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46 CULTURA SÁBADO, 6 DE OCTUBRE DE 2018 abc. es cultura ABC Malestar en la RAE por la ambición de Juan Luis Cebrián de dirigir la institución Muchos académicos opinan que es una figura inadecuada para pilotar la Docta Casa JESÚS GARCÍA CALERO MADRID N adie lo esperaba. La noticia ha agitado mucho el ánimo de los académicos. Esta crónica deberá hablar entre líneas, no enemigas pero sí en pugna, para narrar la confrontación que ha estallado en la Real Academia Española (RAE) El jueves pasado sobrevino el anuncio del director, Darío Villanueva, de que no quiere ser reelegido al término de este mandato, que se cumple en diciembre. Y, con una extraña sincronía, esa dimisión fue seguida por el paso al frente del periodista y exdirector de El País Juan Luis Cebrián, que se postula como sucesor. Ocurrió en la sala de las pastas en una pausa del pleno académico. Cebrián habló con varios corros sobre el tema, según confirman a ABC algunos testigos. Y en una o dos ocasiones sugirió que el propio director le había animado a lanzarse en pos de los apoyos para sucederle en la RAE. Vistos en conjunto, ambos movimientos han abierto una grieta por la que respira el malestar, a veces la indignación, de un buen número de académicos, que no ven en Cebrián la persona que la Docta Casa necesita en estos momentos tan delicados. Informe de la Constitución Muy delicados. Hasta el polvo que se posa sobre los libros de la RAE sabe latín. Pero la política, que se declina en España con yuxtaposiciones sin concordancia ninguna entre escaños, ha levantado una polvareda, por ejemplo, con el encargo de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, de un dictamen sobre una posible reforma de la Constitución para dotarla de un lenguaje inclusivo. ¿Cómo va a ser Cebrián, un hombre tan significado política y mediáticamente, el candidato idóneo para mantener el pulso cuando se necesita un alarde de diplomacia? se pregunta un académico, que lo define: Es demasiado arrogante y ambicioso Las opiniones se amontonan sobre la mesa del cronista: Me quedo estupefacto es una pésima noticia, espero que no le voten Eso sí, quienes realizan estas críticas piden no salir nombrados. Algunos hablan de escándalo Un importante académico declara que espero que no salga porque sería horroroso. Se necesita un Cebrián con Luis Goytisolo, en una imagen académica de 2004 probado gestor y Cebrián es una personalidad importante pero viene marcada por una gestión espantosa del grupo Prisa en el que tuvo las más altas responsabilidades y que ha quedado gravemente dañado tras su paso Aún así, algunos le defienden. Curiosamente piden anonimato los más para no significarse: Lo veo con buenos ojos, pero no tiene ambiente favorable, es muy de izquierdas La opinión mayoritaria pulsada por ABC se resume en este comentario: Se necesita una personalidad de prestigio pero que no sea problemática y Cebrián es en ese sentido inadecuado por la polémica que traería a la RAE en un momento de graves dificultades económicas Con dos millones de déficit este año, con una subvención que ha caído de 4 a 1,6 millones y la pérdida de las ventas de diccionarios por la digitalización, la caída de los patrocinios y otras fallas, el horizonte es preocupante. Hay incluso algún académico que EFE Cebrián: Me sentiría honrado El académico Juan Luis Cebrián confirmó ayer su paso adelante con la siguiente declaración a ABC: Dirigir la Real Academia Española supone para cualquiera que sea elegido una gran responsabilidad. Si los académicos quisieran delegarla en mí me sentiría por supuesto inmensamente honrado El director de El País de 1976 a 1988 fue relevado de todos sus cargos en el Grupo Prisa el pasado mes de mayo. Cebrián añade que dirigir la RAE es una tarea que exige una gran dedicación y el apoyo de los académicos. Y elogia su carácter panhispánico. sospecha de la sincronía producida entre la salida de Villanueva y el anuncio de Cebrián, para quien la dirección de la RAE sería probablemente un colofón perfecto a una carrera relevante, pero que puede cargarse el prestigio de la Academia por no medir lo problemática que resulta su figura en una institución capital de la diplomacia cultural y que debe alejarse de toda polémica Hay un académico que incluso afirma que la dirección de la RAE debería ser verdaderamente neutral (aquí los lectores deberán leer mucho entre líneas) Circulan ya listas de quienes le pueden apoyar, de quienes le deben favores o de quienes pueden volcarse en su favor. Más bien cortas, ciertamente. Y también listas de otros posibles académicos que podrían presentar batalla. Fundamentalmente quienes fueron vicepresidentes, José Manuel Sánchez Ron y José Antonio Pascual, y el jurista Santiago Muñoz Machado, au-