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ABC MIÉRCOLES, 3 DE OCTUBRE DE 2018 abc. es cultura CULTURA 53 El Museo Reina Sofía reivindica la figura de la original creadora surrealista con una gran antológica DOROTHEA TANNING Alicia en el País gótico de las Maravillas NATIVIDAD PULIDO MADRID U na visita a la exposición Fantastic Art, Dada, Surrealism en el MoMA en 1936, organizada por Alfred Barr, le abrió los ojos a un mundo deslumbrante por descubrir: el surrealismo. Dorothea Tanning comenzó trabajando de ilustradora para grandes almacenes como Macy s. Su primera exposición individual tuvo lugar en la galería Julien Levy de Nueva York. Fue este galerista quien le puso en contacto con el artista Max Ernst, marido por entonces de la todopoderosa mecenas Peggy Guggenheim. Ernst buscaba artistas para la exposición 31 mujeres que estaba organizando su esposa en 1943 en su galería Macabro cuento de hadas neoyorquina, Art of This Century. La visitó en su estudio, donde vio un Esta Alicia en el País gótico de las Maautorretrato en el que Tanning se inmor- ravillas, que parece salida de Las flotalizaba muy seductora, en un atrevido res del mal de Baudelaire, pasa a tratoples, descalza, con una vés del espejo al munfalda arbórea que paredo de los sueños y los ce cobrar vida y una criamiedos, un macabro tura extraña a sus pies. cuento de hadas habiAl fondo de la escena, un tado por cuadros felisinfín de puertas entreaces que ríen, sillas mubiertas. El cuadro no tesicales, perros con canía título. Ernst lo bauras humanas, mujeres tizó Cumpleaños (Docon cabeza de barco, inrothea usó el mismo teriores claustrofóbitítulo para sus memocos, pelos electrizados, rias, publicadas en 1986) vestidos rasgados, Era el nacimiento de puertas entreabiertas Tanning como artista suque recuerdan a Kafka... rrealista. Es una de las Y niños siniestros que estrellas de la antológiparecen haberse escaca que le dedica el Reina pado del Orfanato de Sofía a la artista y escriBayona. Las imágenes tora norteamericana. de Tanning también reMusa y artista Figura esencial de las cuerdan mucho el uniDorothea Tanning fue vanguardias, en su círverso de Tim Burton. retratada por Lee Miller, culo de amistades se haLa exposición, que Robert Motherwell llaban Marcel Duchamp, cuenta con el apoyo de o Man Ray (arriba, una Yves Tanguy, Leonor The Destina Foundaimagen tomada por éste tion y la Fundación Fini... Perteneció a una generación de mujeres en Nueva York hacia 1946) Museo Reina Sofía, viarabiosamente moderjará a la Tate Modern nas, que solían estar a la sombra de sus de Londres el próximo año. La comisacolegas masculinos, pero que no se con- ria, Alyce Mahon, ha seleccionado 150 tentaban con ser esposas, madres y mu- obras, que abarcan de 1939 a 1997 y tosas. Mujeres que, en la época del Me- dos los formatos. Su obra es autobioToo, se reivindican día a día en exposi- gráfica. He hecho todo lo posible por ciones: Tamara de Lempicka, Gala Dalí huir de mi autobiografía, pero somos o, siglos antes que ellas, Sofonisba An- prisioneros de lo que nos acontece adguissola y Lavinia Fontana, pioneras a vierte Tanning en Insomnio un doquienes el Prado expondrá en su bicen- cumental dirigido por Peter Schamoni tenario. Sin embargo, Tanning siempre rechazó la etiqueta de mujer- artista. Puedes ser mujer y ser artista. Pero lo primero no lo puedes evitar y lo segundo es lo que eres en realidad decía. Yo pinto. Solo lo puedo describir como un impulso Dorothea Tanning (nacida en Illinois en 1910) se casa con Max Ernst en 1946 en Hollywood en una ceremonia doble donde también contrajeron matrimonio Man Ray y Juliet Browner. Era el cuarto matrimonio para Ernst, que mantuvo una tormentosa relación sentimental con Leonora Carrington. Tras idas y venidas por Europa y Estados Unidos, Tanning y Ernst se marcharon a vivir a Sedona (Arizona) Cumpleaños (1942) de Dorothea Tanning. Philadelphia Museum of Art en 1979, que se proyecta en las salas del Museo Reina Sofía. Una obra compleja en la que Dorothea Tanning expandió los límites del surrealismo con espacios domésticos cerrados, autorretratos (en el último, pintado entre 1985 y 1987, se pinta desnuda de pie ataviada con una mantilla y una amapola) figurines para ballets de Balanchine, maternidades o esculturas blandas de carne rosada que recuerdan mucho a las que años después haría otra longeva y rompedora artista, Louise Bourgeois. Ésta murió a los 98 años; Tanning, a los 101. 44, en el que la reina, metamorfoseada en un zapato blanco de tacón, aplasta al alfil, simbolizado en la mitra de un obispo. Toda una declaración de intenciones. Una de las piezas más destacadas de la muestra es Habitación 202. Hôtel du Pavot (1970- 73) una instalación tridimensional con una puesta en escena surrealista. Una pesadilla en la que sus siniestras esculturas blandas parecen cobrar vida: salen de las paredes, de la chimenea... Y, de nuevo, una puerta entreabierta. Tras una puerta, siempre hay otra, y otra, y otra. Para Manuel Borja- Villel, director del Reina Sofía, es una exposición necesaria. Esta artista no es lo suficientemente conocida o solo lo es parcialmente. Era preciso reivindicarla Curiosidad, seducción y deseo definen su trabajo. Un deseo que, para Dorothea Tanning, no tiene edad ni límites. Seducción y deseo Una oscura y tétrica sala de la muestra reúne algunas informes esculturas, hermosamente surrealistas: la artista usa pelotas de ping- pong, tejidos y lanas que teje en su máquina de coser. Son seres ambiguos, sin sexo definido. En sus obras, la artista también cuestiona y subvierte la familia patriarcal y sus códigos morales, y explora la psicología y sexualidad infantiles con la figura de la mujer- niña. El ajedrez, marca de la casa surrealista, está presente en varios de sus trabajos. Como Fin de partida del Detrás de la puerta, invisible, otra puerta Museo Reina Sofía. Tercera planta. Edificio Sabatini. Hasta el 7 de enero.