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42 SOCIEDAD MARTES, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2018 abc. es conocer ABC El Vaticano recluye diez años a un cura pederasta reincidente Deberá vivir en un convento o monasterio fuera de la Diócesis de Astorga. Es la pena eclesiástica más dura impuesta en España R. ÁLVAREZ A. FERRERAS VALLADOLID ZAMORA Sabía que llorabas, pero insistía El primer estudiante que denunció a Ramos Gordón llegó a escribir al Papa y a mediar ante partidos políticos para reclamar que en la Justicia civil tampoco puedan prescribir los delitos de pederastia. Cuando tenía 14 años, el cura abusó de él y eso le marcó la vida. Le originó, según sus palabras, noches de desvelos, preocupado por si regresaría el párroco. Iba directamente, se arrodillaba y empezaba a tocarte mientras él también se tocaba a sí mismo, si cogía confianza iba más allá relató la primera víctima sobre las visitas furtivas que recibía del sacerdote. También describió cómo el miedo le paralizaba y en esos casos se quedaba quieto, inmóvil y en alguna ocasión incluso apretaba tu cara sobre la almohada y llorabas, él sabía que llorabas pero insistía Se considera probado que cometió un delito grave de abusos sexuales a menores y, por este motivo, el Vaticano, a través de la Congregación de la Doctrina de la Fe que es el organismo competente para juzgar estos casos ha decidido y ordenado que el sacerdote leonés José Manuel Ramos Gordón sea apartado de sus funciones, suspendido por un periodo de diez años en los que deberá residir en un monasterio o convento fuera de la Diócesis de Astorga. El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, comunicó ayer esta pena y advirtió que pese a que los hechos están prescritos ocurrieron entre los años 1981 y 1984 y se denunciaron por parte de un exalumno del Colegio Juan XXIII de la localidad zamorana de Puebla de Sanabria en febrero de 2017 su gravedad y reincidencia motivaron que se realizara una investigación exhaustiva Estas diligencias concluyeron con una decisión que Menéndez valoró como muy dura la mayor hasta ahora en España; la máxima sería la expulsión del estado clerical y que se ha circunscrito al caso denunciado, pese a que otros alumnos también han trasladado que sufrían y conocían estas prácticas en aquella época. Ramos Gordón ya protagonizó en enero de 2017 la primera condena por pederastia en Castilla y León. Entonces, tras la denuncia de una de las víctimas, se le apartó un año de la Iglesia por haber cometido abusos sexuales sobre dos hermanos gemelos de 15 años durante el curso 1988- 89 en el seminario de La Bañeza (León) Tras conocer la sentencia, el párroco sí reconoció los hechos y se disculpó, pero en el segundo caso, el de Puebla de Sanabria, no los ha admitido en ningún momento. Una vez que pasen los diez años podrá volver a vivir en la Casa Sacerdotal y celebrar la Eucaristía previa autorización. El obispo de Astorga, Juan Antonio Méndez, comunicó ayer la decisión de la Santa Sede. A la izquierda, el párroco José Manuel Ramos Gordón EFE visitas clandestinas que por las noches realizaba a los dormitorios. Uno de los estudiantes de la época se decidió a dar el paso de denunciar al sacerdote. Esta víctima rubricó por escrito lo que había vivido a mediados de los años ochenta cuando estuvo interno en el colegio sanabrés, años antes de que José Manuel fuera enviado al seminario de La Bañeza. Durante el paso del sacerdote por la localidad zamorana, algunos de los alumnos externos, al igual que la mayoría de vecinos de la villa zamorana, permanecían ajenos a lo que ocurría puertas adentro del centro escolar. Pero entre los internos, todos sabían lo que había porque el rumor se extendía de unos a otros y algunos después comprobaban en carne propia las visitas nocturnas intempestivas del párroco. De la gente de mi generación todos sabemos quién es, marcó mi infancia... hubo un antes y un después casi todos tuvimos problemas, unos más y otros menos Esos testimonios de exalumnos del colegio diocesano fueron recogidos en su día por un programa en la televisión. Uno de los estudiantes llegó incluso a dar la cara y explicar las tretas que ideaban para intentar evitar que entrara en los dormitorios. La zona en la que dormían los internos, de entre 6 y 13 años, estaba dividida en tres Reconocimiento a medias Niega que cometiera abusos en el colegio zamorano, pero sí admitió los del seminario leonés partes, según edades, y él iba siempre a los de los pequeños y los medianos. En el caso de este alumno sufrió los tocamientos en dos ocasiones mientras dormía. La primera vez yo desperté y se fue. El (compañero) que estaba a mi lado me dijo que estaba destapándome. La segunda vez le dije que si volvía le diría a mi padre lo que me estaba haciendo y él se fue confesó este exalumno. De ahí se fue tres años al seminario menor de La Bañeza, en León, y allí continuó su conducta. Fue un exalumno de este último centro el que formuló la denuncia inicial que destapó lo ocurrido décadas después. Aunque los casos pudieran estar prescritos, la autoridad de derecho eclesiástico ha permitido la condena actual de diez años de reclusión en un monasterio y la del primer caso de un año. Poseía pornografía infantil Juzgan a un pediatra español por abusar de 52 niños en Suecia ABC MADRID los dedos o con instrumental, por lo que en seis casos cabe hablar de violación grave, un delito penado con hasta diez años de prisión en Suecia. Así se hace en su país El acusado, que niega todos los cargos, asegura que los reconocimientos genitales tenían una motivación médica y que así se hace en su país de origen, pero la acusación, que ha recurrido a varios expertos para examinar los historiales clínicos, considera que no estaban justificados. Tras ser detenido, la Policía encontró cientos de vídeos de pornografía infantil en el ordenador personal y el teléfono móvil del doctor. Marcó mi infancia Han pasado más de tres décadas, pero entre los antiguos alumnos que estuvieron internos en el colegio diocesano Juan XXIII de Puebla de Sanabria se mantiene muy vivo el recuerdo de Chema No olvidan al cura que les daba clases de música, y no precisamente por su virtuosismo, sino por las Un tribunal de Estocolmo juzgará a partir del próximo jueves a Cristian Carretero Sánchez, un pediatra español acusado de delitos sexuales, incluida la violación, cuyas víctimas fueron 52 niños en diferentes centros hospitalarios de Suecia, según el auto de acusación. El médico, de 29 años de edad, fue detenido a finales de diciembre pasado y se encuentra en pri- sión preventiva. El auto de la Fiscalía facilitado a Efe por el tribunal incluye los cargos de violación grave de menor, abuso grave de menor, aprovechamiento de niños para hacer poses de tipo sexual y pornografía infantil. La Fiscalía detalla en el auto cómo el médico tocó en muchas ocasiones de forma injustificada a los niños en los genitales y el ano y los penetró con