Times y Corriere della Sera, recogen en sus aperturas una foto de la tragedia. Otros la reducen a un breve en la parte baja, como Le Monde o el Diario de Noticias Lisboa. Pero no hay periódico español que en la hora en que escribo no abra su edición digital con un potente despliegue sobre Mallorca. Todo el país se ha volcado, como no podía ser de otra manera. El presidente del Gobierno y el líder de la oposición ya estaban en la zona castigada a primera hora de la tarde, dando su apoyo a los vecinos y atendiendo a sus demandas. Deportistas y personajes populares expresaron de inmediato su solidaridad. Rafa Nadal, probablemente el español vivo más admirado, ofreció las instalaciones de sus escuelas de tenis para cobijar a los damnificados. Los soldados de la UME ayudaron en los rescates y tareas de desescombro junto a la Guardia Civil. Las televisiones españolas dedicaron todo su arranque a la riada, con largos desarrollos para contar una noticia que hoy abre cada periódico nacional. Toda España estuvo de un modo espontáneo con Baleares, porque es parte de nuestro país, porque lo que les ocurre a ellos nos sucede e importa a todos. Es el sello de una andadura entrelazada, que incluso queriendo no puede soslayarse. Tanta solidaridad y afecto contrastan con la campaña, a veces sutil, a veces abiertamente hostil y siempre absurda, que mantiene la presidenta de Baleares, Francina Armengol, contra España y lo español. Armengol es una de esas militantes del PSOE que en realidad es nacionalista y gobierna en coalición con ellos, plegándose acomplejadamente a sus planes de fomentar activamente el extrañamiento hacia España. Como me decía ayer un amigo, el PSOE es hoy una marca blanca, que se va adaptando a los nacionalismos locales Cierto. El PSOE se ha dejado la E de Español en algún recodo del zapaterismo y no la va a recuperar con Sánchez, que ha caído en la felonía de coaligarse con los sediciosos catalanes para desalojar del poder a un partido constitucionalista. Si el PSOE recuperase el patriotismo, el horizonte del país se despejaría enormemente. Pero están en la empanada identitaria y la obsesión con las minorías, dando la espalda a la corriente ancha de la sociedad española, que sí quiere a su país. U CAMBIO DE GUARDIA GABRIEL ALBIAC 12 DE OCTUBRE El mundo fue otro, a partir de ese 12 de octubre. Otros iban a ser los hombres E N la soledad de su pequeña granja a dos pasos de Florencia, Niccolò Machiavelli concibe el gran proyecto de dar teoría estricta a esas política e historia que Aristóteles habría sólo esbozado. Cifra en ello su gloria y la describe en los únicos términos a suficiente altura para un hombre de 1513: Aunque, por la naturaleza envidiosa de los hombres, la tarea de buscar nuevos métodos y recursos haya sido siempre tan peligrosa como la de buscar aguas y tierras ignotas, ya que todos están más dispuestos a denostar que a loar las acciones ajenas... me he decidido a adentrarme por un camino que... no ha sido aún recorrido por nadie Veintiún años después del primer desembarco de Colón en una playa por nadie recorrida el brillante canciller florentino sabe que no hay gloria como la del navegante que abordó un mundo nuevo. Y que, si hay que poner al día los saberes que hagan a los hombres hábiles para entender sus afanes y apremios, lo es porque el mundo abierto por los descubridores da a la política una dimensión, hasta el 12 de octubre de 1492 desconocida. Una administración de los conflictos universales entre grandes potencias se hace constrictiva. La política debe dejar de tejer alegorías celestes, para fijar los algoritmos a través de los cuales el choque de fuerzas en juego pueda ser calculado y sometido al dominio de sus gestores más hábiles. Eso aspiraba a ser la gran medita- ción maquiaveliana sobre la obra de Tito Livio. Eso fue lo que, quintaesenciado, ofreció El Príncipe a los gobernantes de aquellas pequeñas y ricas repúblicas del Norte de Italia, condenadas ya al anacronismo. 1492 trastrocó el mundo de los hombres. Como ningún otro acontecimiento lo ha hecho. El manido paralelo de la llegada a la luna en 1969 no da idea a la desmesura de aquello. La luna, a la cual los hombres llegaban, era un cuerpo astronómico de existencia inmemorialmente conocida. Lo del 12 de octubre de 1492 pertenecía al rango de lo inimaginable. Más allá de un punto límite, el mar se precipitaba en el abismo de los monstruos. Y, después de eso, nada. Apostar por la esfericidad terráquea era, entonces, una excentricidad a la que ningún navegante serio aceptaría someter su destino. Amanecer, de pronto, como amanecieron los hombres de la Santa María, ante una tierra en rigor imposible, ponía en quiebra todas cuantas convicciones habían forjado el mundo de los hombres europeos. No fue un acontecimiento español. Fue un estupor universal, tal vez el único en merecer de verdad tal calificativo. Lo que vino después fue una epopeya. Española primero, luego de otros. Cuesta creer que unos puñados de hombres pudieran abrirse paso en el espacio inmenso de un continente, comparado al cual Europa quedaba en un patio de parvulario. Lo hicieron. ¿Hubo muerte? La hubo. No se ha inventado aún la epopeya sin muerte. El balance fascina, en todo caso. En poquísimos años, el continente americano pasa a convertirse en el corazón económico del planeta. ¿Supuso la desaparición de los indígenas? En parte. Hubo un cruce fatal de enfermedades: las que llevaron de aquí allá los descubridores; las que trajeron de allá aquí con sus conquistas. La gripe diezmó a los aborígenes; la sífilis a los europeos. No se abre un universo nuevo sin pagar un precio. Nada de eso es valorable, al cabo. La dimensión de lo ocurrido escapa a juicio humano. El mundo fue otro, a partir de ese 12 de octubre. Otros iban a ser los hombres. En el exilio de su campiña toscana, eso medita Maquiavelo.