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30 INTERNACIONAL SÁBADO, 6 DE OCTUBRE DE 2018 abc. es internacional ABC HERMANN Kavanaugh se convierte en virtual nuevo juez del Supremo El Senado impulsó ayer la elección del polémico candidato, a un paso de lograrlo JAVIER ANSORENA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK PREMIOS DIGNOS Hubiera sido muy digno el premio también para el fascinante proceso de paz en Corea an elegido este año dos premiados muy dignos para el Nobel de la Paz y eso siempre es un alivio. El ginecólogo congoleño Denis Mukwege, incansable luchador contra los efectos y la impunidad de violaciones colectivas en el Congo y la activista yazidí Nadia Murad, esclava sexual vendida por el Estado Islámico que mató a toda su familia y activista contra violaciones y esclavitud sexual, ya habían recibido el Premio Sajarov del Parlamento Europeo. El Comité Noruego ha concedido el galardón por su labor en la lucha contra la violencia sexual. Estamos ante un caso en el que claramente los premiados mejoran al premio. Porque hay que buscar hoy en día mucho para encontrar premios más desprestigiados que el Nobel de la Paz. Solo se me ocurren los Goya, los Ondas y algún que otro premio periodístico de la misma secta ideológica, cuyos miembros se premian entre sí. El obsceno abuso del sectarismo en la elección de los premiados induce a veces a la risa y al sarcasmo. Se tocaba casi fondo cuando se le dio el Nobel de la Paz a Barack Obama nada más ganar las elecciones, sin haber hecho nada. Hicieron bien en apresurarse. Porque el santo laico de la izquierda europea provocó después todo un rosario de conflictos bélicos y desastres de seguridad. Hubo alguno peor como el otorgado al presidente colombiano Juan Manuel Santos por su acuerdo tramposo de paz, organizado por la dictadura comunista de Cuba, que abría las puertas al poder a la banda narcoterrorista de las FARC. El pueblo se levantó con éxito contra el mismo. Ese Nobel se otorgó bajo grave sospecha de sobornos. Solo podía empeorarse dándoselo ya a Tirofijo o a Nicolás Maduro y su cómplice español Zapatero, por ejemplo. Hubiera sido muy digno el premio también para el fascinante proceso de paz en Corea. Pero todos saben que, junto a los dos presidentes, el que habría tenido que recibirlo con más merecimiento que nadie habría sido el gran artífice del proceso, que se llama Donald Trump. Eso habría sido demasiada dignidad y honradez intelectual como para digerirse en delicados estómagos progresistas como los del Comité Noruego. H El juez Brett Kavanaugh, el elegido por Donald Trump para ocupar un puesto en el Tribunal Supremo, está a un paso de llegar a la más alta instancia judicial de EE. UU. El Senado, que tiene la potestad de confirmar los nominados por el presidente de EE. UU. para este cargo, se posicionó ayer a favor de Kavanaugh en una votación procesal previa a la definitiva que apunta a que el polémico candidato será finalmente confirmado. La votación se produjo en un momento de alta tensión política y en la opinión pública. Las acusaciones de ataque sexual contra Kavanaugh por parte de varias mujeres, sus hábitos de consumo de alcohol, su temperamento y su controvertida comparecencia ante el Comité Judicial del Senado han dividido al país. La oposición demócrata, empeñada en impedir su confirmación, ha intentado obstaculizar el proceso al máximo, con retrasos en la confirmación y con la exigencia de una investigación por parte del FBI sobre las acusaciones. Manifestantes protestan en contra del juez Kavanaugh AFP Tensión en el Capitolio: protestas, famosos y tuits de Donald Trump La tensión que rodea al proceso de confirmación de Brett Kavanaugh ha llegado físicamente hasta la puerta de los senadores. Las protestas celebradas los últimos días en el Capitolio persistían ayer, el día en el que el Senado impulsaba la confirmación del candidato de Trump al Tribunal Supremo. Los manifestantes se colaban hasta las inmediaciones de las oficinas de senadores clave, como los republicanos Jeff Flake y Susan Collins. Ambos votaron ayer sí a impulsar el proceso a una votación final. El presidente Donald Trump, que ha mostrado su apoyo a Kavanaugh durante las últimas semanas, acusó a los manifestantes de ser unos chillones de ascensor y profesionales dedicados a dejar mal a los senadores pagados por (George) Soros y otros Investigación limitada Los demócratas y los abogados de Christine Ford y de Deborah Ramirez, las dos principales acusadoras contra Kavanaugh, criticaron que la investigación del FBI, que la Casa Blanca permitió con restricciones, fue muy limitada y que claramente buscaba no entrar en el fondo de las alegaciones. Las tribunas de los periódicos estadounidenses se llenaban ayer con llamamientos a los senadores a votar en uno u otro sentido en su mayoría, en contra de Kavanaugh una carta en contra del candidato firmada por profesores de Derecho sumaba más de 1.200 adhesiones y el propio nominado defendía su caso en una tribuna en The Wall Street Journal Aseguraba que sería un juez independiente e imparcial y reconocía que había mostrado demasiadas emociones y había dicho cosas que no debía decir en su comparecencia ante el Senado de la semana pasada, en la que lloró, gritó y se exasperó ante las preguntas de los legisladores. A pesar de todo, con las conclusiones del FBI encima de la mesa esta semana, el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, decidió el miércoles que ya era hora de votar y fijó la fecha para ayer. Brett Kavanaugh Resultado de la votación Sí 51 No 49 El resultado fue ajustado, 51- 49, pero suficiente para impulsar la confirmación de Kavanaugh. La gran duda sobre la votación era qué posición tomarían tres senadores republicanos moderados y dos senadores demócratas que se juegan su escaño este noviembre en estados donde Trump ganó en 2016. Dos de los republicanos Susan Collins y Jeff Flake y un demócrata Joe Manchin dieron el voto positivo a Kavanaugh. Lisa Murkowski fue la única defección en las filas republicanas. La votación definitiva se producirá hoy y todo apunta a que estos senadores bisagra no cambiarían su posición. Tanto Flake como Collins reconocieron ayer que su voto no cambiaría de signo, lo que coloca a Kavanaugh virtualmente como nuevo juez del Supremo.