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12 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA MIÉRCOLES, 3 DE OCTUBRE DE 2018 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO FLORES PARA HITLER Sánchez sigue encajando mandobles golpistas para conservar su sillón E N 1964, el formidable Leonard Cohen, judío canadiense y nieto de rabino, se permitió la salvaje ironía de titular uno de sus poemarios como Flores para Hitler No pude evitar recordar ese título cuando ayer a la tarde compareció la ministra portavoz para dar cuenta de la respuesta del Gobierno ante el ultimátum que acababa de lanzarle Torra. El presidente separatista catalán había amenazado tres horas antes a Sánchez con retirarle el apoyo con que lo mantiene en La Moncloa si no le concede un referéndum de independencia este mes. ¿Y cuál fue la respuesta del Gobierno por boca de Isabel Celaá ante esa amenaza golpista? Ley y diálogo porque no podemos caer en un perpetuo 155 Flores para los sediciosos. El Gobierno de España nunca podría permitir un referéndum, porque nuestra legalidad no lo admite. Sánchez, como presidente, incurriría en un delito. Pero Celaá se cuidó con esmero de no molestar al dirigente insurrecto, porque el primer y único objetivo de este Gobierno de cartón piedra es simple: propiciar como sea que Sánchez disfrute un día más de su sueño egotista de dormir en La Moncloa. A cualquier precio. Aun a costa de afligir la dignidad del pueblo español, de tolerar que se vulnere el orden público en Cataluña, de que se castigue la economía catalana y se dañe el prestigio de España, permitiendo una bufonada golpista que ninguna otra nación de primer orden de la UE soportaría un minuto. Padecemos un Gobierno orwelliano, de Ministerio de la Verdad, que trata de imponer una realidad alternativa mintiendo a diario. Celaá concluyó ayer que no hay razones para otro 155 Discrepamos. El lunes, Torra, presidente de Cataluña, y por tanto máximo representante del Estado allí, animó a los CDR a apretar más Espoleó a la organización encargada del vandalismo independentista, la que corta los AVE y las autopistas, organiza algaradas y agrede a la Policía autonómica. Solo ese hecho ya exige la aplicación inmediata del 155, pues es evidente que un enemigo activo de nuestra legalidad, que incluso anima a pisotearla con violencia, no puede estar al frente de una región española. Pero hay más: Torra ha animado a los catalanes a levantarse contra España de una manera organizada, ha anunciado que incumplirá las sentencias de la Justicia española si condenan a los golpistas, ha vetado al jefe del Estado y ha boicoteado su presencia, ha impulsado iniciativas en el Parlament frontalmente opuestas a los dictados de la Justicia, como la de ayer en relación a los diputados presos y fugados. Desde que recuperó la democracia, España jamás había sufrido a un presidente de la ralea del actual, capaz de aparcar el más básico patriotismo solo por salvar su pellejo (que por lo demás es el de un zombi político, que se aferra maniatado a su poltrona solo por el goce narcisista de ser presidente un día más) En la memoria de la civilización occidental todavía retumban las palabras que pronunció Cicerón en el Senado de Roma para denunciar el intento de Catilina de hacerse con el poder de forma espuria: ¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia? Iba a caer en el juego de poner Sánchez en la cita. Pero prefiero respetar a los clásicos. HORIZONTE RAMÓN PÉREZ- MAURA REIVINDICACIÓN DE LA HIDALGUÍA Como bien sostiene el refranero castellano, cree el ladrón que todos son de su condición IVIMOS tiempos en que la falsa corrección política ha arrasado más de lo que somos conscientes. Y entre ello está la vocación de editor de libros. Es decir, del empresario que quiere dar a conocer obras de autores quizás impopulares, quizá condenados por los medios de comunicación o la Justicia, pero personas que tienen una historia relevante que contar. Un relato que contradiga la falsa verdad comúnmente aceptada sin mayor aval que el de los mal llamados periodistas que cuentan historias al servicio de alguien las más de las veces de ellos mismos pero no de la verdad. El exministro de Trabajo con José María Aznar Manuel Pimentel patronea una editorial, Almuzara, que probablemente es la firma española de la que en los últimos años más libros han captado mi atención y he leído. El último llegó a mí días atrás: Una lealtad real las memorias de Manolo Prado y Colón de Carvajal. Las he leído a la carrera, las he disfrutado y me he regocijado pensando en el desencanto que habrán sufrido tantos al leerlas. Especialmente aquellos que decían que no se habían publicado hasta ahora porque eran pura dinamita contra la Corona. Como bien sostiene el refranero castellano, cree el ladrón que todos son de su condición Prado escribió estos apuntes biográficos entre V noviembre y diciembre de 2007, ya muy enfermo expiró dos años después, el 5 de diciembre de 2009. Era ya un hombre inmerso en la neblina de la memoria, pero con la suficiente destreza como para reivindicarse. Lo que, después de todo, suele ser la principal razón para escribir unas memorias. Hay pasajes espeluznantes en el libro, como la narración del episodio en el que perdió su brazo izquierdo. Pero, sobre todo, hay un relato de una generación, la de la Transición, en la que había una gran visión de lo que debía ser España y sus antiguos territorios de ultramar no en vano, él había nacido en Quito de padre chileno Y un relato del papel que debía jugar allí la Corona. A Manolo Prado se le ha acusado de todo tipo de corruptelas en torno al Rey Juan Carlos sin que jamás se probase ninguna. Pasó por la cárcel por sus choques con Javier de la Rosa lo que no estoy seguro de que sea un deshonor y tuvo una segunda condena a tres meses de prisión por el caso Gran Tibidabo. Pero dedica una parte menor a esas desgracias porque desde su hidalguía la venganza implica no tener sentido del perdón Y lo dice quien murió dejando a su mujer casi en la indigencia. Prado fue, sobre todo, un gran servidor de España en la persona del Rey. Un hombre que fue utilizado para toda clase de servicios políticos discretos pagándose con frecuencia de su bolsillo, aviones, hoteles, coches y lo que fuera. Porque él tenía una visión del papel de la España de las libertades que giraba en torno a la Corona. Y ya en 2007 anticipaba que si Don Juan Carlos tuvo su 23- F, fecha que lo confirmó como valedor de los españoles para el futuro, quizá a Don Felipe le haga falta no diré que otro 23- F, pero sí algún tsunami político que, llegado el caso, nos haga ver de nuevo que la institución monárquica es la única que mantiene unidos, como en una sardana de Norte a Sur y de Este a Oeste, a todos los españoles en el baile de los días que habrán de venir Esta premonición de Manolo Prado se cumplió casi milimétricamente hoy hace un año, cuando el Rey se dirigió a la nación para hablar del golpe en Cataluña. No en vano, la entrada de la Casa de Manolo Prado estaba presidida por el lema Creo en Dios amo España i sirvo al Rei